Aislamiento térmico y aislamiento acústico para tu hogar

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03/01/2023

El aislamiento térmico es fundamental para que una casa sea eficiente energéticamente, y el aislamiento acústico para encontrar un punto de paz y tranquilidad. Un buen aislamiento sumará positivamente a la calidad de vida.

Aislamiento térmico

Cuando hablamos de aislamiento térmico, nos referimos al conjunto de métodos y materiales, que ayudan a la reducción de transmisión de calor en una vivienda. Para aislar térmicamente una casa, debemos tener en cuenta los principales elementos: las fachadas, el techo, los suelos, las ventanas y las puertas.

Mejorar el aislamiento térmico puede llegar a tener un impacto para todo el año, es decir, en invierno mantendrá el calor en el interior, evitando que salga fuera y teniendo que darle un mayor uso a la calefacción. En verano, el efecto será al contrario, evitará el calor del exterior manteniendo el interior de la vivienda fresco.

Ventajas del aislamiento térmico

Un buen aislamiento térmico proporciona muchas ventajas tanto para las personas, como para el medio ambiente:

  • Reducción del consumo: el aislamiento térmico ayuda en ahorro energético, ya que disminuiría el uso de los sistemas de climatización (calefacción o aire acondicionado), lo que conlleva a una reducción en la factura.
  • Prevención de humedades: en una casa bien aislada no existirán los puntos fríos donde se concentran el moho y las humedades.
  • Comodidad y bienestar: el resultado de un aislamiento térmico es mantener una temperatura agradable dentro de la casa, independientemente de la estación del año en la que estés y la temperatura que haga en el exterior.
  • Beneficia al medio ambiente: gracias a la reducción del consumo, se reduce la producción energética, lo que conlleva una bajada de emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera.

Tipos de aislantes térmicos

Los aislantes térmicos se pueden clasificar según el material del que provienen, ya que existe una amplia gama de materias primas como minerales, vegetales, animales o productos petroquímicos. 

Existe una gran variedad de tipos de aislamiento térmico producidos a partir de diversos materiales. A continuación, una agrupación de los aislantes térmicos más utilizados:

Aislamiento térmico sintético

Producido a través del petróleo. Son materiales económicos y con buenas prestaciones:

  • Poliestireno expandido (PSE): también conocido como corcho blanco, se caracteriza por ser versátil y fácil de instalar. Viene en forma de paneles y tiene la capacidad de absorber la humedad, por lo que se usa en fachadas impermeabilizadas, paredes y techos.
  • Poliestireno extruido (XPS): similar al poliestireno expandido, pero con más densidad y resistencia a la humedad, lo que permite utilizarlo en planchas de menor grosor. Se utiliza para fachadas, cubiertas, techos y muros enterrados.
  • Poliuretano (PUR): este material se encuentra frecuentemente en forma de espuma (aunque también puede presentarse en paneles), y se endurece al poco tiempo de aplicarlo. Ofrece buenos acabados ya que se puede cortar, enyesar, lijar y pintar. Sus usos más frecuentes son para rellenar cámaras, huecos y aislar zonas pequeñas como las cajas de persianas.

Aislamiento térmico mineral

Este tipo de aislante térmico es de origen natural. Generalmente se encuentran en forma de fibras que contienen aire, por ello actúan como buenos aislantes térmicos. Además, también son buenos aislantes acústicos:

  • Lana mineral (o de vidrio): formada a partir de arena de sílice, carbonato de calcio y magnesio. Es resistente a la humedad y se utiliza principalmente para cubiertas, fachadas, paredes interiores, suelos y buhardillas.
  • Lana de roca: se forma a partir de roca volcánica fundida. Tiene la ventaja de no ser inflamable, por lo que protege de incendios. También se puede encontrar en forma de rollos, y sus aplicaciones son las mismas que la lana mineral.

Aislamiento térmico de origen vegetal

Considerados como sostenibles ya que no emiten gases o desechos tóxicos, y se necesita una cantidad reducida de energía para su fabricación:

  • Corcho: es un material ligero, resistente a la humedad y no sufre grandes desgastes con el paso del tiempo. Se puede encontrar en planchas, rollos y losetas y su instalación depende del formato. 
  • Celulosa: viene de papel reciclado y triturado, al que se le añaden aditivos (borato) que proporcionan propiedades ignífugas. Es ideal para zonas frías, debido a su capacidad de conservar el calor. 
  • Fibras de madera: derivadas de restos de madera triturados, y al igual que la celulosa, contiene sales de boro. Retiene el calor a lo largo del día, y después lo libera por la noche. De este modo ayuda a que la variación de la temperatura sea progresiva y poco abrupta. 

Aislante térmico de origen animal

Numerosos animales han desarrollado unas pieles excepcionales para resistir el frío. Y el hombre, a lo largo de los siglos, ha sabido utilizarlas para su beneficio, tanto para la ropa como para otras aplicaciones. Pero por distintas razones de disponibilidad y rentabilidad los aislantes térmicos de origen animal se reducen a estos dos.

  • Lana de oveja: es un material muy ligero, buen aislante para el invierno, no tanto para el verano. El proceso de producción es ciertamente algo largo y requiere tratamientos para evitar el olor o las polillas.
  • Plumas de pato: es un material también muy ligero, con lo que sus aplicaciones están más dirigidas a prendas de vestir o ropa de cama, etc.

Aislante térmico reflexivos

Están diseñados para aislar interiores como paredes internas o buhardillas. Son finos y se componen de varias capas normalmente de espuma o burbujas de polietileno. Cuantas más capas contengan más aislante resulta.

Aislante térmico de Nueva Generación

Estos aislantes térmicos se basan en el principio de que el mejor aislante es el gas o incluso el vacío. Se trata de confinar este gas o vacío en la estructura de estos componentes. Son materiales muy caros y están en investigación.

  • Aerogel: son materiales nanoporosos que tienen un gas en su estructura. Dicho gas les confiere excepcionales propiedades de aislamiento térmico.
  • Panel aislante sobre vacío: es el mismo concepto, pero en vez de dejar un gas, se deja el vacío, que es el mejor aislante de la naturaleza.
aislamiento termico

Aislamiento térmico en el hogar

A continuación, cómo aislar los diferentes elementos constructivos de una casa, como son sus paredes, cubierta, suelos…

Aislamiento térmico paredes

La fachada de una vivienda está sometida constantemente a las inclemencias meteorológicas y por lo tanto debe estar lo suficientemente protegida como para garantizar en el interior una eficiencia energética térmica confortable tanto en invierno como en verano.

Si estás pensando en añadir aislamiento a tu casa, no te preocupes por las obras, ya que es posible aislar térmicamente las paredes de tu casa sin realizar ninguna obra. El sistema más recomendado es mediante la técnica de inyectar el material en la cámara de aire a través de unos pequeños agujeros de unos centímetros. Es una forma rápida y sencilla y se realizará en tan sólo un día de trabajo.

Este sistema está pensado para aislar cámaras de aire en fachadas de doble hoja y se puede utilizar diferentes materiales como poliestireno, poliuretano o celulosa. 

aislamiento termico inyectado

Para llevar a cabo el proceso, primero un técnico debe realizar un estudio del estado de la cámara y su espesor, a través de una cámara termográfica. Una vez realizado, el proceso consiste en realizar unos pequeños agujeros (1cm) con una separación entre sí de un metro aproximadamente. Si fuese necesario, se puede realizar desde la fachada exterior, realizando ahí los agujeros.

Una vez hechos los agujeros, a través de una máquina se inicia el inyectado en la cámara hasta conseguir un reparto homogéneo y una densidad correcta para que el aislante sea eficiente. Finalmente se tapan los agujeros realizados y ya tienes terminada la obra.

Sin embargo, es posible que en las paredes de tu hogar no tengan una doble cámara, o que simplemente, tras realizar el estudio se determine que no se puede realizar el aislamiento con la técnica del inyectado. Entonces, existe otra técnica: la tabiquería.

Este proceso consiste en colocar un trasdosado interior, es decir, sobre la pared interior existente se coloca el material aislante y se tapa con pladur (lo más habitual y barato) o se construye otro tabique.

Esta alternativa resulta más costosa y la realización de una obra. Además se suman inconvenientes como: se disminuye espacio debido al grosor del tabique, no soluciona puentes térmicos y el acabado, en zonas donde hay ventanas o puertas puede no ser el más estético.

Aislamiento térmico fachadas

En la actualidad, existen diferentes posibilidades para poder llevar a cabo un aislamiento térmico de fachadas, aunque hay que tener en cuenta que no todas ofrecen la misma eficacia, ni tienen los mismos costes de ejecución o sobre la habitabilidad del edificio. Además, hay que diferenciar que la aplicación de estas pueden ser desde el exterior de la fachada o desde el interior.

El aislamiento térmico desde el exterior de la fachada puede ser:

  • El sistema SATE: el Sistema de Aislamiento Térmico por el Exterior (SATE), es un sistema que aplica un revestimiento en la pared exterior con múltiples capas y protegido por un mortero. Es el procedimiento más eficaz y el coste se suele amortizar en un periodo de unos diez años más o menos, ya que la mejora de la eficiencia energética de la envolvente térmica puede llevar a ahorrar un 50%, ya sea en calefacción o en aire acondicionado.
  • Fachada ventilada: es similar al sistema SATE. Consiste en la fijación de una capa de aislamiento junto con una estructura auxiliar fijada al paramento exterior, mediante guías y carriles para posteriormente instalar paneles aislantes cerámicos, de piedra etc. También es eficaz, pero requiere más espacio (hasta los 30 cm terminados) lo que en ciertos proyectos es un condicionante el cual impide su instalación, además de ser más costosa.
  • Proyección de aislamiento tipo poliuretano proyectado: se trata de una capa de espuma de polietileno proyectada, de 30 mm de espesor mínimo, protegida con pintura o elastómero de poliuretano. Recomendada para fachadas medianeras en derribos y fachadas interiores. Actualmente se siguen utilizando por su bajo coste y rápida ejecución, consiguiendo espesores aplicados en varias capas hasta 10 cm.

En cuanto a aislar térmicamente la vivienda desde la fachada interior, existen numerosas soluciones, y la gran mayoría exigen reducir el tamaño de habitabilidad dentro del hogar. Por ello, la solución más utilizada es la mencionada anteriormente: sistemas de inyección en cámara.

Aislamiento térmico techos

Para aislar térmicamente el techo de tu vivienda, te mencionamos algunos de los materiales más recomendados y utilizados:

  • La espuma de polietileno es un material plástico con gran poder aislante, ligero, protector y fácil de instalar. Su vida útil es muy duradera y al tratarse de un material muy ligero es ideal para aislamiento térmico en tejados. Además, los paneles o rollos son muy fáciles de manejar e hidrófugos, por lo que evitarán también el paso de la humedad.
  • La lana de roca o la de vidrio son uno de los materiales más utilizados en el aislamiento. Se trata de una fibra mineral que está elaborada con filamentos de vidrios unidos con aglutinante. Un material reciclable flexible perfecto para techos de chapa.
  • El poliestireno expandido, es el más conocido entre los aislantes térmicos. Se trata de un plástico celular derivado del petróleo con consistencia esponjosa. En su interior posee un 98% de aire y las planchas más utilizadas tienen 1 cm de espesor como mínimo. No es ecológico, sin embargo, no es dañino para la salud ni el medio ambiente. Además, no pierde sus propiedades, aunque se moje y no se deteriora
  • El poliuretano expandido es el más efectivo cuando hablamos de aislantes térmicos. Se aplica en modo de spray in situ y tiene beneficios extras de aislación hidrófuga, y también podemos encontrarlo en láminas con una cara en aluminio. Este método sella todo el techo y lo hace impermeable. Es ideal para aislar techos de chapa. 

Aislamiento térmico cubiertas

Para la aplicación de un aislante térmico en una cubierta, hay que tener en cuenta que la disposición de la capa aislante variará en función de la clase de cubierta, algo que también determinará el tipo de material a aplicar. 

En el caso de ser una cubierta plana:

  • El poliestireno expandido hidrófobo (EPS-h) es una buena alternativa en caso de lugares con cambios bruscos de temperatura. Se aplica por el exterior y evita la aparición de condensaciones entre la capa impermeabilizante y el soporte.
  • La espuma de poliuretano resulta una opción de sencilla aplicación, ya que se aplica en spray in situ. Garantiza estanqueidad y no presenta juntas ni solapes.
  • El poliestireno extruido en forma de planchas es muy recomendable y fácil de instalar en azoteas, duradero y resistente al agua. Si se coloca sobre la impermeabilización la protegerá y mejorará su duración. 
  • También se puede aplicar aislante desde el interior. En este caso, encontramos las placas de yeso laminado junto a lana mineral o con espuma de poliuretano, que además proporcionan aislamiento acústico. Hay que tener en cuenta que suponen una pérdida de varios centímetros de altura. Otra opción por el interior es la plancha de poliestireno extruido para revestir con yeso in situ o la placa de yeso laminado.

En caso de tratarse de una cubierta inclinada:

  • Su aplicación desde el exterior puede ser con poliestireno expandido (EPS) o con espuma de poliuretano. Su aplicación es rápida y no reduce altura de la edificación, aunque precisa la colocación de andamiaje. Con menos frecuencia se proyecta poliuretano in situ y hasta corcho.
  • En cambio, para aislamiento por el interior se suele emplear poliestireno extruido (XPS) o espuma de poliuretano proyectada in situ. Esta opción es más económica al no necesitar andamiaje y también resulta rápida de ejecutar y de secar. Sin embargo, hay que prestar atención a los puentes térmicos, y asumir que se perderán algunos centímetros de altura. Además, presenta la incomodidad de tener que preparar el espacio interior para el trabajo de los instaladores.

Aislamiento térmico suelos

Una gran parte de las pérdidas energéticas de los edificios (hasta un 20%) se producen a través de los suelos. El uso de productos de aislamiento óptimos en la construcción de los suelos es imprescindible si buscamos la máxima eficiencia energética y confort interior.

En el caso del aislamiento térmico en suelos, el material más utilizado es poliuretano proyectado y nos proporciona evitar puentes térmicos, juntas y solapes no deseados por los que se crean fugas energéticas. Además, el poliuretano proyectado es fácil de instalar y muy rápido, por lo que no complica los tiempos de obra.

Aislamiento térmico ventanas

Las ventanas son un elemento muy importante del hogar, con el que conseguiremos un buen aislamiento térmico. Y para que pueda ser así, es importante la elección de éstas. Para realizar una buena elección de ventanas, hay que tener en cuenta varios aspectos:

  • La carpintería: existe un gran abanico de posibilidades en relación a los tipos de perfiles de ventanas. Existen de madera, PVC, aluminio, cristal, acero, o también combinaciones de los mismos. Pero el más recomendable es el de PVC, por sus excelentes prestaciones. Este material no conductor, es un aislante natural muy recomendado y adecuado para la fabricación de perfiles de ventanas.
  • Nivel de hermeticidad: si examinamos los diferentes tipos de aperturas de marcos podemos apreciar que algunas son más herméticas que otras. Por ejemplo, las ventanas de apertura abatible son más herméticas que las correderas gracias a su sistema de cierre y bloqueo.

Una solución para aislar ventanas por poco dinero y sin realizar obras son los burletes, bandas de silicona y otros materiales que se colocan en los bordes de los elementos estructurales sellándolos herméticamente. Así se evitan las filtraciones de aire por cualquier rendija que pueda quedar.

aislamiento termico burletes
  • Selección del vidrio: este es uno de los elementos más importantes para poder tener un buen aislamiento térmico. Debemos tener en cuenta algunos aspectos como la transmisión luminosa, factor solar (g) y transmitancia térmica (U). Además, es importante tener en cuenta que deben ser de unos 6 mm de espesor.

Cómo elegir el mejor aislante térmico

Para decidir correctamente qué tipo de aislante térmico necesita tu vivienda, primero hay que tener en cuenta varios aspectos de ella: donde se sitúa geográficamente, qué tipo de vivienda (unifamiliar, un piso en un bloque de edificios…), la viabilidad técnica o el coste.

Además de dichos criterios, es necesario saber qué prestaciones ofrecen los materiales, atendiendo a estas características:

  • Baja conductividad térmica ( λ ): indica cuál es la capacidad del material para transmitir calor y con qué facilidad lo conduce. Por tanto, cuanto más bajo sea, más eficiente será a la hora de evitar la pérdida de calor. 
  • Alta resistencia térmica ( R ): es la capacidad de un material de oponerse al flujo de calor. Cuanto más alta sea, más eficaz será el aislamiento.
  • Resistencia al paso del vapor de agua: tiene que ver con el espesor y la permeabilidad del material. Resulta clave para evitar condensaciones.
  • Buen comportamiento ante el fuego: es un factor directamente vinculado con la seguridad. A tener en cuenta la » Clasificación en función del comportamiento frente al fuego de los productos de construcción y elementos para la edificación».

El usuario también podrá valorar otros factores como la capacidad de aislamiento acústico, el contenido de material reciclado en el propio aislante, su capacidad para ser reciclado al final de su vida útil o su origen.

Mejores materiales para aislamiento térmico

A la hora de elegir el aislamiento térmico el dato más importante a tener en cuenta es su conductividad térmica que suele representarse por la letra griega lambda (λ) y que se mide en W/K·m. Este dato representa la facilidad con la que la energía calorífica atraviesa el material. Por lo tanto, cuanto más baja sea la cifra mejor aislante será. 

La mayoría de los aislantes tienen una baja conductividad, pero lo que más destacan en este aspecto son la espuma de poliuretano (0,025 W/K·m y 0,035 W/K·m), poliestireno extruido (0,025 W/K·m y 0,039 W/K·m) y poliestireno expandido (0,029 W/K·m y 0,046 W/K·m). Le siguen otros materiales como la lana mineral, la celulosa o el corcho.

Por otro lado, si miramos en cuestión de precios, es probable que el material aislante más barato sean las lanas minerales y de roca, así como los aislantes reflexivos.

Aislamiento acústico, ¿qué es?

El ruido es una de las principales molestias que se sufren en un edificio, especialmente si se sitúa en zonas urbanas o próximas a ocio, zonas industriales, aeropuertos o carreteras. También se producen ruidos molestos en los propios edificios, fruto de casas mal construidas o mal aisladas

Los aislantes acústicos ayudan a paliar el problema insonorizando las paredes, techos y suelos, mejorando la calidad de vida. Pero no todos los aislantes cumplen la misma función, al igual que los usuarios buscan diferentes resultados a la hora de insonorizar un espacio.

Diferencias entre aislamiento acústico y absorción acústica

Los problemas acústicos varían dependiendo del tipo de recinto que queremos aislar, o que tipo de sonidos son los que están interfiriendo en la calidad acústica. Para saber que estás buscando, lo ideal será diferenciar entre aislamiento acústico o acondicionamiento acústico:

  • Aislamiento acústico: sirve para contener el ruido, es decir, evitar que las ondas sonoras y las vibraciones se transmitan de un recinto a otro. Por ejemplo, en una vivienda, para no percibir el sonido de los vecinos, y viceversa.
  • Absorción/Acondicionamiento acústico: mejora las condiciones de propagación de las ondas sonoras en el interior de un recinto, con el fin de obtener un ambiente acústico apropiado a la actividad que se desarrolla en él. Por ejemplo, el recinto en el que se celebra un concierto.

Pero para poder identificar correctamente el problema y buscar la solución correcta y adecuada, debemos saber que existen diferentes tipos de ruido y que cada uno de ellos requerirá diferentes materiales para su instalación:

  • Ruido aéreo: este tipo de ruido se propaga a través del aire y tiene su origen en el mismo. Es el más habitual y por suerte el que mejor remedio tiene. Por ejemplo: la televisión, equipo de música, sonidos de la calle, ladridos de perro…
  • Ruido de impacto: causado principalmente por golpes. En este caso, el ruido se transmite mediante la estructura, principalmente de suelo a techo, por este motivo tiene peor solución que el anterior. Por ejemplo: caída de objetos, taconeo, arrastre de muebles…

Una vez que tengamos clasificado nuestro tipo de ruido, podemos empezar a determinar el aislante o sistema más oportuno. 

¿Qué es lo mejor para aislar el ruido?

Como todos los aislantes no actúan de la misma manera, ni tienen un comportamiento ni características iguales, lo que puede funcionar para un caso puede no funcionar en otro. Además, conviene no olvidarse de aislar todos los elementos por los que puede llegar el ruido del exterior, como puertas y ventanas. Y es que a través de ellos, es por donde entra una gran cantidad de ruido.

Como hemos explicado anteriormente, existe una diferencia entre aislamiento y absorción acústica, por lo que el tipo de materiales que se utilizarán para cada caso tendrán diferentes características:

Para el aislamiento acústico se suelen utilizar materiales pesados, de alta densidad y rígidos, entre ellos encontramos:

  • Materiales aislantes utilizados tradicionalmente en la construcción como el hormigón, terrazo, acero… Materiales rígidos
  • Láminas pesadas y flexibles fabricadas a base de caucho, betún o asfalto, entre otras.
  • Las cámaras de aire entre paredes también pueden ser eficaces. Éstas te dan la opción de agregar materiales absorbentes (lana de vidrio, o de roca) para mejorar la efectividad del aislamiento.

Por otro lado, los materiales que se utilizan para la absorción acústica, son de poca densidad, ligeros y muy flexibles. Se caracterizan por transformar la energía sonora en otra clase de energía, como calor. Estos son los materiales más frecuentados:

  • Poliuretano: Actualmente preferido para techos o tabiques. Se encuentra en forma de espuma, aunque también se aplica en planchas para lograr un aislamiento acústico aéreo, entre sus múltiples usos.
  • Geotextil: considerado un producto reciclable de gran durabilidad, capacidad de absorción acústica, e incluso aislamiento térmico. Puede colocarse de forma adhesiva, clavado y atornillado porque se trata de un material polivalente utilizado en muros o techos.
  • Lanas de roca o fibra de vidrio: absorben los sonidos y el ruido aéreo por sus excelentes condiciones, resisten al contacto con el fuego y son incombustibles.
  • Planchas asfálticas: recomendadas para insonorizar a baja frecuencia al tratarse de un material flexible, capaz de amortiguar y absorber estruendos. 
aislamiento termico

Tipos de aislamiento acústico

Al igual que para el aislamiento térmico, el aislamiento acústico también se pueden instalar desde el interior de una vivienda cubriendo sus elementos estructurales.

Para un correcto aislamiento acústico de las paredes, un gran material aislante será la fibra de vidrio o la lana de roca. Se pueden encontrar en forma de paneles que se colocan en el espacio aéreo de las paredes, también se pueden utilizar para el aislamiento interior del techo. Otro material que se utiliza también es la espuma aislante

En cuanto al aislamiento acústico para suelos, el mejor material es el corcho. El suelo de madera, así como la tarima flotante puede ser un buen aliado para insonorizar. También las alfombras ayudan a la insonorización de una habitación. Todos los materiales textiles ayudan a absorber el ruido. En este caso, nos referimos especialmente a cuando queremos evitar que el sonido salga de casa, por ejemplo con la práctica de instrumentos musicales.

Para el aislamiento acústico para techos, la opción más recomendada es la instalación de un falso techo con un aislante para ruidos aéreos. Existen de muchos tipos, desde techos falsos de madera hasta los más económicos que se montan yeso o pladur. En todo caso debes tener en cuenta que a la hora de colocar un falso techo, perderemos un máximo de 15 centímetros de altura por habitación. En cuanto al material aislante que se coloca dentro del falso techo se recomienda espuma de poliuretano o lana de roca.

A esto, se le puede unir aislamiento acústico por parte de elementos como las ventanas y las puertas

En el caso de las ventanas, se recomienda la instalación de unas con doble cristal. Tener en cuenta que cuanta más separación hay entre un cristal y otro (grosor de la ventana), mayor será la insonorización. El material de fabricación es importante; el PVC es el más recomendable en este caso. Además de contar con este tipo de ventanas, se pueden colocar burletes de espuma o silicona.

Respecto a las puertas, existen en el mercado puertas aislantes, que sirven tanto para el aislamiento térmico de la vivienda como para tener un completo aislamiento acústico, evitando que el ruido del exterior penetre en casa. De la misma forma, el uso de burletes en la parte inferior de la puerta, como en el lateral, pueden ayudar a aislar acústicamente.

¿Cómo aislar mi casa del ruido de los vecinos?

El ruido de los vecinos es un problema que encontramos en muchas viviendas y resulta bastante incómodo si lo que quieres es estar relajado en tu casa. Para acabar con estas molestias, a continuación te dejamos algunos consejos:

  • Trasdosado de pladur: es uno de los sistemas más utilizados y nos permite levantar delante del tabique una estructura de acero galvanizado a la que se atornilla una o varias placas de pladur. De esta manera se puede crear una cámara de aire en su interior, en el que se instala un material absorbente o aislante acústico como fibras minerales como la fibra de vidrio o la lana de roca, las espumas acústicas como la espuma de poliuretano o textiles como el algodón o el poliéster.
  • Tabique de ladrillo de doble hoja: bastante similar al anterior. La diferencia es que para instalar la cámara e instalar el material absorbente, se levanta un nuevo tabique junto al original. 
  • Biombos aislantes o paneles acústicos: se colocan como elementos decorativos en las paredes, y pueden ser de yeso, poliuretano, fieltro, madera… Y además de aislar, quedan muy decorativas.
  • Pinturas de microesferas: Son pinturas acrílicas al agua que contienen burbujas cerámicas (microesferas) rellenas de aire. Cuando se superponen varias capas, las burbujas crean una cámara que amortigua el ruido. Hay que aplicar entre 3 y 4 capas de pintura para que resulte eficaz. 
  • Insonorización sin obras: revestir las paredes de corcho es una fantástica solución, y más en este momento en el el corcho está de moda en decoración (sin olvidarnos además de que es un material sostenible). También materiales textiles como alfombras gruesas, moquetas, tapices y cortinas nos permitirán escuchar un poco menos a nuestros vecinos sin meternos en obras.

El aislamiento térmico y el aislamiento acústico traen consigo muchos beneficios reseñables que nos aportan eficiencia energética y calidad de vida. Por ello, deberíamos cerciorarnos de que nuestra casa ya tiene un buen aislante y, en caso de no ser así, tomar las medidas adecuadas para aislarla de forma eficiente.

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