Nueva apuesta ecológica de calderas WOLF: gas natural e hidrógeno

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calderas wolf apuesta ecologica
28/09/2021

El Real Decreto 178/2021, que modifica el Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE) pone el foco de atención en la eficiencia energética y la seguridad de las instalaciones y sistemas para calefacción, estableciendo que éstas deben contribuir a la reducción del 39,5% de la energía primaria. En este sentido, desde el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) señalan que, dentro de los sistemas con los que se da cumplimiento a la normativa, lo más adecuado es instalar calderas de condensación, ya que estas ofrecen un mejor rendimiento y eficiencia energética. Las calderas Wolf son una muestra de ello.

Calderas de Wolf

“Las calderas de condensación presentan múltiples ventajas, como un menor nivel de emisiones de NOx, una modulación amplia y precisa, además de un considerable ahorro de energía y costes al usuario si se comparan con calderas convencionales, al recuperar el calor de los gases de combustión”, apunta Antonio Torrado, gerente BU Heating and Ventilation de Wolf. “Estos aparatos pueden combinarse perfectamente con instalaciones solares térmicas y son adecuados tanto para colocarse en edificios nuevos, como para renovar sistemas antiguos”.

La compañía cuenta con novedosas soluciones para el ámbito residencial donde, además, se combinan sistemas de calderas Wolf de gas o gasóleo con soluciones para una ventilación más eficiente, logrando crear un concepto de espacio más respetuoso y sostenible: los Espacios Sostenibles Wolf.

“Sabemos que la salud y el confort son prioritarios, pero también lo es el ahorro energético y este se puede conseguir mediante la combinación de soluciones que permitan que la vivienda se mantenga a una temperatura agradable, libre de sustancias volátiles nocivas y con bajas concentraciones de CO2. Nuestros sistemas de calefacción por caldera de gas o gasóleo están diseñados para ofrecer un alto rendimiento energético, optimizando el consumo tanto en viviendas particulares (pisos y unifamiliares) como en pequeños locales comerciales”, afirma Torrado.

¿Gas o gasóleo?

A la hora de optar por una de estas soluciones, hay que tener en cuenta sus características y las necesidades de cada espacio, para elegir aquel que mejor se ajuste.

La caldera de gasóleo, por ejemplo, no precisa de conexión a la red de gas; el combustible (gasóleo) se puede acumular cuando el precio sea más barato, y es posible su utilización parcial con biogasóleo, mejorando su impacto ambiental. Eso sí, es necesario tener espacio (entre 3 y 4 m2) para el depósito de gasóleo. Dentro de la oferta de la compañía destacan los sistemas TOB, TOB-TS, COB-2 (15, 20, 29 y 40) y COB-2 TS (15, 10 y 29), con o sin acumulador de agua caliente, de dos etapas o con regulación continua con la tecnología de condensación más moderna: BLUE STREAM®. Además, todos se pueden combinar con sistemas de ventilación Wolf.

Mientras, la caldera de condensación a gas natural es una de las más populares para climatización, ya que cuenta con evidentes ventajas: no ocupa mucho espacio, ni requiere de un elevado desembolso económico para su instalación; se puede emplear gas natural o, en caso de no tener conexión, gas licuado. Además, es de fácil combinación con energía solar térmica y se puede complementar con sistemas de ventilación.

La gama de calderas Wolf CGB-2, con soluciones para vivienda unifamiliar, piso o pequeño comercio, que ofrecen la posibilidad de aportar otros suministros como el agua caliente sanitaria (ACS). La caldera de condensación de gas CGB-2K, con ACS incluida y calificación energética A, dispone de un excelente aislamiento acústico, que la hace muy silenciosa. Es idónea tanto para obra nueva como para reformas y rehabilitaciones energéticas.

Dentro de esta línea, la compañía también ha presentado el modelo CGB-2 38/55, una robusta caldera mural de condensación a gas de hasta 55 kW de potencia, con rendimientos estacionales muy elevados (A+). Su instalación está recomendada en viviendas de gran tamaño, con alta demanda de energía y en la que la eficiencia del generador es clave.

Como novedad, dentro de esta gama, WOLF acaba de presentar la caldera CGB-2 68, una unidad de condensación a gas con cámara de combustión cerrada, que tiene la posibilidad de funcionamiento estanco y no estanco. Entre sus ventajas cabe destacar que cuenta con un sistema de sensor de temperatura de los gases de combustión, una cubierta de la cámara de combustión con aislamiento de vermiculita, una válvula automática de purga de aire y muchos otros componentes robustos para una máxima fiabilidad y longevidad en cualquier entorno. Es muy silenciosa y presenta un rendimiento de hasta 110% sobre PCI.

Y para grandes demandas simultáneas de ACS en vivienda unifamiliar, Wolf tiene el Grupo Térmico de Condensación a Gas CGS-2L. Este sistema, adecuado para viviendas unifamiliares o pareados, ofrece el máximo confort para el abastecimiento de ACS y calefacción centralizados. Además, es muy silencioso y se puede controlar mediante la aplicación SMARTSET.

Calderas Wolf que funcionan con hidrógeno

Además, toda la gama CGB-2 y la gama CGS-2 son H2-Ready, pudiendo funcionar hasta un 20% con hidrógeno. Este combustible, que se usa en celdas electroquímicas, en motores internos para hacer funcionar dispositivos eléctricos o propulsar vehículos, es una apuesta real para la transición energética del futuro. El hidrógeno verde como fuente de energía limpia y renovable no produce emisiones, sólo vapor de agua.

“Con la incorporación de esta novedosa tecnología seguimos avanzando en la creación de espacios sostenibles confortables, saludables y eficientes, posicionando a nuestra empresa como garante de la eficiencia energética y de la sostenibilidad económica, social y medioambiental”, finaliza Torrado.

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