Consejos para la limpieza y mantenimiento de estufas de leña por JØTUL

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limpieza y mantenimiento de estufas de lena
17/03/2021

La limpieza y mantenimiento de las estufas de leña de forma periódica son clave para lograr una buena combustión y prolongar la vida útil del equipo, según recuerda Jøtul. El mantenimiento diario es sencillo y no requiere de habilidades especiales ni herramientas. Con algunos pequeños trucos se puede hacer de manera fácil y sostenible.

Mantenimiento de las estufas de leña

JØTUL recomienda una limpieza y mantenimiento de las estufas de leña de forma regular así como de los conductos de evacuación de humos. Una estufa o una chimenea mantenida en buen estado garantiza una buena visión de fuego y una buena combustión.

Además, si quema leña seca de calidad y deshollina con la frecuencia necesaria, reducirá el riesgo de incendios de hollín en la chimenea. Un buen mantenimiento es clave para disfrutar del equipo durante muchos años.

Según normativa noruega todas los hogares y estufas de leña se deberían inspeccionar y deshollinar al menos una vez cada cuatro años. Para la limpieza y mantenimiento de la estufa de leña, los siguientes trucos resultan muy útiles.

Restos de hollín en el cristal

Todos los productos Jøtul incorporan el air-wash system, una cortina de aire que barre el cristal para mantenerlo limpio durante el funcionamiento. Si el cristal se cubre de hollín, normalmente será suficiente con quemar intensamente con los reguladores de tiro abiertos para que el calor y el sistema air-wash se encarguen de que las partículas de hollín adheridas al cristal se quemen y desaparezcan.

A pesar del sistema air-wash, el hollín puede depositarse en el cristal si la leña no está bien seca o si el tiro es insuficiente. En este caso se recomienda un método sencillo, eficaz y económico, además de respetuoso con el medio ambiente al no utilizar químicos:

  • Humedecer una hoja de periódico arrugada y untarla en los restos de ceniza de la estufa de leña.
  • Frotar el papel contra el cristal por el lado empapado en ceniza. Repetir esta operación tantas veces como sea necesario para retirar todo el hollín.
  • Por último, secar con papel limpio para retirar los restos de hollín que ahora han quedado sueltos.

Retirar las cenizas

Mucha gente limpia demasiado la ceniza de su estufa y, sin embargo, conviene mantener una moderada capa de ceniza en la base del hogar de nuestra chimenea o estufa de leña. Esta capa de ceniza aísla y protege la base de nuestra estufa, y el suelo bajo ella, del calor del fuego. También resulta más fácil encender el fuego con las brasas del fuego anterior.

La ceniza la componen las partes no inflamables de la leña, principalmente minerales. Dado que la ceniza es extremadamente aislante, no es raro encontrar pequeñas brasas escondidas en la ceniza horas o incluso días después de apagado el fuego. Por eso es importante vaciar las cenizas en un cubo con tapa, ambos de metal.

Antes de deshacerse de las cenizas, hay que asegurarse de que no queden brasas. La ceniza no se puede compostar, pero sí puede utilizarse como fertilizante si proviene de madera limpia y sin tratar. Las cenizas también pueden tirarse con el resto de la basura ordinaria.

Mantenimiento anual

Al menos una vez al año, Jøtul recomienda retirar la placa deflectora de llama y las dobles paredes interiores para comprobar que se encuentren en buen estado. También se debe comprobar la parrilla y la base en busca de desgaste excesivo.

Hay que limpiar estas piezas de depósitos de hollín, al igual que el resto de la cámara de combustión. Además, las piezas interiores se desgastan con el uso y conviene reemplazarlas con el paso del tiempo. Si hay que cambiarlas, y cuándo, dependerá de cómo y cuánto utilice su estufa o chimenea. En cualquier caso, las juntas cerámicas alrededor del cristal y de la puerta también deben comprobarse y reemplazarse si se han dañado o desgastado.

Productos pintados y esmaltados

Los productos pintados pueden cambiar de color tras varios años de uso. Hay que limpiar y cepillar la superficie para retirar cualquier partícula suelta antes de aplicar pintura nueva.

Los productos esmaltados deben limpiarse únicamente con un paño limpio y seco, sin utilizar agua y jabón. Las manchas pueden eliminarse con un líquido de limpieza, como un producto para limpiar hornos.

Labores de deshollinado

Entre las labores de limpieza y mantenimiento de las estufas de leña también está el deshollinado. Las chimeneas deben deshollinarse al menos cada cuatro año, pero si se detecta más hollín del habitual en la chimenea hay que hacerlo más a menudo. Una chimenea y un conducto de evacuación de humos limpios son importantes para alcanzar una combustión limpia y respetuosa con el medio ambiente.

Además, es garantía de seguridad para evitar un posible fuego de hollín en la chimenea con los riesgos que conlleva de incendio en el peor de los casos.

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Consejo profesional

Hay que tener en cuenta que las estufas o chimeneas más tradicionales producen mucho más hollín que las estufas de combustión limpia más modernas. Otra causa común de depósitos de hollín en la chimenea es la utilización de leña húmeda o no suficientemente seca. Un uso excesivo de la chimenea a bajo régimen, especialmente tras una recarga con leña fría, también puede generar exceso de depósitos de hollín.

Siempre hay que prender la leña nueva con las entradas de aire al máximo, antes de bajar los tiros. Y quemar leña a máxima potencia en la estufa de manera periódica para quemar restos de hollín. Un deshollinador profesional puede advertirle de posibles malos usos y darle recomendaciones de uso. 

Más información:

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