¿Cuál es la mejor leña para la chimenea?

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mejor leña para la chimenea
15/12/2020

Son varios los aspectos que debemos tener en cuenta a la hora de decidir cuál es la mejor leña para la chimenea. De hecho, muchas de las ventajas de calentarse con una estufa de leña no son visibles si no se emplea el tipo de leña adecuado.

En los países nórdicos están acostumbrados a cortar su propia leña con lo que los usuarios tienen acceso a una fuente de energía muy barata, sin embargo, este artículo está dirigido a todos aquellos que tienen que comprar su propia leña para alimentar sus chimeneas y estufas.

Pero antes de nada, es importante tener en cuenta el aspecto de la humedad. A la hora de comprar leña para la chimenea, debemos saber que, el grado de humedad debería ser, idealmente, inferior al 20% ya que, si la leña no está seca, el calor en la estufa de leña se emplea en evaporar la humedad. Por tanto, la leña no debe estar ni totalmente seca, porque ardería muy rápido, ni con demasiada humedad.

Lo más habitual es que la madera, una vez cortada para leña, se debe dejar que seque lo suficiente por lo que se suele guardar una vez cortada, de un año para otro.

Leña para chimeneas: ¿madera dura o madera blanda?

Cada tipo de madera posee unas características, una densidad mayor o menor, un poder calorífico, etc.. lo que hace que cada tipo de madera se comporte de una forma distinta y sea más aconsejable para determinados usos. Principalmente distinguiremos entre:

  • Maderas duras: aquellas que son especialmente recomendables para mantener el fuego encendido y proporcionar calor. Entre las más habituales para chimenea están la encina, el roble, el nogal, el abedul, el fresno, el olmo, el olivo, etc. Este tipo de madera tiene mucho poder calorífico y gran duración en su combustión, por lo que proporcionan un calor radiante y brasas que se mantienen mucho tiempo incandescentes. La madera de abedul es la que aporta un fuego más vivo y la que se prende más rápido.
  • Maderas blandas; son idóneas para encender la chimenea y para avivar el fuego en un momento determinado. La madera blanda proporciona menos calor que la madera dura, pero prende antes, por lo que puede resultar apta para calentar de manera más rápida la estancia o para cuando utilizas la chimenea en periodos cortos. Además, es más barata, Dentro de este tipo de maderas encontramos el pino, el abeto, el cedro, el castaño y en general, la procedente de árboles de crecimiento rápido y algunos frutales.

Con respecto al grado de humedad de cada tipo de madera, los tiempos de secado para la madera dura son más largos que los de la madera blanda. Si por ejemplo, para el secado de una madera de pino, necesitamos entre 6 a 12 meses, maderas duras como la encina o el roble pueden llegar a necesitar hasta dos años de secado.

¿Qué árbol proporciona la mejor leña para la chimenea?

Dentro de las diferentes especies cuya madera se utiliza habitualmente para proporcionar leña a la chimenea nos encontramos las siguientes características: características:

  • Leña de encina; se considera como la mejor leña para chimenea. Es un tipo de madera dura y muy resistente a la humedad. Además, arde lentamente, genera mucho calor y su precio es asequible. Posee un olor característico al cortarlo. Con respecto al precio de la leña de encina, 2 metros cúbicos pueden rondar los 150 euros.
  • Leña de roble; pertenece también al tipo de madera dura y al igual que en el caso de la encina, también arde lentamente y proporciona una gran potencia calorífica. Se utiliza mucho en estufas abiertas y también en barbacoas y hornos de asar. El precio de la leña de roble, puede rondar los 40 euros por metro cúbico.
  • Leña de olivo; también pertenece al tipo de maderas duras por lo posee resistencia y una duración larga en las brasas. La leña de olivo se caracteriza porque produce una gran cantidad de llama, por lo que se considera muy apropiada como leña de calefacción para estufas o chimeneas abiertas. Su madera es muy apreciada y forma parte de las principales opciones a tomar por su alto nivel calorífico. El precio de la leña de olivo ronda los 60 euros por metro cúbico.
  • Leña de pino; este tipo de leña pertenece al grupo de maderas blandas y es un tipo de leña que además contiene bastante humedad y un alto contenido en resinas, lo que favorecerá la formación de residuos que se adherirán a la chimenea. Por contra, y como aspecto positivo, es un tipo de leña que arde con mucha facilidad y deja muy buen olor por lo que es más aconsejable su uso para hogueras.
  • Leña de fresno o haya; pertenecen al grupo de maderas duras. Son maderas que secan muy bien y muy fáciles de encender. Excelentes para chimenea.
  • Leña de abedul; en un tipo de madera de corteza blanca y gran dureza, es la que aporta un fuego más vivo y una de las leñas que prende más rápido.

Almacenamiento de la leña

Otro de los aspectos fundamentales para poder disponer de la mejor leña para la chimenea, es su almacenamiento.

Lo ideal será que la leña esté almacenada en un lugar ventilado, que no esté en contacto con el suelo y que sea un lugar protegido de la humedad. La leña absorbe el agua de lluvia con rapidez y si permanece en entornos húmedos, se vuelve mohosa, lo que reduce sus propiedades de combustión. 

El sol y el calor contribuyen a su secado, pero lo que realmente asegura el secado de la leña es el viento y para ello el aire debe poder circular y atravesar la pila de leña durante el secado. Además,  una lona alquitranada puede ser útil como tejadillo durante un cierto tiempo, pero nunca envolviendo la leña de manera que no pueda respirar, incluso aunque esté seca.

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Chimeneas abiertas o cerradas: ¿qué leña utilizo?

Un último aspecto a tener en cuenta en relación a cuál es la mejor leña para la chimenea está relacionado con el tipo de chimenea que tengamos en nuestra vivienda, es decir, chimeneas abiertas o chimeneas cerradas.

En las chimeneas abiertas lo más recomendable es usar maderas duras, que tienen mayor poder calorífico y mantienen mejor el calor, ya que éste se pierde en gran parte por el tiro de la chimenea. En las estufas o chimeneas cerradas, en cambio, puedes utilizar madera dura o blanda, o incluso otros tipos de combustible como briquetas (cilindros compactos fabricados de virutas, serrín y restos vegetales).

También será muy importante recordar que no se deben utilizar maderas que hayan sido tratadas con barnices, pinturas o cualquier otro producto químico.

Elegir la mejor leña para la chimenea no sólo nos proporcionará el confort adecuado sino que además contribuirá a generar un ambiente y un entorno agradable y acogedor.

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