Deshumidificador: qué es y cómo funciona

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deshumidificador
20/06/2022

Cuando buscamos confort en nuestra vivienda, es importante tener en cuenta los niveles de humedad. La humedad afecta a muchos aspectos del hogar como las paredes, los muebles o electrodomésticos, además de traer consigo efectos negativos para la salud o la habitabilidad. Por ello, en las viviendas que sufren de altos niveles de humedad, es recomendable hacerse con un deshumidificador.

¿Qué es un deshumidificador y para qué sirve?

Los niveles de humedad óptimos para una vivienda se encuentran en torno al 50-55%, y para controlarlos. En caso de que una vivienda supere dichos niveles, será imprescindible el deshumidificador.

Un deshumidificador de aire es un aparato, dentro de la categoría de la climatización, que se encarga de eliminar la humedad del aire del lugar donde lo tengamos ubicado. Los niveles de humedad óptimos para una vivienda se encuentran en torno al 45-55%, por tanto, el deshumidificador mantiene el porcentaje de humedad en el ambiente de manera controlada y constante. 

Además, con los deshumidificadores pasaremos menos calor en verano,  ya que una humedad excesiva hace que la sensación de calor sea mayor, y también menos frío en invierno, ya que unos niveles altos de humedad hacen que la sensación de frío sea más elevada también.

¿Cómo funciona un deshumidificador?

Como norma general, se podría decir que un deshumidificador cuenta con un ventilador interno que es el que aspira el aire húmedo y va pasando este aire a través de un circuito con el que consigue remover la humedad y expulsar el aire seco de vuelta a nuestra estancia.

Dependiendo del tipo de circuito usado para quitar la humedad del aire, existen dos tipos de deshumidificadores, que veremos en el siguiente apartado.

Tipos de deshumidificador según su funcionamiento

Su funcionamiento es sencillo, absorbe el aire de la estancia, donde se encuentra en deshumidificador, mediante un ventilador interno y lo envía hacia el sistema de deshumidificación que secará el aire del ambiente.

Este proceso cambia ligeramente dependiendo del deshumidificador que obtengas.

Deshumidificador con compresor

Son los modelos más utilizados que existen en el mercado. Su funcionamiento se basa en extraer el aire húmedo de la habitación a través de un ventilador, lo filtra y lo dirige hacia un condensador, que se encuentra a baja temperatura, y que condensa el vapor de agua que hay en el aire. Este vapor de agua se convierte en líquido y se almacena en un depósito. El aire ya seco se expulsa a la habitación, pasando por un sistema de recalentado que lo pone en temperatura ambiente, para así no generar frío.

El depósito donde se acumula el agua, se llenará poco a poco, por lo que es importante vaciarlo frecuentemente. También existe la alternativa de instalar un desagüe con una tubería por donde se expulse el agua.

Son eficaces si el punto de rocío que se encuentra en el aire es superior a los 12ºC. Cuanto mayor sea el punto de rocío, mejor será la extracción de la humedad del ambiente.

Los niveles de humedad conseguidos con esta tecnología no se pueden reducir por debajo del 40% y su uso se limita a ambientes con temperaturas positivas, teniendo un rendimiento muy bajo por debajo de los 10ºC.

Deshumidificador con gel de sílice o desecantes

El gel de sílice es una sustancia química de aspecto cristalino y muy poroso, que está considerado como uno de los productos con mayor capacidad de absorción de los que se conocen actualmente. Por eso mismo, se suele utilizar para reducir la humedad hasta en un 40% en espacios cerrados y con temperaturas muy frías (hasta -50ºC).

El funcionamiento de los deshumidificadores de gel de sílice se da sin ningún tipo de compresor o refrigerante, lo que hace que sean menos dañinos para el medio ambiente y muy silenciosos. 

El deshumidificador extrae el aire húmedo de nuestra estancia haciéndolo circular por un rotor deshidratante. Este rotor incorpora en su estructura el gel de sílice, el cual es a su vez encargado de absorber la humedad del aire. Por último, el aire pasa por el rotor donde se seca y como resultado dará un aire con una temperatura ambiente y sin humedad. 

Dentro de estas dos tecnologías existe diversidad de modelos, sistemas, capacidades y potencias. El gasto energético vendrá determinado por el sistema escogido y las condiciones en las que deba trabajar el aparato. También podríamos catalogarlos según su uso en domésticos o industriales dependiendo del espacio en el cual se vaya a utilizar, teniendo una gran diferencia en su capacidad y tamaño.

 Ventajas y beneficios del deshumidificador

Un deshumidificador puede aportar muchos beneficios tanto a nuestro hogar como a nuestra salud. A continuación, las ventajas más destacables:

  • Reduce la formación de moho y bacterias: reduce los niveles de humedad en el hogar y sus posibles consecuencias, es decir, la formación de moho y bacterias. 
  • Mejora la salud del sistema respiratorio: con menos humedad, el sistema respiratorio mejora, especialmente en el caso de las personas que tienen algún problema más grave, como los asmáticos, pues los ácaros y el moho pueden dar lugar al desarrollo de afecciones respiratorias.
  • Evita problemas en la piel: la humedad puede acumular alergias y otros problemas de la piel. 
  • Se suprimen los malos olores: la humedad provoca condensación en algunas zonas de la casa y se acumula en el interior de la vivienda provocando malos olores.
  • Facilita el secado de la ropa: el deshumidificador facilita también el secado de ropa, ya que si tenemos humedad en casa, es más difícil que se pueda secar cuando la necesitamos.
  • Ahorramos en calefacción: con el deshumidificador conseguimos que el frío descienda, por lo que no es necesario hacer un uso prolongado de la calefacción. Lo que se traduce como una reducción del gasto a final de mes.
  • Pequeños, compactos y portátiles: la mayoría de los deshumidificadores del mercado suelen ser pequeños, ligeros, silenciosos y compactos. Esto facilita que se puedan llevar de un lugar a otro y que ocupen poco espacio.
  • Sin instalación: tener un deshumidificador no requiere de ningún tipo de instalación.

¿Cómo cuidar correctamente un deshumidificador?

Para un uso correcto del deshumidificador y que sus funciones se cumplan eficazmente hay que ser cuidadosos en ciertos aspectos de estos aparatos.

  • Instalación del equipo: la instalación debe ser en una superficie plana alejada de las esquinas y paredes, es conveniente asegurarse de que el voltaje sea el correcto para garantizar el buen funcionamiento del sistema.
  • Asegúrate de utilizarlo en ambientes húmedos: la función de este sistema es deshacerse de la humedad. No es necesario que lo utilices en ambientes con un menor porcentaje de humedad relativa. Ya que, si se utiliza en ese caso, se podría crear un ambiente excesivamente seco y esto tampoco es recomendable para la salud.
  • Asegurarse de limpiar el filtro: se debe realizar el mantenimiento del filtro cada dos semanas aproximadamente, en caso de que su uso sea diario. Por lo general, es un proceso fácil que se puede realizar sin ayuda de un profesional, siempre y cuando se siga las indicaciones correctamente del manual.
  • Vaciar el depósito a menudo: el sistema de deshumidificación drena el agua condensada en un depósito que, al llenarse interrumpe el funcionamiento del mismo. Para ello, se debe vaciar y asegurarse de colocarlo nuevamente para que el deshumidificador pueda reanudar su funcionamiento.
  • Su tiempo de uso. Lo mejor es que el aparato trabaje unas 12 horas diarias para que el aire se estabilice y se mantenga saludable. El mejor horario para ello es entre las 10 de la noche y las 7 de la mañana. No es recomendable hacer un uso excesivo, ya que de esa manera disminuye el ahorro energético, ocasionando que el costo del servicio eléctrico aumente.

Lo recomendable es usar un deshumidificador automático que pueda apagarse automáticamente en el momento en que se alcanza niveles de humedad adecuados para el ambiente.

¿Cómo sacar el máximo provecho a tu deshumidificador?

Para que la humedad del aire esté controlada y no aumente el consumo de luz en tu casa, puedes aplicar estas medidas para aprovechar al máximo las prestaciones que nos ofrece un deshumidificador:

  • Programar el aparato para que se encienda y se apague a las horas que menor consumo genere tu contrato de luz.
  • Opta por un deshumidificador que sea de bajo consumo energético, es decir, que tenga la etiqueta energética con calificación A.
  • Colocar el deshumidificador en el centro de la habitación, para que el aire quede más repartido por toda.
  • Conectar el enchufe con una salida a tierra.
  • Cerrar las puertas y ventanas de la habitación.
  • Vacía el depósito de agua del aparato para que no trabaje forzado.
  • Limpiar el filtro frecuentemente.

Mantenimiento de un deshumidificador

Los deshumidificadores, como hemos mencionado anteriormente, suelen tener un depósito de agua con un sensor que controla el nivel de líquido. Cuando el agua alcanza el nivel máximo, el deshumidificador se apaga e indica mediante señales auditivas y/o luminosas que no puede seguir funcionando. 

Normalmente, uno de estos depósitos tarda en llenarse entre 8 y 12 horas, aunque puede variar dependiendo del tamaño del depósito y el nivel de humedad. Para que el deshumidificador siga funcionando, simplemente tendremos que vaciar el depósito.

El mantenimiento de estos aparatos se completa con la sustitución o limpieza periódica de los filtros. Siempre son más recomendables los filtros lavables.

¿Cómo saber si necesito un humidificador?

Una humedad elevada puede provocar problemas en la salud de las personas y en la propia vivienda. Se recomienda comprar un deshumidificador si:

  • Hay un fuerte olor a humedad. Normalmente pasa cuando la humedad se está filtrando y quedando estancada en alguna parte. También es posible que ese olor a humedad aparezca en la ropa.
  • Se forma moho. Aparece en paredes, suelos o techos. Son organismos dañinos ya que podemos respirar sus esporas, lo cual puede resultar peligroso para la salud, especialmente para las personas que sufren de asma o enfermedades respiratorias. El moho es visible cuando se forma, pero la humedad también provoca la proliferación de otros organismos imperceptibles, como los ácaros.
  • Hay condensación de agua. Si se forman gotas de agua en las superficies frías del interior de la casa (cristales de las ventanas, azulejos, metales…) es que hay un alto nivel de humedad, que se condensa de forma natural. Este problema puede llegar a derivar en la aparición de goteras.

La humedad estropea la pintura de las paredes, pero también la estructura interna de las mismas. Vigas de madera, suelos o metales, entre otros. La oxidación y degradación de los materiales puede causar grandes problemas en el inmueble.

¿Cómo elegir el deshumidificador adecuado?

A la hora de comprar un deshumidificador, hay ciertos parámetros que hay que tener en cuenta para poder sacar su máximo provecho y que cumpla su función correcta y eficazmente. Estos parámetros son los siguientes:

  • Potencia y tamaño de la estancia: el deshumidificador debe ser lo suficientemente potente como para funcionar efectivamente en la habitación o habitaciones donde vaya a estar. Es decir, si hablamos de estancias grandes y con mucha humedad no tendría sentido comprar un dispositivo con poca potencia y depósito pequeño.
  • Nivel de humedad: este parámetro se mide en litros cada 24 horas y se debe asegurar de que el aparato que se adquiera pueda con el nivel de humedad que haya en la zona.
  • Depósito de agua: en lugares donde la humedad es muy alta es mejor optar por un deshumidificador con un depósito lo más grande posible para no tener que vaciarlo cada poco tiempo.
  • Tamaño y peso: el tamaño y el peso son fundamentales, ya que si el deshumidificador es portátil, es importante tener en cuenta si se pretende mover o colocar por otras estancias de la casa.
  • Ruido: normalmente son aparatos silenciosos, aunque en ningún caso debería superar los 60 dB.
  • Temperatura: el deshumidificador debe tener unos márgenes de temperatura para su correcto funcionamiento que se adapten a la zona donde tú vives.
  • Modo automático: apaga el dispositivo automáticamente cuando llega a un determinado porcentaje de humedad, lo que provoca un ahorro de consumo de energía y mayor confort.
  • Filtros: algunos deshumidificadores incluyen filtros anti polvo y anti alérgenos ofreciendo así una función extra. Además de deshumidificar mejoran la calidad del aire. Esta función es muy interesante en ambientes donde la calidad del aire no es óptima.

La humedad es un factor importante para el bienestar dentro de un espacio habitable. Los niveles demasiado altos de humedad pueden ser perjudiciales para la salud de las personas y para el estado de la vivienda. Por lo tanto, si vives en un lugar con mucha humedad, lo mejor será que adquieras un deshumidificador.

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