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Passivhaus: ¿Cómo deben ser las casas pasivas?

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passivhaus
10/03/2019

Las casas pasivasPassivhaus, son un estándar de construcción que nació en Alemania en 1991 y que poco a poco se ha ido extendiendo a nivel mundial, hasta convertirse en la actualidad en el sistema de construcción sostenible más valorado dentro del sector de la construcción.

El estándar Passivhaus no obliga a utilizar un estilo arquitectónico o material determinado sino que busca reducir el consumo de la vivienda empleando técnicas pasivas. El límite en la demanda de energía que marca el standard Passivhaus es 15 kWh/(m²año). Esto quiere decir que el consumo anual por metro cuadrado de la vivienda debe de ser igual o inferior a dicha cifra.

Su secreto principal reside en combinar un elevado grado de confort en el  interior de la vivienda con un consumo de energía muy bajo y un precio asequible que permite amortizar la diferencia de inversión con respecto a una construcción convencional a corto plazo. Esto se consigue gracias a los cinco principios básicos que toda vivienda Passivhaus debe respetar.

Cinco principios básicos del estándar Passivhaus

Los edificios Passivhaus o casas pasivas pueden llegar a reducir en torno a un 75% la demanda de calefacción y refrigeración y la baja necesidad energética que requieren se puede cubrir sin problemas con energías renovables como la aerotermia, la geotermia o la energía solar. Pero además, una vivienda Passivhaus debe estar concebida y diseñada en base a cinco principios básicos que son:

Excelente aislamiento térmico

Uno de los conceptos más importantes en el Passivhaus es el aislamiento.Un buen aislamiento de la envolvente del edificio es fundamental para minimizar las pérdidas de calor de la vivienda en los meses de invierno e impedir la entrada de calor en los meses más calurosos. Una casa Passivhaus dispondrá de un excelente aislamiento en toda la envolvente del edificio: paredes exteriores, cubierta y solera deberán tener además una baja transmitancia térmica.

Un buen aislamiento térmico continúo en la envolvente siguiendo la “regla del rotulador” (mantener la envolvente térmica sin discontinuidades de manera que pueda dibujarse una línea continua sin levantar el rotulador), mejora el comportamiento térmico del edificio especialmente en invierno, cuando la diferencia de temperatura entre el interior y el exterior es mayor, impidiendo la transmisión de calor hacia el exterior.

Además, en función de la zona climática en la que esté ubicada la vivienda el objetivo será el de optimizar el espesor del aislamiento térmico hasta encontrar el punto de inflexión, a partir del cual el aumento de grosor sea muy poco relevante para la mejora de la eficiencia energética.

La idea de que un aislamiento excesivo perjudica el comportamiento térmico de los edificios en verano, debido a la dificultad de disipar el calor absorbido durante el día, se contrarresta con el resto de estrategias pasivas enfocadas al verano: disminución de ganancias solares con una orientación y protección solar adecuadas y una buena ventilación nocturna.

Ventanas y puertas de altas prestaciones

Las ventanas y las puertas deben ser de altas prestaciones ya que los huecos o aberturas son los puntos de mayor fuga de energía en una vivienda. Las carpinterías empleadas serán de baja transmitancia térmica, las ventanas de las casas pasivas deberán de ir equipadas con doble o triple vidrio y rellenas de un gas inerte.

REHAU PASSIVHAUS

Imagen 1: Ventana Rehau Geneo con certificado Passivhaus.

El vidrio en este tipo de construcciones suele ser bajo emisivo para reflejar el calor al interior de la vivienda en invierno y mantenerlo en el exterior durante el verano.

Ausencia de puentes térmicos

Los puentes térmicos se definen en el Código Técnico de la Edificación – CTE como la zona de la envolvente térmica del edificio en la que se evidencia una variación de la
uniformidad de la construcción, ya sea por un cambio del espesor del cerramiento o de los materiales empleados, por la penetración completa o parcial de elementos constructivos con diferente conductividad, por la diferencia entre el área externa e interna del elemento, etc., que conllevan una minoración de la resistencia térmica respecto al resto del cerramiento.

Además de la envolvente y las carpinterías, en las casas pasivas o viviendas Passivhaus, será necesario cuidar la ejecución y montaje de todos estos elementos vigilando la correcta ejecución de uniones, esquinas, juntas y demás componentes de cambio de sección o de forma. Esto es debido principalmente a que, a través de estas esquinas, juntas, etc., habitualmente se producen pérdidas o ganancias indeseadas y las temperaturas superficiales en esas zonas suelen ser inferiores a las del resto de la envolvente, pudiendo provocar la aparición de moho.

Hermeticidad al aire

Habitualmente, en las viviendas se producen corrientes de aire a través de carpinterías, ocasionadas generalmente por una mala ejecución de puentes térmicos provocando malestar a los residentes y pudiendo llegar a generar condensaciones en el interior de la vivienda.

Una vivienda Passivhaus, sin embargo, debe de ser lo más hermética y estanca posible. La hermeticidad de la vivienda se mide con una prueba de presión, conocida como ensayo Blower Door que consiste en crear un diferencial de presión entre el interior y el exterior de la vivienda colocando un ventilador en la puerta de entrada.

Este ensayo es uno de los principales requisitos para conseguir el certificado Passivhaus y su resultado debe ser inferior a 0,6 renovaciones de aire a la hora.

Ventilación controlada con recuperación de calor

Un sistema de ventilación controlada de alta eficiencia con recuperación de calor realiza una renovación continua y controlada del aire interior de la vivienda. De esta forma, se garantiza una óptima calidad del aire interior ya que, además, estos sistemas incorporan filtros que depuran el aire y evitan la entrada de partículas contaminantes.

Los sistemas de recuperación de calor aprovechan la energía calorífica contenida en el aire que se extrae antes de expulsarlo al exterior.

Como orientación, diremos que un edificio Passivhaus, con un caudal de renovación del aire de aproximadamente un 33% del volumen de la vivienda, podemos aportar unos 10 W/ m²  de calor, y 7 W/m² de frío.

Desde e-ficiencia esperamos que esta información os haya sido de utilidad y os invitamos a que vuestra casa sea lo más e-ficiente posible.

3 comentarios en “Passivhaus: ¿Cómo deben ser las casas pasivas?”

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