El gestor energético y su papel en la gestión eficaz de la energía en edificios residenciales

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gestor energético edificios residenciales
10/07/2019

Dentro del ámbito energético, el sector residencial es uno de los mayores consumidores energéticos y uno de los grandes olvidados  y con él, las familias como usuarios finales y responsables tanto de la factura energética como de la medioambiental. En este escenario, la figura del gestor energético debe suponer un cambio en el modelo actual de gestión de las familias en materia energética.

El papel de las familias en el modelo energético

Actualmente estamos viendo como nos bombardean en los telediarios con los vaivenes del sector eléctrico y como nos afecta el cambio climático.

Las familias pueden ser la parte final de la cadena o los impulsores de un verdadero cambio en el modelo energético. Actualmente las familias no son conscientes de la repercusión de sus actos en el modelo energético local, regional, nacional e incluso internacional y porque no disponen ni de la información ni de las herramientas para poder actuar.

La energía o el impacto de la energía en las familias supone de media unos mil euros al año, de los cuales más del 70%, está destinado a mantener y cubrir las necesidades de confort térmico.

Lógicamente existen notables diferencias según los sistemas energéticos utilizados y, aunque actualmente se realizan instalaciones centralizadas con una mínima aportación de energías renovables, existe un gran parque de viviendas con calderas individuales o incluso sin sistemas de calefacción o climatización.

La singularidad del territorio nacional y ciertos intereses comerciales han creado un escenario muy variado y de difícil homogeneización.  Del mismo modo, nunca ha existido un seguimiento directo del ámbito energético que haya garantizado la eficiencia y la eficacia de los sistemas o de sus derivadas.

¿Cuál es el mejor camino hacia la reducción de emisiones?

Sería difícil exponer solo una solución o un camino adecuado para mejorar la eficiencia y la sostenibilidad energética con un escenario tan variopinto, donde hay sistemas individuales que utilizan gas natural, otros que son climatizadores y termos eléctricos, o donde hay sistemas centralizados con apoyo renovables y otros incluso que siguen funcionando con carbón.

Actualmente existen importantes iniciativas y tendencias que están impulsando un cierto cambio en el sector aunque los pasos se dan lentamente.

Por un lado, acaba de arrancar como quien dice la necesidad de rehabilitar el parque residencial. A través de las “ITEs” se está forzando a las comunidades de propietarios a mejorar sus edificios aunque en muchos casos el mensaje se ha quedado solo en un “lavar la cara” o en la reparación de elementos más que en una verdadera rehabilitación.

La falta de criterio o la falta de un agente dinamizador de este proceso puede que nos lleve a ver graves deficiencias en poco tiempo.

En el otro extremo aparte del impulso a las energías renovables y los últimos cambios normativos en el sector fotovoltaico, que requieren un tratamiento exclusivo, acaban de salir a la palestra otras importantes iniciativas como son las vinculadas a la construcción de edificios de “demanda energética casi nula” o los proyectos de edificación desarrollados bajo el estándar “Passivhaus” . Soluciones y escenarios vinculados en muchos casos a intereses económicos de fabricantes o incluso países que a verdaderas necesidades técnicas o energéticas.

Lo que sí es transversal y común, es que la tecnología y los avances técnicos van a mejorar el resultado final y están consiguiendo abaratar la mejora de la calidad de vida y el confort.

Por último, otro de los factores importantes de todos estos cambios y vital para garantizar un escenario realmente sostenible, es la utilización de la información o la digitalización de consumo así como la gestión energética avanzada o el llamado “empoderamiento energético”.

El poder de la información

En un mundo digitalizado, la energía en el sector residencial no podía quedarse atrás.

Dentro de los sistemas energéticos de viviendas y edificios existe la posibilidad y la necesidad de medir y vigilar infinidad de parámetros que pueden minimizar el impacto de la energía en las familias. Está demostrado que conocer a tiempo real el consumo y coste energético puede rebajar la factura en más de un 10%.

Hoy en día es relativamente sencillo monitorizar cualquier consumo energético tanto de gas, como de electricidad o incluso de energías renovables y es sumamente económico trasladar esa información a los usuarios o familias. Conocer en  tiempo real el consumo de la calefacción o el impacto de utilizar la lavadora contribuye notablemente a sensibilizar a los usuarios.

Si esa misma información se utiliza desde el punto de vista profesional y se generan perfiles, indicadores y ratios, la identificación de soluciones y la generación de itinerarios de mejora son mucho más claros, efectivos y concretos permitiendo a las empresas prescribir soluciones más eficaces.

El empoderamiento

Con la información al alcance de cualquier PC, Tablet o Smartphone lo que se hace necesario es poner en valor toda esa información y tecnología. Lo que hace falta es poner la información en mano del usuario enseñándole y acompañándole en su interpretación.

Hasta la fecha, las familias y los consumidores en general no han tenido una referencia clara a la hora de consultar sus dudas en materia energética. La energía dentro de los edificios y de las familias es algo transversal que requiere de un conocimiento e imparcialidad para poder garantizar un uso sostenible.

Se plantea como indispensable a partir de ahora, la figura del gestor energético residencial como el agente de cabecera de las familias en materia energética. Una figura que partiendo de su profesionalidad y conocimientos asesore a las familias en todas las decisiones vinculadas a la energía, desde la contratación de proveedores hasta el cambio de su caldera o la rehabilitación de su fachada.

Una figura que debe garantizar el máximo nivel de confort al menor coste posible trabajando continuamente con datos, estadísticas e indicadores que permita a las familias compararse con perfiles similares y vigilar su comportamiento.

Llegará un momento en el que dejaremos de estar pendientes de conseguir un ahorro y nos centraremos en no consumir más de lo necesario. La figura del asesor energético de cabecera, debe ayudar a las familias y con ello impulsar la transformación del sector residencial reduciendo al máximo la demanda energética.

Un marco de oportunidades, un mundo de retos

Con este complejo escenario y un momento de revolución técnica y tecnológica, los profesionales deben ser capaces de evolucionar en la prestación de servicios y ofrecer soluciones más cercanas al usuario final. A partir de ahora los edificios contarán con mayores equipamientos y soluciones más eficientes.

En este contexto, será fundamental cuadrar todas las variantes de la ecuación para garantizarse un espacio en el mercado y dejar de competir exclusivamente por el precio.

 Artículo de Luis Mª Sánchez García; Experto en gestión energética. Consultor en procesos de empoderamiento y digitalización de la energía.

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