Mantenimiento de los equipos de refrigeración evaporativa ¿Cómo preparar de los equipos de cara al verano?

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mantenimiento equipos refrigeracion evaporativa
09/08/2021

Un correcto mantenimiento de los equipos de refrigeración evaporativa a lo largo del año resulta esencial no solo a fin de optimizar su funcionamiento y favorecer el ahorro energético, sino también al objeto de evitar la proliferación de la bacteria de la legionela, una medida que debe extenderse a todas las instalaciones susceptibles de albergar la bacteria.

La refrigeración evaporativa o principio de enfriamiento evaporativo, utiliza el agua como refrigerante natural y se aplica para la transmisión a la atmósfera del calor excedente de diferentes procesos y máquinas térmicas. En este principio se basa el funcionamiento de equipos como las torres de enfriamiento y condensadores evaporativos, frecuentemente utilizados para la condensación del fluido refrigerante en las instalaciones frigoríficas.

Esta tecnología se utiliza en todos los procesos que requieren frío para su funcionamiento en amplios sectores de la industria y del sector terciario. Sin estos equipos muchos de estos procesos no podrían realizarse o lo harían a un rendimiento inferior y, como consecuencia, se produciría un mayor consumo de recursos naturales.

La bacteria de la legionela

Dado que la enfermedad de la legionela suele seguir un patrón estacional, registrándose un aumento de casos en la época estival como consecuencia del incremento de la temperatura, es fundamental incidir en la importancia del mantenimiento de los equipos susceptibles de alojar a bacteria.

En este punto hay que recordar que la legionela no es un problema vinculado exclusivamente a las torres de refrigeración, sino que afecta a todas aquellas instalaciones contempladas en el Real Decreto 865/2003, de 4 de julio, por el que se establecen los criterios higiénico-sanitarios para la prevención y control de la legionelosis: fuentes públicas, sistemas de riego, spas, piscinas, vaporizadores o sistemas de agua caliente sanitaria.

Por otra parte, el hecho de que en España se reporten todos los casos ha hecho crecer durante años las alarmas en torno a los equipos de refrigeración evaporativa, pero lo cierto es que durante los cinco últimos años ninguno de los brotes registrados en nuestro país ha estado relacionado con los mismos, no habiéndose establecido relación alguna entre los brotes de legionela y las instalaciones de refrigeración evaporativa.

Es más, el informe Enfermedad del Legionario y Torres de Refrigeración y Condensadores Evaporativos en España, elaborado por el doctor Juan Ángel Ferrer, del Área de Prevención de Legionela de Microservice en colaboración con el Grupo de Fabricantes de Refrigeración Evaporativa de AEFYT (Asociación Española del Frío y sus Tecnologías) pone de manifiesto que no hay relación directa entre el número de torres de refrigeración y los casos de legionela detectados en nuestro país. El estudio concluye que el 58 % de los brotes se producen desde las redes de agua caliente sanitaria frente solo un 27 % originados por torres de refrigeración.

En cualquier caso, para que se produzca un brote de legionela y llegue al ambiente debe producirse una cadena de sucesos improbable: la llegada de una colonia virulenta de legionela a través de la red de suministro de agua, el funcionamiento del equipo en condiciones incontroladas, la descarga de una corriente de aire con microgotas contaminadas en suspensión, que puedan llegar hasta donde se encuentran personas, y que un número suficiente de estas microgotas sean inhaladas por aquellas susceptibles de contraer la enfermedad. Si cualquiera de estos eslabones se rompe, la posibilidad de la aparición de un brote es nula.

Mantenimiento de los equipos de refrigeración evaporativa

 Aunque la enfermedad de la Legionela suele seguir un patrón estacional, registrándose un aumento de casos en la época estival como consecuencia del incremento de la temperatura, es fundamental incidir en la importancia del mantenimiento de los equipos susceptibles de alojar a bacteria a lo largo de todo el año, no solo para evitar la misma, sino también para optimizar su funcionamiento y favorecer el ahorro energético.

Los programas de mantenimiento que afectan a los diferentes equipos e instalaciones tienen por objetivo controlar las condiciones que favorecen las altas concentraciones de Legionela en instalaciones de agua caliente sanitaria, piscinas, spas, nebulizadores, fuentes públicas y equipos de refrigeración evaporativa. Estas son:

  • Temperatura: la bacteria no se multiplica por debajo de los 20 grados, aunque siga viva, mientras que por encima de los sesenta no sobrevive.
  • Nutrientes: en la instalación deben existir nutrientes que permitan la multiplicación de bacteria, es decir, sedimentos, lodo, restos de corrosión, etc.
  • Refugios: el lodo, las películas biológicas y las incrustaciones pueden ofrecer abrigo al crecimiento de la legionela.

Para garantizar un correcto mantenimiento y funcionamiento de los equipos de refrigeración evaporativa basta con:

  • Conocer y aplicar el Real Decreto 865/2003, de 4 de julio, por el que se establecen los criterios higiénico-sanitarios para la prevención y control de la legionelosis. El cumplimiento del Real Decreto es suficiente para asegurar el control bacteriológico y un funcionamiento óptimo. Las recomendaciones de mantenimiento de los fabricantes toman estas normas como base, aunque en muchos casos las amplían y mejoran.
  • Asegurar el correcto funcionamiento de los equipos. llevando al día los controles y limpiezas periódicas recomendadas por los fabricantes. Es importante respetar escrupulosamente la periodicidad de las mismas.
  • Cuidar el diseño del equipo. Si el equipo tiene veinte años o más quizá ha llegado el momento de pensar en renovarlo. En la actualidad, el diseño de los equipos de enfriamiento evaporativo incluyen mejoras destinadas a eliminar las condiciones que favorecen la multiplicación de bacterias, así como a minimizar el arrastre de aerosoles de agua en la descarga del aire de los equipos.
  • Vigilar el emplazamiento de la instalación. Los equipos de enfriamiento evaporativo no pueden situarse en zonas de paso de personas para evitar que el aerosol que emiten pueda llegar a ser inhalado por ellas. Existen dudas sobre que la bacteria pueda sobrevivir varios metros sin la presencia del medio hidríco que le proporcionan las microgotas, por lo que el emplazamiento es vital para que no puedan ser inhaladas.
  • Vigilar que los libros de control de mantenimiento estén al día y velar por que éste sea realizado por empresas de probada reputación.
  • Realizar un exhaustivo control de la red de suministro de agua. Desde AEFYT siempre se ha insistido en que el agua de red es uno de los principales focos de la Legionela, ya que para que se forme una colonia virulenta de Legionela ha debido producirse una aportación de agua con dicha bacteria a través de la red.

Avances técnicos y su contribución al mantenimiento de los equipos de refrigeración evaporativa

Los avances técnicos son fruto del esfuerzo de los fabricantes por garantizar la seguridad de los equipos, completamente concienciados con esta necesidad y que han contribuido a incrementar dicha seguridad, tanto mediante las instrucciones y consejos sobre mantenimiento que incorporan en los mismos, como a partir de una serie de avances técnicos que contribuyen a facilitar su mantenimiento y reducir el riesgo a que estos alojen y difundan colonias de Legionela. Además de lograrse un mayor rendimiento energético, se ha conseguido un mantenimiento más sencillo que redunda en la seguridad socio-sanitaria.

Éste es el caso de los rellenos de alta eficacia que se han transformado con la utilización de materiales resistentes (polipropileno y poliéster); los separadores de gotas, que han experimentado una evolución similar en eficacia a la hora de evitar la salida de gotas de agua al exterior; la mejora de la accesibilidad, a través de puertas amplias que facilitan la entrada de los técnicos; la evolución en los sistemas para facilitar el drenaje, la limpieza y la toma de muestras, que se traduce en bandejas inclinadas, plataformas y escaleras; y, por último, las ventanas, cuyo diseño evita el paso de luz o agua que lleva suciedad impidiendo que los rayos ultravioletas generen las condiciones necesarias para el desarrollo microbiológico en el interior de la torre.

Conclusiones

Garantizar un correcto mantenimiento de los equipos a lo largo del año y aprovechar los avances técnicos que se han incorporado durante los últimos años en estas instalaciones son las claves para evitar la proliferación de la legionela.

Los equipos de refrigeración evaporativa son completamente seguros con solo aplicar las pautas establecidas por la normativa actual, lo que, unido a los beneficios que aportan, los convierten en la alternativa ideal tanto en materia de ahorro energético, como en protección medioambiental.

La solución pasa por dotar a ingenieros y propietarios de las herramientas y los protocolos necesarios para evitar la presencia de la bacteria, su proliferación y su difusión al ambiente, así como en realizar, a lo largo de todo el año, un correcto mantenimiento y limpieza de todos los equipos de riesgo contemplados en el Real Decreto 865/2003, de 4 de julio.

Artículo redactado por la Comisión Técnica de AEFYT – Asociación de Empresas de Frío y sus Tecnologías

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