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🔥 Calefacción de Gas Natural ▷ Tipos, Instalación y Precios

calefacción de gas natural
20/01/2023

La calefacción de gas natural es una de las más utilizadas por los hogares españoles. Esto se debe a que el gas natural es la energía con mejor relación precio-poder calorífico. En este artículo te contamos acerca de su funcionamiento, su consumo y sus alternativas.

 ¿Cómo funciona la calefacción de gas natural?

El funcionamiento de la calefacción de gas natural es un proceso sencillo. El elemento fundamental de la calefacción de gas natural es la caldera, a la cual llega una tubería de gas natural para realizar la combustión y transformar ese gas en energía calorífica.

Esta energía calorífica se transmite a unas tuberías conectadas a la caldera por donde fluye el agua y que están conectadas con el circuito de calefacción. Cuando se calientan las tuberías, el agua que está en su interior sube de temperatura.

Los tubos llevan el agua a alta temperatura a los radiadores repartidos por las distintas estancias, que al contacto con el agua se calientan, produciendo que el aire cercano alcance mayor temperatura gracias al proceso de convección. El aire caliente disminuye su densidad por lo que sube hacia el techo y, cuando se vuelve a enfriar desciende de nuevo.

Por tanto, el proceso de la calefacción de gas natural se puede repartir en 5 sencillos pasos:

  1. El gas natural llega a la caldera.
  2. La caldera quema el gas mediante una combustión y genera calor.
  3. El calor calienta el agua que fluye por unas tuberías conectadas a la caldera.
  4. El agua a alta temperatura llega a los radiadores.
  5. Los radiadores aumentan su temperatura y emiten calor.

La calefacción de gas natural también puede ser mediante suelo radiante. En este caso, el suelo es el propio circuito (normalmente de tuberías de polietileno de alta densidad o polibutileno) el que reparte el calor. El agua circula a unos 45º C, una temperatura mucho menor que en el caso de instalaciones de calefacción de gas natural mediante radiadores.

¿Qué caldera de gas natural instalar?

Entre las calderas de gas de condensación podemos distinguir dos tipos: las calderas de solo calefacción y calderas mixtas.

Por un lado, si lo que necesitamos es que la caldera nos proporcione calefacción y además, agua caliente sanitaria, necesitaremos una caldera de gas mixta.

En cambio, si solo buscamos calefacción tenemos las siguientes opciones:

Según la evacuación de humos pueden ser:

  • Atmosféricas: este tipo de caldera utiliza el oxígeno de la habitación donde se encuentran para hacer la combustión. El proceso de este tipo de calderas puede resultar peligroso por lo que desde 2010 no se permite su instalación, pero hoy en día, se pueden mantener en las viviendas donde ya están instaladas. No obstante, se recomienda su sustitución por una caldera más segura y eficiente.
  • Estancas: llevan a cabo la combustión del gas en una cámara interior cerrada herméticamente para  asegurar la ausencia de fugas de gas. Para expulsar los gases resultantes de la combustión cuentan con un conducto específico al que se dirigen con ayuda de un ventilador.
  • Bajo NOx: son las que reducen la formación de óxidos nitrosos (NOx) durante la combustión del gas, ya sea mediante la utilización de una temperatura más baja durante la quema del gas o a través del proceso de condensación.
  • Condensación: son calderas de bajo NOx que aprovechan el calor de condensación de los gases de combustión para seguir calentando el agua. Estas calderas necesitan un tubo de desagüe que recoja el agua de condensación producida durante el proceso. Son las calderas más eficientes porque al aprovechar el calor de la combustión necesita menos gas para alcanzar los mismos objetivos.

Las calderas de llama piloto tenían un sistema de control de gas mediante una llama que permanecía permanentemente encendida para saber si el combustible estaba llegando correctamente a la caldera.

  • Sin llama piloto: por tanto, hoy en día las calderas modernas ya vienen sin llama piloto, tanto por el consumo extra que suponía este sistema como por la menor seguridad que implicaba.Ahora se trata de una luz led que se mantiene encendida cuando la caldera está en funcionamiento y recibiendo el gas correctamente.

Por acumulación:

  • Con microacumulación: son las calderas que incluyen un pequeño depósito interior en el que almacenan agua a una temperatura estable para que por el grifo no salga agua fría directamente en lo que se va calentando el resto.
  • Sin microacumulación: son las calderas que no cuentan con este sistema de cobertura de agua caliente.

¿Cuántos radiadores debes instalar en tu vivienda?

El sistema de calefacción por radiadores es el segundo sistema más extendido en las ciudades españolas. Ya que son una cómoda opción al no requerir excesivas obras y en precio son coherentes y duran. Hay una gran gama de radiadores, verticales y horizontales, con más módulos o menos. Los más modernos están fabricados de aluminio que permiten formas que mejoran la transmisión del calor al aire.

Si te decides por un sistema de calefacción de gas natural mediante radiadores, ¿cuántos radiadores de agua necesito? Lo más normal es colocar un radiador por estancia y el tamaño del mismo depende de la superficie. Lo habitual es «un elemento» por cada m2. Por ejemplo, para una habitación de 7 m2, un radiador de agua de 7 elementos (los radiadores se venden según material y número de elementos.

radiador elemento

¿Qué ventajas tiene la calefacción de gas natural?

La caldera de gas natural resulta beneficiosa para quienes tienen el suministro de calefacción y agua caliente sanitaria en casa. Y aunque no influye en lo que a eficiencia energética se refiere, puede suponer un importante ahorro en las facturas del gas ya que el control de consumo será mayor.

Estas son algunas de las ventajas de instalar una caldera individual de gas natural:

  • En viviendas con pocos integrantes, compensa económicamente, ya que se paga únicamente por lo que se consume. No se paga por lo que no se consume.
  • Se puede controlar el tiempo de calefacción de forma personalizada. Por lo que también se puede apagar y encender cuando se desea.
  • Si se dispone de válvulas termostáticas, se puede elegir en qué habitaciones activar la calefacción
  • Permite regular la temperatura.

Precio de la instalación de calefacción de gas natural

Para saber cuánto puede costarnos la instalación de gas natural en nuestra vivienda debemos tener varios aspectos en cuenta:

  • Disponemos de red para gas natural: las viviendas que no tienen gas natural, necesitarán una serie de documentos y gastos de conexión a instalación. Estos documentos pueden costar aproximadamente entre 500 y 700 euros. En caso de ya tener instalado el suministro, solo habría que pagar por el enganche.
  • Tamaño de la vivienda: este aspecto también es uno en los que más va a influir el precio de instalación, ya que cuanto más grande sea la vivienda, más radiadores serán necesarios.

Hasta este punto, y teniendo en cuenta la mano de obra, unos 30 euros, el precio aproximado de la instalación de calefacción de gas natural por radiadores, para una vivienda de unos 100m2 (por ejemplo) y que no tiene contratados los suministros, puede estar entre los 4.000-4.500 euros. En caso de que se tratara de suelo radiante, podría resultar más caro, ya que a la instalación de un suelo radiante se le suma una obra del pavimento completo.

Sin embargo, hay otros aspectos que podrán sumar a nuestro precio final:

  • Orientación de la vivienda: tanto la zona climática como la incidencia del sol va a afectar en la necesidad de calefacción. Es por ello, que en el norte de España se necesitará una caldera de mayor potencia y más radiadores que en el levante o en el sur. Además, si nuestra vivienda se sitúa hacia el norte o no le llega el sol en la mayor parte del día, la casa será más fría que otra que sí reciba los rayos del sol.
  • Aislamiento de la vivienda: dependiendo de este, nuestra vivienda tendrá más o menos pérdidas de calor y por ello, necesitará la cantidad de radiadores a instalar y la caldera de gas que se necesita.

Consumo medio vivienda con calefacción de gas natural

El conocer el consumo de una vivienda es complicado porque influyen muchos parámetros (uso, climatología, aislamiento vivienda, etc). Además, en España, nos podemos adherir a tarifas reguladas por la administración o libres:

  • La llamada Tarifa TUR (Tarifa de Último Recurso) que tienen tres tramos según el uso de consumo (TUR 1, TUR 2, TUR 3) y controladas por la administración.
  • TUR 1: consumos de hasta 5.000 kWh/año. Para hogares que solo utilizan gas natural para cocinar o calentar agua.
  • TUR 2: consumos de hasta 15.000 kWh/año. Para aquellos consumidores que, además de usar el gas natural para cocinar o calentar agua, tienen también calefacción.
  • TUR 3: consumos de hasta 50.000 kWh/año. Para hogares con gran consumo o negocios.
  • La llamada Tarifa libre o de compañía privada.

Y a todo esto, hay que añadir y tener en cuenta una serie de parámetros:

  • Cada tres meses se cambian las tarifas TUR. En caso de tener un contrato con una empresa privada habrá unas condiciones específicas.
  • Si estás adherido a la TUR, hay medidas excepcionales del Gobierno limitan la subida del precio del gas, aunque éstas se encuentran en constante cambio (término variable).
  • Existe un cargo mínimo y fijo (término Fijo) que se aplica todos los meses, utilices o no gas.
  • Además, en la factura aparecerá el Impuesto Especial sobre Hidrocarburos.

Como cifra general, según informa el estudio SPAHOUSEC II del IDAE, el gasto medio de gas natural en una vivienda española está en 5.097kWh/año . Sin embargo, ese gasto medio de gas natural depende mucho de si se tiene o no calefacción. En caso de tenerla, el 70% de la factura corresponde a su utilización.

También hay otros factores determinantes como el número de personas en la vivienda, la orientación,  situación y las características de ésta como el aislamiento, la eficiencia energética, etc.

Para poder hacer un cálculo aproximado habría que multiplicar el kWh/año por el precio que te proporcione la compañía que tengas contratada o la tarifa TUR. Por ejemplo, el gasto medio de una vivienda que integran 2 personas con calefacción de gas natural es de 8.200 kWh/año, y una tarifa TUR en el tramo TUR 2 (), nos da un resultado de un consumo medio de unos 554 €/año, sin contar el IVA, el término fijo y los impuestos de hidrocarburos.

Consejos para ahorrar en la calefacción de gas natural

La mejor manera de ahorrar es elegir la energía adecuada para cada consumidor y buscar la mejor tarifa a la hora de contratarla, pero aún así hay una serie de trucos que te permitirán ahorrar en la factura de la calefacción de gas natural.

  • Mantén estable la temperatura. Para la calefacción, entre 19°C y 21°C durante el día y entre 15°C y 17°C durante la noche será suficiente.
  • Utiliza termostatos inteligentes si tienes la posibilidad. Con ellos podrás regular tanto la temperatura como el encendido y apagado de tu calefacción de forma remota.
  • Se recomienda purgar los radiadores al menos una vez al año
  • Programar el encendido una hora antes de que el usuario llegue a casa en vez de mantenerla todo el día a una baja temperatura.
  • En caso de poder seleccionar qué estancia calentar, no calentar habitaciones vacías.
  • No cubrir los radiadores.
  • Apagar la calefacción al salir de casa y durante las horas nocturnas.
  • Revisar aislamiento de la vivienda.
  • Revisar la caldera para asegurar su buen funcionamiento.

¿Qué es mejor apagar la caldera o dejarla encendida?

Uno de los debates que suelen estar muy presentes relacionados con la calefacción, más ahora en los meses fríos, es si debemos apagarla cuando no estamos en casa o mejor dejarla encendida. 

Todo siempre dependerá de cada caso concreto, pero en términos generales, si por ejemplo, una persona que esté toda la mañana en casa, coma y se vaya a trabajar por la tarde (unas 6 u 8 horas fuera de casa) lo mejor es apagar la calefacción y volver a encenderla a la llegada.

Si por el contrario vamos a salir un momento puntual de casa, y estaremos ausentes un corto periodo de tiempo como 1 hora aproximadamente, no merece la pena apagar la calefacción, pues en este caso el volver a encenderla, aunque mantenga gran parte del calor, sí consumiría más que el ahorro por haberla apagado un rato.

¿Qué tiempo debe estar prendida la calefacción?

La calefacción de Gas Natural hay que apagarla y encenderla durante las horas recomendadas en función del tipo de vivienda y de las costumbres de sus habitantes.

Por una parte, teniendo en cuenta lo mencionado en el apartado anterior, en el caso de salir de casa en un corto periodo de tiempo, lo recomendable es no apagarla, mientras que si sales por largas horas lo mejor será no mantenerla encendida hasta la vuelta. Por lo que teniendo este dato en cuenta, el tiempo que se debe mantener la calefacción encendida dependerá de cada situación.

Por otro lado, es recomendable apagar siempre la calefacción por la noche, cuando te vayas a dormir. Según los expertos, nuestro cuerpo necesita una temperatura ambiente de entre 15º y 22º para descansar correctamente, y en invierno es sencillo conseguir el nivel de confort deseable en la cama mediante edredones, mantas y pijamas gordos.

Alternativas a la calefacción de gas natural

Debido al alto coste de la luz muchos consumidores se están interesando en otras alternativas a la calefacción de gas natural, para instalar otro tipo de suministros:

  • Energías renovables: a pesar de que las energías verdes han tomado un gran protagonismo en España. Este tipo de energía puede ser solar, eólica, hidráulica, aerotermia, geotermia…
  • Electricidad: es la principal fuente de energía de los hogares de España, supone aproximadamente el 40% del consumo total y puede provenir de energías fósiles (a través de la quema de carbón, petróleo o gas) o bien de las energías renovables (hidráulicas, eólicas y solares, en su mayoría).
  • Biogás: el biogás es un gas que se produce a partir de los desechos orgánicos de industrias como la alimentaria, la agrícola o la ganadera y representa, después de la electricidad y el gas natural, la tercera más usada: representa casi el 20% del consumo total de energía en los hogares españoles y  se trata de una energía renovable. 
  • Combustibles sólidos: pueden ser naturales, y por lo tanto renovables, (leña, carbón, y residuos agrícolas) o artificiales y no renovables (aglomerados en su mayoría). Representan aproximadamente el 1% del consumo total de energía.

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