Bombillas de bajo consumo ¿sabemos dónde y cómo usarlas?

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21/09/2018

Las conocidas como bombillas de bajo consumo son bombillas fluocompactas (CFL) que permiten reducir el consumo de energía un 80% en comparación con las incandescentes.

La sustitución de las tradicionales lámparas incandescentes, tubos fluorescentes o lámparas halógenas que aún se pueden ver de forma habitual en muchas viviendas por bombillas de bajo consumo o por bombillas LED permiten un importante ahorro en la factura eléctrica del hogar.

Pero, ¿qué sabemos de las bombillas de bajo consumo?

Materiales utilizados en su fabricación

Las bombillas compactas fluorescentes son los modelos más comunes entre las bombillas de bajo consumo. Trabajan a través de un proceso de generación de luz ultra violeta en el cual la descarga eléctrica atraviesa el gas de argón que se encuentra en su interior, generando la iluminación que tanto necesitamos.

bombillas bajo consumo

Dicha iluminación pasa a través de varios elementos que se encuentran en la capa superficial de la bombilla, los cuales emiten diversos tonos de luz y que al combinarse, llegan a esa tonalidad que nuestros ojos perciben como blanco.

Dichos elementos son europio, terbio, itrio, lantano y cerio, entre otros, como el mercurio. De estos el Cerio, el itrio y el Europio son los que aportan los tonos de colores, el Argón el que ayuda a preservar y prolongar la vida útil de la bombilla y el lantano el elemento que aporta el factor fluorescente.

Pero hay que tener cuidado a la hora de desechar estas bombillas e incluso al manipularlas, ¿Por qué? Porque el mercurio, elemento que se encuentra en el interior de estas en una pequeña proporción, puede ser nocivo para la salud.

Todos estos materiales químicos se encuentran alojados en un tubo fluorescente de unos 6 a 8 mm; su forma varía de acuerdo al modelo que busca, ya que puede encontrarlos en la forma de “U” o en una especie de espiral, los cuales tienden a ser un poco más pequeños pero igual de eficientes.

Se puede destacar que en cada extremo del tubo encontramos unos pequeños filamentos a base de tungsteno que son los responsables de calentar los materiales químicos gaseosos que generan la fluorescencia de la bombilla; además, estos tubos tienen una fina capa de fósforo que rodea todo el contenido para mejores resultados.

Componentes de las bombillas de bajo consumo

Por otro lado, estas bombillas cuentan con un balastro electrónico que permite el encendido inmediato de la bombilla. Esto se debe a que dicho balastro se encarga de calentar los filamentos de forma inmediata gracias al voltaje que proporciona  al ponerse en contacto con la electricidad.

De esta forma, no es necesario un starter en forma de cebador para que la bombilla se caliente y encienda, característica que presentan los fluorescentes de base redonda que se comenzaron a utilizar en los 90.

El balasto electrónico se encuentra en la cavidad blanca que separa la rosca del tubo fluorescente y está compuesto de un circuito rectificador de onda completa; además se agrega un oscilador para poder llegar a una frecuencia de corriente de 60.000 hertz.

Esto permite una eficiencia mayor con respecto a los fluorescentes circulares o largos y rectos que se empleaban antiguamente. Ya que estos solo mantenían una frecuencia no mayor a los 50 hertz.

Por último podemos mencionar la base de las lámparas ahorradoras.  Si bien esta no forma parte de la bombilla como tal, permite su buen funcionamiento. ¿Por qué? Porque este receptáculo hueco de plástico aloja el balastro electrónico.

En esta base se encuentra también la rosca que tan familiar para todos y que son comunes tanto en lámparas y bombillos ahorradores o incandescentes.

Sin embargo pueden presentarse casos en los que se encuentren otros tipos de conectores, todos cumplirán su función pero difieren en el hecho de que utilizan un balastro electrónico que no forma parte de la lámpara, es decir que el balastro es externo.

Cómo funcionan las bombillas de bajo consumo

Al accionar el interruptor de encendido, una vez instalada la bombilla en la lámpara, la electricidad iniciar su recorrido. Esta fluirá hacia el balastro, un rectificador de onda se procederá a convertirla en corriente y optimizara la potencia de la lámpara.

Luego, a través de un circuito oscilador se inicia un se origina una corriente con ciclos mínimos y máximos de 20 a 60 mil Hertz por segundo, eliminando el parpadeo que puede generar el arco eléctrico, común en lámparas fluorescente de balastros electromagnéticos y finalmente se mantiene este flujo proporcionando la iluminación constante.

Por qué utilizar bombillas de bajo consumo

 Las bombillas de bajo consumo o lámparas fluorescentes compactas suponen un ahorro de hasta un 80% frente a las convencionales y además pueden durar 8 veces más.

Lo importante para mejorar la eficiencia energética en el hogar será siempre elegir las lámparas más adecuadas para cada lugar y cada necesidad. En el caso de las bombillas de bajo consumo, su uso ideal, dado que les cuesta encenderse y alcanzar su punto de máxima luminosidad, es en lugares en los que la luz estará mucho tiempo encendida, como un salón o una cocina. Es mejor evitar su uso en espacios donde su encendido y apagado sea constante, ya que acorta su vida útil, como en pasillos o escaleras.

Además, el uso de este tipo de bombillas de bajo consumo o lámparas fluorescentes compactas presentan una serie de ventajas:

  • Son bombillas de elevada eficiencia, hasta 3 y 4 veces más que las incandescentes.
  • Son de larga duración: 5-10 veces más que las incandescentes.
  • Este tipo de bombillas ofrecen una buena calidad de iluminación para muchos usos generales de alumbrado que no requieran luz brillante.
  • Su precio es inferior al de las bombillas LED.
  • Buena capacidad de encendido de las bombillas y tubos optimizados para el encendido y apagado frecuente.

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