El 20 de febrero, en el Museo Marítimo de Bilbao, se celebró una jornada organizada por SODECA donde se abordó un tema crucial en la seguridad contra incendios: la ventilación en las escaleras protegidas y su impacto en la evacuación de los ocupantes y la intervención de los bomberos. A lo largo del evento, expertos en prevención y control de humos compartieron su conocimiento y pusieron sobre la mesa los retos actuales en la normativa y la operatividad de estos sistemas.
La apertura de la jornada
Pedro Izaga, Director de Emergencias y Protección Civil de la Diputación Foral de Bizkaia, fue el encargado de inaugurar la jornada con una reflexión clara: “¿Es suficiente la ventilación natural para garantizar la seguridad en una escalera protegida?” La respuesta, según él, es que el Código Técnico de la Edificación (CTE) se queda corto en muchos casos. Izaga destacó la importancia de directrices específicas que consideren factores como la altura de evacuación y las diferencias de temperatura entre el interior y el exterior del edificio. “No es lo mismo un edificio de 9 plantas que uno de 30, ni todos los edificios tienen las mismas condiciones”, afirmó.
Además, subrayó que el cumplimiento prescriptivo del CTE no siempre garantiza una evacuación segura ni facilita la labor de los bomberos. “El reglamento marca unos mínimos, pero ¿es suficiente en todos los casos? ¿Se pueden exigir medidas adicionales en función del riesgo?” Con estas preguntas, dejó abierta la discusión para los siguientes ponentes.
La ventilación operativa en incendios
Javier Elorza, ex Subinspector de Bomberos de la Diputación Foral de Bizkaia y Presidente de AGECOB, profundizó en el concepto de ventilación operativa en incendios. Según explicó, se trata de una estrategia utilizada por los bomberos para controlar el flujo de gases y humos en un incendio, con el fin de mejorar las condiciones de trabajo y la seguridad.
Resaltó los beneficios clave de esta ventilación operativa:
- Controlar la potencia del incendio.
- Reducir la temperatura en la zona afectada.
- Aumentar la visibilidad, algo crucial para las labores de rescate.
- Reducir la toxicidad del ambiente.
También explicó la importancia de evitar que el humo se disperse a otras zonas del edificio y cómo los bomberos emplean diferentes técnicas, como la ventilación natural con cortinas de bloqueo de humo y la ventilación forzada con flujos de aire unidireccionales.
“La acumulación de gases y humos en la caja de escaleras es nuestra máxima prioridad cuando no hay personas en el sector donde se está produciendo el incendio”, enfatizó Elorza. Esto es crucial, ya que las escaleras de evacuación deben mantenerse libres de humo para permitir una salida segura y la intervención efectiva de los bomberos.

La percepción del riesgo y la normativa actual
Santos Bendicho, Coordinador CTN23/SC5/GT8 Control de Humos y Director de Proyectos de Control de Humos en SODECA, puso el foco en un problema que muchas veces se subestima: la falta de percepción del riesgo. “Siempre pensamos: ‘esto no me va a pasar a mí’, pero la realidad es que un incendio puede ocurrir en cualquier momento y en cualquier lugar”.
También alertó sobre la falsa seguridad que proporciona el simple cumplimiento de la normativa. “El hecho de que un edificio cumpla con la reglamentación no implica que sea intrínsecamente seguro”, afirmó. Hizo hincapié en la necesidad de revisar y actualizar constantemente las normativas, ya que en muchos aspectos se quedan cortas o no contemplan casos particulares de alto riesgo.
Sistemas de presurización SODECA
Los sistemas de presurización de SODECA garantizan vías de evacuación libres de humo mediante una sobrepresión de aire. En caso de apertura de puertas o fugas, el sistema aumenta el caudal de aire para mantener las zonas críticas como pasillos, escaleras y vestíbulos libres de humo durante una emergencia, permitiendo una evacuación segura. Oriol Raduà, ingeniero de PCI y Control de Humos en SODECA, destacó que el aire fluye de zonas de mayor a menor presión para evitar la entrada de humo, y subrayó la importancia de equilibrar esta presión para garantizar la eficacia del sistema.
Estos sistemas están diseñados conforme a la norma EN 12101-6 y cuentan con características como apertura automática de compuertas, detección de humo en la toma de aire, y visibilidad asegurada en la zona del incendio. Además, facilitan la intervención de los servicios de extinción y proporcionan seguridad en todo momento. SODECA ofrece diversas soluciones para satisfacer las necesidades de instalación en diferentes entornos, siempre cumpliendo con las normativas internacionales y europeas.

Mesa redonda
La jornada finalizó con una mesa redonda moderada por Javier Larrea, Presidente de OPRA, en la que participaron Ignacio García Urquizo, Francisco Javier Martín, Santos Bendicho y Javier Elorza. En este debate se abordaron varios desafíos clave en la implementación y uso de escaleras protegidas.
Uno de los temas principales fue la interacción entre las escaleras presurizadas protegidas y la intervención de los bomberos. Según Elorza, “la interacción es muy poca, por desgracia”, ya que los bomberos a menudo se encuentran con escaleras protegidas que solo se abren desde dentro o requieren llaves específicas para su acceso. Esto dificulta su intervención rápida y eficiente en situaciones de emergencia. Francisco Javier Martín agregó que la falta de una visión unificada para la seguridad de los edificios es un problema recurrente, ya que no siempre se coordinan correctamente los sistemas de seguridad. Según él, todos los profesionales involucrados en la instalación deberían actuar de manera unificada para asegurar que todo funcione correctamente.
Santos Bendicho intervino destacando la necesidad de soluciones adaptadas para edificios de alto riesgo, como los de gran altura o con fachadas interiores de difícil acceso. Estos edificios requieren una atención especial en cuanto a evacuación, ya que las soluciones estándar no siempre son suficientes. También mencionó el peligro de la propagación del fuego a través de las fachadas, un tema que muchas normativas no abordan de manera adecuada. Por su parte, Ignacio García Urquizo resaltó la importancia de que los bomberos conozcan los sistemas de ventilación de cada edificio antes de intervenir, proponiendo el uso de fichas de prevención operativa para detallar los sistemas de seguridad de cada inmueble.
Además, la mesa redonda subrayó la importancia de la formación en seguridad contra incendios. Elorza propuso que esta formación no solo llegue a los propietarios de los edificios y a los bomberos, sino también a los más jóvenes en los colegios. En cuanto al mantenimiento, Santos Bendicho hizo hincapié en que las revisiones periódicas de los sistemas de ventilación son esenciales para garantizar su correcto funcionamiento. También Francisco Javier Martín señaló que las instalaciones deben ir más allá de las medidas prescriptivas, y que una buena instalación implica un proyecto claro, instalación profesional y, lo más importante, un mantenimiento adecuado.

Reflexiones finales
La jornada organizada por SODECA dejó claro que la seguridad en incendios no se limita a cumplir la normativa, sino que requiere una visión más amplia que integre diseño, instalación, mantenimiento y formación. La ventilación de escaleras protegidas es un aspecto clave para la evacuación de personas y la intervención de los bomberos, y debe ser tratado con la seriedad que merece.
Además, la interacción entre los sistemas de ventilación y los protocolos de emergencia es un área en la que aún queda mucho por mejorar. La formación de propietarios, técnicos y bomberos, junto con una mayor exigencia en el mantenimiento de los sistemas, puede marcar la diferencia en la seguridad de los edificios y de sus ocupantes.
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