Zehnder participa en las conferencias Passivhaus de Portugal y España con una propuesta centrada en la recuperación de calor, el control del clima interior y la conservación de las prestaciones energéticas a lo largo de la vida útil del edificio.
La eficiencia energética de un edificio no depende únicamente de reducir la demanda de calefacción y refrigeración durante la fase de diseño. También exige controlar la calidad del aire interior, mantener unas condiciones de confort adecuadas y garantizar que los sistemas instalados sigan funcionando según lo previsto con el paso del tiempo.
Esta perspectiva centrará la participación de Zehnder en dos encuentros profesionales del sector: la 14.ª Conferência Passivhaus Portugal, que se celebra del 20 al 22 de octubre en Aveiro, y la 18.ª Conferencia Española Passivhaus (18CEPH), prevista del 22 al 24 de octubre en Logroño. Ambas citas reúnen a profesionales vinculados a la construcción de alta eficiencia energética y permiten compartir soluciones, experiencias y criterios técnicos aplicables a los edificios de altas prestaciones.
La compañía suiza aprovechará su presencia para presentar su enfoque de gestión integral del clima interior, que combina ventilación mecánica con recuperación de calor, acondicionamiento del aire, distribución y control. La propuesta incluye soluciones como Zehnder ComfoAir Q, ComfoClime, ComfoAir Fit y ComfoVar Aero, además de servicios de mantenimiento para acompañar las instalaciones después de su puesta en marcha.
Passivhaus: eficiencia energética y calidad del ambiente interior
El estándar Passivhaus plantea el diseño del edificio como un sistema en el que la envolvente, la ventilación, las ganancias solares, el control de los puentes térmicos y la eficiencia de los equipos deben trabajar de forma coordinada. El objetivo es reducir la demanda energética y mantener unas condiciones interiores confortables con un consumo muy bajo.
Una envolvente bien aislada y hermética limita las pérdidas y ganancias de calor no deseadas. Sin embargo, la hermeticidad también hace necesario planificar adecuadamente la renovación del aire: no basta con reducir las infiltraciones si no se garantiza una ventilación suficiente para las necesidades de los ocupantes.
En este contexto, la ventilación mecánica controlada con recuperación de calor permite extraer aire interior y aportar aire exterior filtrado, transfiriendo parte de la energía térmica entre ambos flujos mediante un intercambiador. Así se puede renovar el aire limitando las pérdidas de calor asociadas a la ventilación.
La recuperación no sustituye al aislamiento ni compensa por sí sola los defectos de diseño o ejecución. Su rendimiento depende de la selección y dimensionado del equipo, la instalación de los conductos, el equilibrado de los caudales y las condiciones reales de funcionamiento.
El cálculo energético del proyecto también debe contemplar estos elementos. La herramienta PHPP (Passive House Planning Package), desarrollada por el Passivhaus Institut, permite evaluar el balance energético de edificios de alta eficiencia y sirve como herramienta de apoyo para justificar los requisitos de certificación Passivhaus, EnerPHit y PHI Low Energy Building.
Ventilación con recuperación de calor: renovar el aire con menos pérdidas energéticas
La ventilación es una parte esencial del funcionamiento de un edificio de alta eficiencia. En una vivienda o edificio convencional, la apertura de ventanas y las infiltraciones pueden contribuir a renovar el aire, pero también pueden provocar pérdidas térmicas difíciles de controlar. En un edificio muy hermético, depender únicamente de estas vías puede resultar insuficiente para mantener una renovación constante y planificada.
Los sistemas de doble flujo con recuperación de calor gestionan mecánicamente la entrada y salida del aire. El aire extraído del interior transfiere parte de su energía al aire exterior que entra, sin que ambos flujos tengan que mezclarse directamente. De esta manera, se reduce la energía necesaria para acondicionar el aire de ventilación.
La recuperación efectiva depende de las condiciones de trabajo, los caudales, la instalación y el mantenimiento. Por eso, el rendimiento declarado de una unidad no debe interpretarse automáticamente como el ahorro energético real de cualquier edificio: el resultado final depende del sistema completo y de su utilización.
Zehnder ComfoAir Q: recuperación de calor y regulación de caudales
Dentro de su gama de ventilación residencial, Zehnder presenta ComfoAir Q como una unidad de ventilación con recuperación de calor. El fabricante destaca su intercambiador, la regulación de los caudales de impulsión y extracción mediante la tecnología Flow Control y un sistema de bypass modulante que contribuye a adaptar el funcionamiento a las condiciones térmicas interiores y exteriores.
La compañía publica para la gama una eficiencia de recuperación de calor de hasta el 92,3 % bajo las condiciones de ensayo indicadas en su documentación técnica. Este valor debe interpretarse atendiendo al modelo y al método de medición correspondiente, y no como una garantía de ahorro energético equivalente en cualquier instalación.
Para el proyectista, la selección de una unidad de ventilación requiere considerar el caudal necesario, las pérdidas de carga de la red, el consumo de los ventiladores, el ruido, la filtración y el espacio disponible para el equipo y sus conductos. También es importante prever desde el proyecto el acceso a los filtros y a los componentes que deberán revisarse durante la vida útil de la instalación.
Del aire renovado al control del clima interior
La recuperación de calor contribuye a limitar las pérdidas energéticas asociadas a la ventilación, pero no resuelve por sí sola todas las necesidades de acondicionamiento térmico. La temperatura del aire de impulsión, la humedad relativa, la radiación solar, las ganancias internas y la distribución del aire influyen en la percepción de confort.
Por eso, Zehnder plantea su concepto de «hacer clima» como una integración de diferentes funciones: ventilación, acondicionamiento del aire y control, adaptadas a las características de cada proyecto.
Esta visión resulta especialmente relevante en edificios con una demanda de calefacción muy reducida. En ellos, los sistemas deben dimensionarse de acuerdo con las cargas reales y con las condiciones de funcionamiento previstas, evitando asumir que una solución adecuada para un edificio será necesariamente suficiente para otro.
ComfoClime: tratamiento térmico del aire de ventilación
Zehnder ComfoClime es una solución de acondicionamiento del aire que se combina con determinadas unidades ComfoAir Q. Según la configuración, permite aportar calefacción en invierno y refrigeración en verano, además de contribuir a la deshumidificación durante el funcionamiento en frío.
Su integración con la ventilación permite tratar el aire de suministro dentro de una estrategia conjunta de gestión del clima interior. No obstante, la capacidad del sistema para cubrir las necesidades térmicas de un edificio debe comprobarse mediante el dimensionado correspondiente. La ventilación no siempre puede sustituir a un sistema de calefacción o refrigeración independiente, especialmente cuando las cargas térmicas, las condiciones climáticas o las características del edificio requieren una potencia superior a la que puede aportar el tratamiento del aire de ventilación.
Para valorar esta solución es necesario comprobar la compatibilidad entre unidades, las condiciones de funcionamiento y las prestaciones de la configuración seleccionada, así como la distribución de aire y el aislamiento de los conductos. La documentación del fabricante recoge distintas configuraciones de ComfoClime asociadas a la gama ComfoAir Q.
Soluciones adaptadas a viviendas y edificios plurifamiliares
Las necesidades de ventilación cambian según la tipología del edificio. Una vivienda unifamiliar, un apartamento en un bloque residencial y un edificio plurifamiliar con producción centralizada de aire requieren estudiar el espacio disponible, los caudales, la distribución y las posibilidades de mantenimiento.
La propuesta de Zehnder incluye soluciones orientadas a diferentes escenarios de instalación.
Zehnder ComfoAir Fit es una unidad compacta de ventilación con recuperación de calor y humedad, dirigida especialmente a apartamentos de dos o tres habitaciones, tanto en obra nueva como en rehabilitación. Su formato busca facilitar la integración en espacios reducidos. El fabricante indica un caudal de hasta 120 m³/h y la posibilidad de instalarla en distintas posiciones, según las condiciones del proyecto.
En edificios plurifamiliares, Zehnder ComfoVar Aero está orientado a la distribución individualizada del aire procedente de una unidad de ventilación central. El sistema de volumen de aire variable permite ajustar los caudales a las necesidades de cada vivienda, una característica que puede resultar útil cuando las demandas de ventilación varían entre apartamentos. La selección debe considerar el diseño de la red, el control, los caudales previstos y la coordinación entre los equipos centrales y los elementos terminales.
La compañía incorpora también rejillas de diseño para integrar la distribución del aire en el espacio arquitectónico. Aunque su apariencia y ubicación forman parte del diseño interior, las bocas de impulsión y extracción deben seleccionarse y colocarse atendiendo a criterios de distribución, alcance, ruido y compatibilidad con el sistema.
El mantenimiento: una condición para conservar las prestaciones
Un sistema de ventilación correctamente dimensionado e instalado puede perder rendimiento si no se mantiene adecuadamente. La acumulación de suciedad en los filtros, las obstrucciones, los cambios en la red de conductos o un desequilibrio entre los caudales de impulsión y extracción pueden alterar el funcionamiento previsto.
El mantenimiento debe considerarse desde la fase de diseño, no únicamente cuando aparece una incidencia. La accesibilidad de los filtros, la facilidad para revisar los componentes, la disponibilidad de recambios y la documentación de la instalación influyen en la posibilidad de mantener el sistema en buenas condiciones.
Entre las operaciones que deben contemplarse, de acuerdo con las instrucciones del fabricante y las características de cada instalación, se encuentran:
- Revisión y sustitución de filtros. Su estado afecta a la calidad del aire, a las pérdidas de carga y al esfuerzo que deben realizar los ventiladores. La frecuencia depende del tipo de filtro, las condiciones ambientales, la ocupación y las recomendaciones del fabricante.
- Inspección y limpieza de componentes. El intercambiador, los ventiladores, los desagües de condensados cuando existan y otros elementos requieren las comprobaciones que correspondan a cada equipo.
- Comprobación de caudales y equilibrado. Conviene verificar que la instalación suministra y extrae el aire previsto, especialmente después de intervenciones o modificaciones.
- Revisión de la distribución de aire. Las bocas, rejillas y conductos deben mantenerse en condiciones adecuadas y libres de obstrucciones.
- Registro de las operaciones. Documentar las revisiones y las incidencias facilita el seguimiento del sistema y ayuda a detectar desviaciones respecto a su funcionamiento habitual.
No todas estas operaciones tienen la misma periodicidad ni son necesarias en todos los equipos. El plan debe ajustarse al manual técnico, a las condiciones de uso y a los requisitos aplicables al edificio.
La importancia de este trabajo es doble: preservar la calidad del aire interior y evitar que el sistema consuma más energía de la necesaria o deje de proporcionar los caudales previstos. En edificios diseñados para reducir al mínimo la demanda energética, la puesta en marcha y el mantenimiento forman parte de la estrategia para conservar las prestaciones a lo largo del tiempo.
Zehnder Service: acompañamiento más allá de la puesta en marcha
La compañía presentará también Zehnder Service, una propuesta orientada al mantenimiento de las instalaciones y al acompañamiento después de la fase de proyecto y puesta en marcha.
Este enfoque conecta con una cuestión relevante para los edificios de alta eficiencia: la diferencia entre las prestaciones calculadas durante el diseño y el comportamiento real durante la utilización. El mantenimiento no puede corregir todos los problemas de dimensionado o ejecución, pero sí ayuda a conservar las condiciones de funcionamiento y a identificar posibles desviaciones.
Para promotores, gestores de edificios y responsables de mantenimiento, disponer de procedimientos definidos y de un seguimiento documentado facilita la planificación de intervenciones y contribuye a prolongar la vida útil de los equipos.
La estrategia de mantenimiento debe establecer responsabilidades, operaciones, periodicidades y criterios de revisión. En proyectos con certificación energética, también es importante conservar la documentación de diseño, puesta en marcha y modificaciones posteriores para poder interpretar correctamente el funcionamiento del edificio.
Dos conferencias para compartir experiencias sobre edificios de alta eficiencia
La 14.ª Conferência Passivhaus Portugal se celebra del 20 al 22 de octubre en el Centro de Congressos de Aveiro. El programa combina ponencias, talleres, presentación de proyectos y visitas guiadas a edificios certificados.
Por su parte, la 18.ª Conferencia Española Passivhaus tendrá lugar del 22 al 24 de octubre en Riojaforum, Logroño, con ponencias, masterclasses, presentación de buenas prácticas y visitas a edificios Passivhaus.
En esta última, Alex Sanchiz, Head of Specification & Technical Department de Zehnder Group Ibérica, impartirá el jueves 22 de octubre el workshop «El mantenimiento como clave del rendimiento de la ventilación en Passivhaus».
La participación de Zehnder en ambos encuentros se articula en torno a una misma idea: el confort y la eficiencia de un edificio no dependen exclusivamente de la elección de equipos, sino de la coordinación entre el diseño, la instalación, la puesta en marcha y el mantenimiento.
Diseñar para el rendimiento durante toda la vida útil
La ventilación con recuperación de calor constituye una herramienta importante para reducir las pérdidas térmicas asociadas a la renovación del aire en edificios de alta eficiencia. Su aportación, sin embargo, debe valorarse dentro del conjunto del proyecto: envolvente, demanda energética, distribución del aire, control y condiciones reales de uso.
La propuesta que Zehnder lleva a las conferencias Passivhaus de Aveiro y Logroño reúne soluciones para diferentes tipologías de edificios y pone el foco en la continuidad entre diseño y mantenimiento. Desde las unidades de recuperación de calor hasta el tratamiento del aire y la gestión de los caudales, cada componente debe responder a las necesidades del edificio y funcionar de forma coordinada con el resto de la instalación.
El reto no consiste solo en alcanzar unas prestaciones elevadas en el momento de la certificación, sino en crear las condiciones técnicas y de mantenimiento necesarias para conservarlas durante la vida útil del edificio.
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