Edificio verde y su importancia en el urbanismo sostenible

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edificio verde
20/04/2022

El “edificio verde” se construye a partir de métodos y técnicas que buscan el mismo beneficio para el entorno, la sociedad y el medio ambiente, para alcanzar una economía circular basada en el reciclaje de materiales y residuos, la reducción de gases contaminantes y la eficiencia energética.

A lo largo de esta década, y tal como se pactó en el Acuerdo de París, se espera conseguir un futuro sostenible, reduciendo los niveles de contaminación, apostando por una economía circular y mitigar nuestro impacto sobre el medio ambiente.

Para poder alcanzar ese futuro, es necesario replantear la construcción de los edificios, de los materiales y de los procedimientos que se emplean para ello. Los edificios son actualmente una de las fuentes que más dióxido de carbón emiten, y su construcción y funcionamiento consume alrededor del 35% de la energía global.

Para calcular el impacto que un edificio tiene en el medioambiente, es necesario medir las emisiones relacionadas con su ciclo de vida. Y es que, desde el preciso momento en que se crean o extraen los materiales necesarios para levantar un edificio, comienza su inevitable impacto en el medio ambiente.

La investigación y el desarrollo de nuevos materiales que sustituyan o complementen los más tradicionales (como el ladrillo y el hormigón) juegan un papel fundamental en el sector de la construcción sostenible. En los últimos años, se han desarrollado nuevos materiales y métodos para la construcción, haciendo  posible construir edificios verdes, que resulten más respetuosos con la salud y el medio ambiente.

El edificio verde se caracteriza por estar construido a partir de materiales naturales y otros materiales constructivos que no suponen la utilización de sustancias tóxicas para su fabricación, tanto si son nocivos para el medio ambiente como si lo son para la salud. 

Los edificios sostenibles están preparados para optimizar los recursos naturales y así minimizar su impacto medioambiental. En cuanto a la demanda del consumo energético destinado a la calefacción, refrigeración, iluminación y otros aspectos, se cubrirá con energías renovables.

Edificio verde y sus certificaciones

Un edificio verde puede mantener o mejorar la calidad de vida del entorno en el que se encuentra. Para poder identificar cuales son aquellos edificios que son respetuosos con el medio ambiente, se han creado métodos para puntuarlos y clasificarlos: las certificaciones para edificios sostenibles.

Las certificaciones de sostenibilidad pueden ser herramientas muy útiles para el diseño, la construcción y el funcionamiento de estos edificios, con el objetivo de ser más respetuosos con el medio ambiente, el entorno y el confort y bienestar de las personas. 

Existen varios certificados tanto internacionales como nacionales, y cada uno de ellos con una propia metodología con la que se basan para calificar la sostenibilidad de un edificio. Los certificados más conocidos internacionalmente y que cuentan con más construcciones con su etiqueta son: certificación LEED y certificación BREEAM. Además, España también ha desarrollado su propio certificado sostenible: certificación VERDE.

Certificado LEED (Leadership in Energy and Environmental Design)

Fue desarrollado en Estados Unidos en los años 90 y es, internacionalmente, uno de los más reconocidos, y basa su calificación en base al grado de excelencia, es decir, se evalúa el proyecto de construcción en su conjunto (diseño, construcción, operación y mantenimiento), en base a una serie de criterios:

  • Ubicación y transporte: o edificar en lugares ambientalmente sensibles y disponer de transporte público para reducir el uso del coche particular.
  • Emplazamiento sostenible: reducir la contaminación y el uso de recursos naturales, y facilitar la interacción con la naturaleza.
  • Ahorro de agua: Minimizar el uso de agua durante su construcción y prever mecanismos para la racionalización de ésta en el inmueble.
  • Eficiencia energética y emisiones a la atmósfera: Disminuir el consumo energético, usar energías renovables y aumentar la eficiencia energética para reducir la contaminación.
  • Materiales y recursos naturales: Incorporar sistemas de reciclaje, utilizar materiales sostenibles y ahorrar los máximos recursos posibles durante la edificación.
  • Calidad del aire interior: Atender a la calidad del espacio para sus ocupantes, como la limpieza del aire, el control térmico o la contaminación acústica.
  • Innovación en el diseño: Implementar estrategias innovadoras en lo referente a la sostenibilidad durante su construcción.
  • Prioridad regional: Lograr mejoras para el lugar donde se ubica en lo referente al medio ambiente, la equidad social o la salud pública.

Para la evaluación de cada uno de estos criterios se hace una calificación mediante puntos, y dependiendo de la cantidad que obtenga, el edificio verde adquirirá una de las cuatro etiquetas. El mínimo de puntos que se necesitan para obtener la certificación es de 40 puntos, y puede llegar a superar los 80 puntos:

Certificado BREEAM (Building Research Establishment Environmental Assessment Method)

Proviene de Reino Unido y también fue desarrollado en los años 90. La Fundación Instituto Tecnológico de Galicia (ITG) promueve la adaptación de este sello (idioma, normativa y práctica constructiva de España), y es la entidad responsable de su funcionamiento. 

Los objetivos que tiene el BREEAM para mejorar la sostenibilidad de los edificios son reducir el impacto medioambiental, estimular la demanda del “edificio verde”, estimular la innovación tecnológica en el área de la construcción e implantar una etiqueta ecológica reconocida. Como punto destacable de este sistema, mencionar que mejora la flexibilidad y vida útil de los edificios, e incrementa su funcionalidad y el valor del inmueble construido bajo dichos parámetros.

BREEAM evalúa aspectos como gestión, salud y bienestar, energía, transporte, agua, materiales, residuos, uso ecológico del suelo, contaminación e innovación, y premia todas aquellas medidas que contribuyan a un mayor bienestar de los ocupantes del inmueble y la protección del medio ambiente.

La valoración común de cada uno de los criterios otorgará un rango de los cinco que componen esta certificación al edificio: aprobado, bueno, muy bueno, excelente o excepcional. 

Se pueden distinguir cinco tipos de certificaciones:

  • BREEAM Urbanismo: evalúa la sostenibilidad de proyectos urbanísticos en barrios o ciudades.
  • BREEAM Vivienda: valora la sostenibilidad de viviendas unifamiliares o build-to-rent.
  • BREEAM Nueva construcción: abarca los proyectos de obra nueva, rehabilitación, ampliación o acondicionamiento.
  • BREEAM A medida: valora edificios singulares.
  • BREEAM En uso: evalúa inmuebles que están puestos en explotación hace al menos dos años.

Certificado VERDE

El Green Building Council España (GBCE) es una asociación formada por agentes del sector de la edificación y fundada en 2009. Creó la certificación conocida como VERDE (Valoración de Eficiencia de Referencia de Edificios) para contribuir al impulso de la creación de edificaciones más sostenibles. Para conseguir una certificación VERDE es necesario contactar con un asesor que ha sido certificado por el GBCE. 

Hay 6 niveles de certificación, que van de 0 a 5 hojas verdes. Con mayor cantidad de hojas (con el símbolo de un árbol) se muestra un mayor compromiso con el medio ambiente.

  • 0 hojas: su impacto evitado es de 0 a 0,5.
  • 1 hoja: su impacto evitado es de 0,5 a 1,5.
  • 2 hojas: su impacto evitado es de 1,5 a 2,5.
  • 3 hojas: su impacto evitado es de 2,5 a 3,5.
  • 4 hojas: su impacto evitado es de 3,5 a 4,5.
  • 5 hojas: su impacto evitado es de 4,5 a 5.

Sin ninguna hoja, el edificio cumple la normativa, pero no avanza en su contribución con el medio ambiente, la sociedad y la economía. En el extremo contrario, sus impactos se adaptan a la tecnología disponible más moderna y disponemos de ella a un precio razonable. 

La certificación VERDE es voluntaria y la podemos obtener en cualquier momento, tanto para mejorar un proyecto de construcción como para añadir valor a una edificación. 

Ejemplos de edificio verde

La arquitectura sostenible se ha extendido alrededor de todo el mundo, facilitando la implementación del nuevo modelo de economía circular. A continuación, algunos ejemplos de edificio verde:

Torre Iberdrola (España)

El rascacielos localizado en Bilbao, es uno de los más simbólicos en España, si hablamos de sostenibilidad. Su diseño combina las cristaleras de toda la fachada con materiales reciclados.

Este edificio verde de 165 metros de altura, consiguió la certificación LEED tanto en España como en Europa, siendo el primero en obtenerlo. Ayudó a contribuir en la revitalización de Bilbao, disminuyendo las emisiones de CO2 e impulsando el ahorro energético.

CopenHill (Dinamarca)

También conocido como Amager Slope o Amager Bakke, se trata de un edificio verde icónico situado en Copenhague, y se utiliza como planta de conversión de calor y residuos energéticos. 

Su construcción se llevó a cabo entre 2013 y 2016, y su compleja estructura del techo en forma de bajada sirve como pista de esquí. Además en su interior, funciona como centro de educación ambiental y de recreación.

Shanghai Tower (China)

Este asombroso rascacielos con estilo futurista, tiene una altura de 632 metros, y se localiza en Shanghai. Su estructura es de forma cilíndrica envuelta y posee 9 jardines en su interior.

El edificio obtuvo la puntuación platino de la certificación LEED, y es cuidadoso con el medio ambiente y promueve el rendimiento energético. Este edificio verde es considerado un modelo de sostenibilidad de calidad mundial.

Bank of America Tower (Estados Unidos)

Esta construcción se encuentra en Nueva York, Manhattan. Se construyó mayormente con materiales reciclados y se considera uno de los edificios de mayor eficiencia energética a nivel global.

Su diseño hace que el agua de las precipitaciones sea reutilizada, basando su arquitectura en el modelo de economía circular. De esta manera, consiguió la puntuación platino de la certificación internacional LEED.

Alliander (Holanda)

Este edificio verde se localiza en la localidad neerlandesa de Duiven, y fue construido principalmente con madera y vidrio. Se trata de la sede de la corporación energética Alliander, y es considerado uno de los edificios más sostenibles de los Países Bajos.

Se compone de paneles de energía que reducen la llegada de los rayos solares y así ayuda a que la temperatura del interior no se incremente. Además, se caracteriza por absorber la energía solar para su aprovechamiento. Es una obra autosuficiente destinada al ahorro energético.

Hotel Boutique Stadhalle (Austria)

Se trata del hotel más sostenible del mundo, y es uno de los mejores ejemplos de edificio verde. Está situado en Viena, y es capaz de generar toda la energía que requiere para su funcionamiento, por lo que no consume energía

Su arquitectura está cubierta por un revestimiento de hiedra y un grandioso jardín de lavanda en su interior. Su diseño se compone de paneles solares y funciona con energía fotovoltaica, eólica y geotérmica. Además, ofrece a sus clientes el desplazamiento con transporte híbrido. También posee la certificación LEED platino.

A modo de conclusión podemos decir que, el edificio verde, debe seguir su desarrollo si consideramos los problemas de escasez de recursos no renovables. Este tipo de construcción no constituye una alternativa sino que debería ser la «norma» frente a los desafíos ambientales actuales.

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