Agremia, la Asociación de Empresas del Sector de las Instalaciones y la Energía, ha calculado y registrado voluntariamente su huella de carbono correspondiente a 2025 en el Registro de huella de carbono, compensación y proyectos de absorción de CO₂ del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO). La asociación ha contabilizado 3 toneladas de CO₂ equivalente (t CO₂e) y ha establecido 2025 como año base para medir la evolución de sus emisiones y avanzar hacia su objetivo de reducirlas al menos un 20 % antes de 2030.
La iniciativa se integra en la estrategia de sostenibilidad y descarbonización de la asociación y tiene carácter voluntario, ya que Agremia señala que no se encuentra legalmente obligada a calcular y registrar su huella de carbono.
La inscripción en el registro oficial permite disponer de una referencia para evaluar periódicamente la evolución de las emisiones y comprobar la eficacia de las medidas de reducción que se vayan implantando.
“Aunque Agremia no está obligada legalmente a medir ni registrar su huella de carbono, hemos querido dar este paso porque creemos que una asociación vinculada al sector de las instalaciones y la energía debe ser coherente con los objetivos de eficiencia, transición energética y descarbonización que promueve entre sus empresas. Medir nuestra huella nos permite conocer dónde estamos, identificar oportunidades de mejora y establecer objetivos concretos para reducir nuestro impacto”, señala Inmaculada Peiró, directora general de Agremia.
Agremia toma 2025 como año base para reducir sus emisiones
El cálculo realizado sitúa la huella de carbono de la asociación en 3 t CO₂e durante 2025. Este ejercicio se utilizará como referencia para comparar los resultados de los próximos años y evaluar la evolución de los indicadores ambientales de la organización.
A partir de este diagnóstico, Agremia ha aprobado un Plan de Reducción de Emisiones que contempla diferentes líneas de actuación destinadas a disminuir progresivamente su impacto ambiental.
Entre las medidas previstas se encuentran la mejora de la eficiencia de la movilidad corporativa, un seguimiento más detallado de los consumos energéticos, la optimización del uso de gases durante las actividades formativas y el análisis de alternativas tecnológicas con menor impacto ambiental.
La asociación prevé asimismo implantar un sistema de monitorización continua de sus emisiones y comunicar anualmente tanto la evolución de los indicadores como el grado de cumplimiento de los objetivos establecidos.
Objetivo de reducir al menos un 20 % las emisiones directas antes de 2030
Dentro de este plan, Agremia se ha marcado como objetivo a medio plazo reducir sus emisiones directas al menos un 20 % antes de 2030 respecto al año base 2025.
La medida forma parte de una estrategia de mejora continua vinculada a los objetivos de descarbonización y se integra, a su vez, en el Plan 2025-2030 de Agremia.
La asociación busca trasladar estos principios también a las empresas instaladoras y energéticas, promoviendo la adopción de prácticas sostenibles, la mejora de la eficiencia energética y la reducción de emisiones dentro de sus actividades.
El sector de las instalaciones desempeña un papel especialmente relevante en este proceso por su intervención directa en ámbitos como la climatización, calefacción, producción de agua caliente sanitaria, instalaciones eléctricas y energías renovables, entre otras soluciones relacionadas con el consumo energético de edificios, empresas e industrias.
Un ejemplo para las empresas instaladoras y mantenedoras
Con el registro voluntario de su propia huella de carbono, Agremia busca aplicar a su gestión interna los principios de eficiencia energética y descarbonización que promueve entre las empresas asociadas.
La inscripción en el Registro de huella de carbono del MITECO aporta además un marco para realizar el seguimiento de las emisiones y de los compromisos de reducción, facilitando la trazabilidad de la evolución ambiental de la organización.
De esta forma, la asociación incorpora la medición de emisiones a su gestión y pretende utilizar los resultados obtenidos para identificar nuevas oportunidades de mejora.
El objetivo es que esta experiencia pueda contribuir también a extender entre las empresas instaladoras y mantenedorasuna cultura basada en la medición, la eficiencia energética y la reducción progresiva de emisiones.
Con 2025 establecido como primer año de referencia, Agremia comenzará ahora a evaluar anualmente la evolución de su huella de carbono y la efectividad de las medidas incorporadas a su Plan de Reducción de Emisiones, con la vista puesta en alcanzar una disminución mínima del 20 % de sus emisiones directas antes de 2030.
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