Consejos para aislar tu vivienda: aislamiento térmico y aislamiento acústico

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29/03/2022

El aislamiento térmico es fundamental para que una casa sea eficiente energéticamente, y el aislamiento acústico para encontrar un punto de paz y tranquilidad. Un buen aislamiento sumará positivamente a la calidad de vida.

Aislamiento térmico

Cuando hablamos de aislamiento térmico, nos referimos al conjunto de métodos y materiales, que ayudan a la reducción de transmisión de calor en una vivienda. Para aislar térmicamente una casa, debemos tener en cuenta los principales elementos: las fachadas, el techo, los suelos, las ventanas y las puertas.

Mejorar el aislamiento térmico puede llegar a tener un impacto para todo el año, es decir, en invierno mantendrá el calor en el interior, evitando que salga fuera y teniendo que darle un mayor uso a la calefacción. En verano, el efecto será al contrario, evitará el calor del exterior manteniendo el interior de la vivienda fresco.

Un buen aislamiento térmico proporciona muchas ventajas tanto para las personas, como para el medio ambiente:

  • Reducción del consumo: el aislamiento térmico ayuda en ahorro energético, ya que disminuiría el uso de los sistemas de climatización (calefacción o aire acondicionado), lo que conlleva a una reducción en la factura.
  • Prevención de humedades: en una casa bien aislada no existirán los puntos fríos donde se concentran el moho y las humedades.
  • Comodidad y bienestar: el resultado de un aislamiento térmico es mantener una temperatura agradable dentro de la casa, independientemente de la estación del año en la que estés y la temperatura que haga en el exterior.
  • Beneficia al medio ambiente: gracias a la reducción del consumo, se reduce la producción energética, lo que conlleva una bajada de emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera.

Cómo elegir el mejor aislante térmico

Para decidir correctamente qué tipo de aislante térmico necesita tu vivienda, primero hay que tener en cuenta varios aspectos de ella: donde se sitúa geográficamente, qué tipo de vivienda (unifamiliar, un piso en un bloque de edificios…), la viabilidad técnica o el coste.

Además de dichos criterios, es necesario saber qué prestaciones ofrecen los materiales, atendiendo a estas características:

  • Baja conductividad térmica ( λ ): indica cuál es la capacidad del material para transmitir calor y con qué facilidad lo conduce. Por tanto, cuanto más bajo sea, más eficiente será a la hora de evitar la pérdida de calor. 
  • Alta resistencia térmica ( R ): es la capacidad de un material de oponerse al flujo de calor. Cuanto más alta sea, más eficaz será el aislamiento.
  • Resistencia al paso del vapor de agua: tiene que ver con el espesor y la permeabilidad del material. Resulta clave para evitar condensaciones.
  • Buen comportamiento ante el fuego: es un factor directamente vinculado con la seguridad. A tener en cuenta la » Clasificación en función del comportamiento frente al fuego de los productos de construcción y elementos para la edificación».

El usuario también podrá valorar otros factores como la capacidad de aislamiento acústico, el contenido de material reciclado en el propio aislante, su capacidad para ser reciclado al final de su vida útil o su origen.

Mejores materiales para aislamiento térmico

Los aislantes térmicos se pueden clasificar según el material del que provienen, ya que existe una amplia gama de materias primas como minerales, vegetales, animales o productos petroquímicos. 

Existe una gran variedad de tipos de aislamiento térmico producidos a partir de diversos materiales. A continuación, una agrupación de los aislantes térmicos más utilizados:

Aislamiento térmico sintético, producidos a través del petróleo. Son materiales económicos y con buenas prestaciones:

  • Poliestireno expandido (PSE): también conocido como corcho blanco, se caracteriza por ser versátil y fácil de instalar. Viene en forma de paneles y tiene la capacidad de absorber la humedad, por lo que se usa en fachadas impermeabilizadas, paredes y techos.
  • Poliestireno extruido (XPS): similar al poliestireno expandido, pero con más densidad y resistencia a la humedad, lo que permite utilizarlo en planchas de menor grosor. Se utiliza para fachadas, cubiertas, techos y muros enterrados.
  • Poliuretano (PUR): este material se encuentra frecuentemente en forma de espuma (aunque también puede presentarse en paneles), y se endurece al poco tiempo de aplicarlo. Ofrece buenos acabados ya que se puede cortar, enyesar, lijar y pintar. Sus usos más frecuentes son para rellenar cámaras, huecos y aislar zonas pequeñas como las cajas de persianas.

Aislamiento térmico mineral, de origen natural. Generalmente se encuentran en forma de fibras que contienen aire, por ello actúan como buenos aislantes térmicos. Además, también son buenos aislantes acústicos:

  • Lana mineral (o de vidrio): formada a partir de arena de sílice, carbonato de calcio y magnesio. Es resistente a la humedad y se utiliza principalmente para cubiertas, fachadas, paredes interiores, suelos y buhardillas.
  • Lana de roca: se forma a partir de roca volcánica fundida. Tiene la ventaja de no ser inflamable, por lo que protege de incendios. También se puede encontrar en forma de rollos, y sus aplicaciones son las mismas que la lana mineral.

Aislamiento térmico de origen vegetal/ecológico, considerados como sostenibles ya que no emiten gases o desechos tóxicos, y se necesita una cantidad reducida de energía para su fabricación:

  • Corcho: es un material ligero, resistente a la humedad y no sufre grandes desgastes con el paso del tiempo. Se puede encontrar en planchas, rollos y losetas y su instalación depende del formato. 
  • Celulosa: viene de papel reciclado y triturado, al que se le añaden aditivos (borato) que proporcionan propiedades ignífugas. Es ideal para zonas frías, debido a su capacidad de conservar el calor. 
  • Fibras de madera: derivadas de restos de madera triturados, y al igual que la celulosa, contiene sales de boro. Retiene el calor a lo largo del día, y después lo libera por la noche. De este modo ayuda a que la variación de la temperatura sea progresiva y poco abrupta. 

Aislante térmico reflexivos: están diseñados para aislar interiores como paredes internas o buhardillas. Son finos y se componen de varias capas normalmente de espuma o burbujas de polietileno. Cuantas más capas contengan más aislante resulta.

aislamiento termico

Una vez conocidas las características de cada material aislante térmico, resultará más sencillo establecer una comparación entre los diversos tipos y opciones.

Aislamiento acústico

El ruido es una de las principales molestias que se sufren en un edificio, especialmente si se sitúa en zonas urbanas o próximas a ocio, zonas industriales, aeropuertos o carreteras. También se producen ruidos molestos en los propios edificios, fruto de casas mal construidas o mal aisladas

Los aislantes acústicos ayudan a paliar el problema insonorizando las paredes, techos y suelos, mejorando la calidad de vida. Pero no todos los aislantes cumplen la misma función, al igual que los usuarios buscan diferentes resultados a la hora de insonorizar un espacio.

Cómo elegir el mejor aislante acústico

Los problemas acústicos varían dependiendo del tipo de recinto que queremos aislar, o que tipo de sonidos son los que están interfiriendo en la calidad acústica. Para saber que estás buscando, lo ideal será diferenciar entre aislamiento acústico o acondicionamiento acústico:

  • Aislamiento acústico: sirve para contener el ruido, es decir, evitar que las ondas sonoras y las vibraciones se transmitan de un recinto a otro. Por ejemplo, en una vivienda, para no percibir el sonido de los vecinos, y viceversa.
  • Absorción/Acondicionamiento acústico: mejora las condiciones de propagación de las ondas sonoras en el interior de un recinto, con el fin de obtener un ambiente acústico apropiado a la actividad que se desarrolla en él. Por ejemplo, el recinto en el que se celebra un concierto.

Pero para poder identificar correctamente el problema y buscar la solución correcta y adecuada, debemos saber que existen diferentes tipos de ruido y que cada uno de ellos requerirá diferentes materiales para su instalación:

  • Ruido aéreo: este tipo de ruido se propaga a través del aire y tiene su origen en el mismo. Es el más habitual y por suerte el que mejor remedio tiene. Por ejemplo: la televisión, equipo de música, sonidos de la calle, ladridos de perro…
  • Ruido de impacto: causado principalmente por golpes. En este caso, el ruido se transmite mediante la estructura, principalmente de suelo a techo, por este motivo tiene peor solución que el anterior. Por ejemplo: caída de objetos, taconeo, arrastre de muebles…

Una vez que tengamos clasificado nuestro tipo de ruido, podemos empezar a determinar el aislante o sistema más oportuno. 

Mejores materiales para aislamiento acústico

Como todos los aislantes no actúan de la misma manera, ni tienen un comportamiento ni características iguales, lo que puede funcionar para un caso puede no funcionar en otro.

Además, conviene no olvidarse de aislar todos los elementos por los que puede llegar el ruido del exterior, como puertas y ventanas. Y es que a través de ellos, es por donde entra una gran cantidad de ruido.

Como hemos explicado anteriormente, existe una diferencia entre aislamiento y absorción acústica, por lo que el tipo de materiales que se utilizarán para cada caso tendrán diferentes características:

Para el aislamiento acústico se suelen utilizar materiales pesados, de alta densidad y rígidos, entre ellos encontramos:

  • Materiales aislantes utilizados tradicionalmente en la construcción como el hormigón, terrazo, acero… Materiales rígidos
  • Láminas pesadas y flexibles fabricadas a base de caucho, betún o asfalto, entre otras.
  • Las cámaras de aire entre paredes también pueden ser eficaces. Éstas te dan la opción de agregar materiales absorbentes (lana de vidrio, o de roca) para mejorar la efectividad del aislamiento.

Por otro lado, los materiales que se utilizan para la absorción acústica, son de poca densidad, ligeros y muy flexibles. Se caracterizan por transformar la energía sonora en otra clase de energía, como calor. Estos son los materiales más frecuentados:

  • Poliuretano: Actualmente preferido para techos o tabiques. Se encuentra en forma de espuma, aunque también se aplica en planchas para lograr un aislamiento acústico aéreo, entre sus múltiples usos.
  • Geotextil: considerado un producto reciclable de gran durabilidad, capacidad de absorción acústica, e incluso aislamiento térmico. Puede colocarse de forma adhesiva, clavado y atornillado porque se trata de un material polivalente utilizado en muros o techos.
  • Lanas de roca o fibra de vidrio: absorben los sonidos y el ruido aéreo por sus excelentes condiciones, resisten al contacto con el fuego y son incombustibles.
  • Planchas asfálticas: recomendadas para insonorizar a baja frecuencia al tratarse de un material flexible, capaz de amortiguar y absorber estruendos. 
aislamiento termico

El aislamiento térmico y el aislamiento acústico traen consigo muchos beneficios reseñables que nos aportan eficiencia energética y calidad de vida. Por ello, deberíamos cerciorarnos de que nuestra casa ya tiene un buen aislante y, en caso de no ser así, tomar las medidas adecuadas para aislarla de forma eficiente.

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