Aire acondicionado por conductos: ¿cuánto consume? ¿qué ventajas tiene?

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29/05/2019

A la hora de elegir un sistema de aire acondicionado para la climatización de nuestra vivienda, local comercial u oficina, son múltiples las opciones que ofrece el mercado; aire acondicionado portátil, por splits, aire acondicionado por conductos e incluso sistemas evaporativos.

Elegir el mejor sistema dependerá de muchos factores (espacio a climatizar, estado de la instalación, aspectos económicos, etc.) por ello, ajustar la elección a nuestras necesidades será fundamental si queremos conseguir la máxima eficiencia energética y un elevado control sobre el consumo energético.

Ventajas del aire acondicionado por conductos

Como ya hemos comentado, la elección de un sistema de climatización para nuestra vivienda o local comercial no es fácil. Aunque existen factores que pueden simplifcar la elección ya que, por ejemplo en el caso de tener que climatizar superficies amplias, sin duda, una de las mejores opciones será un sistema de aire acondicionado por conductos.

Este tipo de sistemas, están especialmente recomendados en aquellos casos en los que ya  existe una  preinstalación de un falso techo ya que, nos permitirá evitar obras y en consecuencia, la inversión necesaria para la instalación del aire por conductos será inferior. Presentan múltiples ventajas:

  • Se caracterizan por un excelente rendimiento y una elevada eficiencia energética
  • Funcionan con una única unidad interior por lo que no es necesario instalar equipos en cada estancia
  • Al instalarse en falsos techos no ocupan espacio
  • Resultan más discretos y no rompen el diseño o la estética del ambiente
  • Son silenciosos

También es aconsejable plantearse una instalación por conductos en aquellos casos en los que nos vayamos a plantear una reforma o rehabilitación integral. En esta situación, se puede realizar una instalación por conductos con un sistema de bomba de calor que, nos permita poder disponer también de un sistema de calefacción durante los meses de invierno.

Cómo funciona el aire acondicionado por conductos

El funcionamiento del aire acondicionado por conductos, también llamado aire acondicionado centralizado es muy simple.

Este tipo de sistemas, generalmente están compuestos de una unidad interior que se conecta a una red de conductos y que, generalmente se instala en el falso techo y permanece oculta a la vista.

A través de estos conductos que finalizan en rejillas dispuestas en cada estancia, el sistema de aire acondicionado instalado en el falso techo, distribuye el aire que, podrá ser frío en el caso de que funcione en modo aire acondicionado o caliente si está en modo bomba de calor).

Este tipo de sistemas de aire acondicionado por conductos están considerados muy confortables y discretos ya que, una de sus principales ventajas es que la instalación queda totalmente integrada y fuera de la vista en el falso techo y solo se ven las rejillas.

También es habitual encontrar, como una de las tendencias decorativas de las últimas décadas, los conductos vistos con tubos metálicos como parte del diseño interior de algunos locales comerciales u oficinas.

 Zonificación en los sistemas centralizados

Las instalaciones de aire acondicionado por conductos o instalaciones de aire centralizadas cuentan con un único equipo para toda la vivienda o local y en principio, un único termostato para regular toda la instalación.

Con este sistema de un único punto de control, puede darse el caso de que el equipo regule el sistema en base a las condiciones de temperatura de la estancia en la que está situado el termostato con los inconvenientes que esto pueda generar en el resto de estancias donde puede haber otras necesidades específicas. Es decir, el sistema nos obliga a elegir una única temperatura para toda la casa o espacio de trabajo.

Con la alternativa de los sistemas de zonificación o climatización por zonas, cada estancia dispone de su propio termostato que se comunica con una rejilla motorizada. En cuanto se alcanza la temperatura fijada, la rejilla cierra el paso del aire para no sobre-enfriar la estancia y vuelve a abrirse cuando la habitación necesita de nuevo ser climatizada. De esta forma, la zonificación nos permitirá regular la temperatura de forma independiente e incluso limitar o desactivar la climatización de las habitaciones o zonas que no estén en uso.

La zonificación aporta diversas ventajas a los sistemas de aire acondicionado por conductos:

  • Favorecen un mayor confort térmico
  • Al racionalizar el uso de la energía favorecen el ahorro económico en este tipo de sistemas
  • Permiten controlar a distancia el termostato desde el móvil, tablet u ordenador.

Mantenimiento y limpieza de los equipos

En cuanto al mantenimiento de las instalaciones de aire acondicionado es aconsejable realizar estas labores de limpieza y desinfección de forma periódica con el fin de eliminar de los conductos el polvo y las partículas nocivas que se puedan acumular en ellos.

En la actualidad existen modernos sistemas de limpieza de los conductos de aire acondicionado que aprovechan las entradas o salidas de los conductos del aire (rejillas, difusores, etc) para introducir robots mecánicos con distintos sistemas de limpieza, como cepillos rotativos,  aspiración y recogida de residuos,  o limpieza por inyección de aire o agua.

Solo mediante estas labores de mantenimiento del aire acondicionado se podrá garantizar el correcto funcionamiento y la máxima eficiencia energética de los equipos.

Eficiencia Energética del aire acondicionado por conductos

Como en cualquier otro tipo de instalación de aire acondicionado, la eficiencia energética de los equipos instalados debe ser uno de los factores fundamentales a tener en cuenta. Y no solo en relación a la eficiencia de los equipos sino también de la instalación por conductos que deberá contar con el adecuado aislamiento que permita garantizar el confort térmico y el máximo ahorro de energía.

En el caso de las instalaciones, el RITE – Reglamento de las Instalaciones Térmicas en los Edificios – especifica en la instrucción técnica IT 1.1 una serie de exigencias en el diseño de la instalación de climatización, para garantizar unos objetivos mínimos de bienestar e higiene. En concreto se centra en los parámetros de calidad térmica que deben poder alcanzarse con la instalación, la calidad del aire interior del local, la calidad acústica que ofrece la instalación y una serie de exigencias de higiene.

Con relación a los equipos de aire acondicionado y bombas de calor, desde el año 2015, todos los aparatos deben incorporar una etiqueta con su factor de eficiencia energética estacional (SEER para el modo frío) y su coeficiente de rendimiento estacional (SCOP en modo calor). Estos ratios se calculan teniendo en cuenta diversos factores, como el consumo del equipo a pleno rendimiento,  cuando está apagado o en espera y el consumo del equipo funcionando con cargas parciales.

A partir de los datos que figuran en esta etiqueta podremos saber el grado de eficiencia o rendimiento de los equipos en frío (SEER) y su rendimiento en calor  (SCOP) consultando la tabla de rangos energéticos:

Rendimientos equipos aire acondicionado y bomba de calor

Potencia y consumo; aspectos a tener en cuenta

Los aparatos de aire acondicionado están disponibles en distintas potencias y frigorías en función de las necesidades de la vivienda. Además, a la hora de elegir el equipo más adecuado habrá que tener en cuenta una serie de factores como son:

  • Metros cuadrados de la zona a acondicionar
  • Número de personas que van a estar en la estancia
  • Aislamiento de muros y paredes
  • Número de ventanas y aislamiento de las mismas
  • Puertas y zonas de corriente
  • La iluminación.

Las frigorías por horas miden la capacidad de enfriar que tiene el climatizador y es un concepto directamente relacionado con la energía que consume el aparato. La frigoría es la cantidad necesaria de frío que hace falta para absorber una kilocaloría (calor).  Se trata de un concepto que incorpora la unidad de tiempo por lo que no tiene sentido de hablar de frigorías por hora, y su es equivalente a 1,163 W (vatios), por lo tanto 1000 vatios (1 kW) equivale aproximadamente a 860 frigorías.

Uno de los métodos más sencillos que podemos utilizar para calcular el número de frigorías  necesarias para nuestro aparato de aire acondicionado será el de aplicar, de media, entre 100 y 150 frigorías por metro cuadrado (m2). Es decir, si queremos enfriar un salón de 30 metros, necesitaremos una máquina de entre 3.000 y 4.500 frigorías.

El consumo se podrá calcular a partir de multiplicar la potencia del aparato por el promedio de horas diarias que esté conectado y por el factor energía.

En conclusión, la eficiencia energética de un equipo de aire acondicionado por conductos, sin lugar a dudas, dependerá de las prestaciones y de la tecnología que lleve incorporada el equipo. la mayor parte de los equipos que se instalan llevan incorporada la tecnología inverter que optimiza su funcionamiento y reduce el consumo energético del aire acondicionado.

En cualquier caso, desde E-ficiencia siempre recomendamos realizar la consulta a un profesional acreditado.

Imagen de portada: sistema de zonificación Airzone

 

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