Refrigeración evaporativa en hoteles: una alternativa eficiente

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refrigeración evaporativa en hoteles
07/09/2020

El uso de la refrigeración evaporativa en hoteles tiene a su favor la eficiencia energética, la protección medioambiental y la seguridad socio sanitaria, en especial en todos aquellos procesos que requieran frío. La climatización de los espacios y la conservación de los alimentos son sus principales aplicaciones en este entorno.

Los equipos de refrigeración evaporativa – torres de refrigeración y los condensadores- son eficientes desde el punto de vista energético, ofrecen una larga vida útil, requieren inversiones inferiores a las demandadas por soluciones similares, se muestran respetuosos con el medioambiente y resultan seguros para la salud humana, favoreciendo la sostenibilidad, fundamental en todos los procesos a acometer en el ámbito industrial, empresarial o residencial.

Esta tecnología se convierte, en consecuencia, en una alternativa idónea para gran parte de la industria, en especial para aquellas aplicaciones relacionadas con la climatización y la refrigeración.

¿Cuáles son las aplicaciones de la refrigeración evaporativa en hoteles?

La refrigeración evaporativa se ha mostrado como una tecnología de probada eficiencia tanto en la climatización de edificios, como en la refrigeración de alimentos, dos factores prioritarios en el diseño y funcionamiento de cualquier complejo hotelero:

  • La conservación de los alimentos: la refrigeración industrial se utiliza en cerca de las dos terceras partes de las instalaciones de la industria alimentaria. En el caso del sector hotelero, es un factor a tener presente en los bares y restaurantes de los complejos, en la medida que se propicia la optimización energética en la conservación de alimentos. Ésta es más prolongada cuanto antes se consigue reducir su temperatura a los niveles óptimos de almacenamiento. La conservación de carnes, pescados, frutas, hortalizas y productos lácteos, entre otros, se asegura por medio de bajas temperaturas.
  • El acondicionamiento de aire: es una de las principales aplicaciones de la refrigeración evaporativa. Tanto por su uso como por su diseño estos equipos ahorran energía. En primer lugar, las temperaturas más bajas de enfriamiento de agua aseguran un funcionamiento óptimo del proceso y reducen el consumo de energía; en segundo lugar, el equipo es altamente eficaz energéticamente debido al uso de transferencia de calor latente de evaporación.

¿Cómo contribuyen estos equipos a favorecer el ahorro energético en los hoteles?

La optimización de los procesos de ahorro de energía es una prioridad para el sector hotelero, tanto por las altas potencias demandadas como por las horas de funcionamiento anuales. Buena parte del consumo energético de estos establecimientos se concentra en las instalaciones frigoríficas de refrigeración y acondicionamiento de aire y ésta es una de las principales aplicaciones del enfriamiento evaporativo.

Estos equipos constituyen una de las alternativas más eficientes en el campo del enfriamiento, a lo que hay que añadir su capacidad para ofrecer una combinación de uso de energía y coste de instalación idónea frente a soluciones similares. Y esto es así por diferentes motivos:

  • En las instalaciones de climatización y refrigeración la eficiencia energética y el consumo de energía eléctrica están relacionados con la temperatura de condensación del refrigerante utilizado. En una instalación de aire acondicionado típica, los equipos de condensación por agua, incluidas torres de refrigeración y condensadores evaporativos ofrecen frente a los de condensación por aire un ahorro en el consumo de hasta el 45%. También en las instalaciones frigoríficas se produce una situación idéntica.
  • Su consumo de energía eléctrica es inferior. En los sistemas de refrigeración por aire, al incrementarse la temperatura de condensación, disminuye la producción frigorífica de la instalación, es decir, para producir el mismo efecto frigorífico se requieren un compresor, un motor de accionamiento eléctrico y un condensador de tamaños y costes superiores.
  • La utilización de agua es reducida, de modo que el ahorro, comparado con sistemas de refrigeración de un solo paso, supera el 95%. El agua es recirculada y devuelta al ambiente en forma de vapor y de agua de drenaje.

Por otra parte, la eficacia de estos sistemas no deja de incrementarse y la industria hostelera es uno de los sectores que se beneficia de la constante evolución técnica de los sistemas de refrigeración evaporativa durante los últimos años. Se trata de una serie de mejoras, en cuanto a materiales, regulación y control, encaminadas a optimizar el rendimiento energético de los equipos. Entre ellas se encuentran los motores de alta eficacia, que responden a las normas IE 2 e IE 3 y ofrecen un rendimiento muy elevado; convertidores de frecuencia que permiten regular el equipo de forma que la energía se ajusta a la demanda de consumo; y rellenos y separadores de gotas de alta eficacia.

El resultado es un funcionamiento de la torre “a la carta” con la consiguiente optimización energética.

¿Los equipos de refrigeración evaporativa son seguros?

Sin embargo, una legislación restrictiva y una injustificada alarma social en torno a la consideración de estos equipos como instalaciones de riesgo a la hora de difundir la bacteria de la legionela, han perjudicado durante años a la refrigeración evaporativa. El resultado ha sido una tendencia a la disminución de su presencia en el sector hotelero en favor del empleo de otras tecnologías que, como es el caso de los aerorefrigeradores, resultan menos eficientes e incrementan el consumo energético, desafiando así las políticas de eficiencia energética que se recomiendan desde organismos nacionales e internacionales.

Al mismo tiempo, se da la paradoja de que muchos centros turísticos cuentan con spas e instalan en verano vaporizadores en las terrazas. Se trata, en ambos casos, de instalaciones de riesgo muy cercanas al público, y por tanto peligrosas, si no se extreman las precauciones con su limpieza y mantenimiento.

En este punto conviene recordar que, al igual que ha venido ocurriendo durante los últimos años, en 2020 no se han registrado casos de legionela vinculados a torres de refrigeración y equipos de condensación evaporativa. Las investigaciones de carácter ambiental y epidemiológico, así como las inspecciones efectuadas en las instalaciones de riesgo, han puesto de manifiesto la no vinculación entre los focos y este tipo de equipos.

En el mismo sentido, el informe Enfermedad del Legionario y Torres de Refrigeración y Condensadores Evaporativos en España, elaborado por el doctor Juan Ángel Ferrer, del Área de Prevención de Legionela de Microservices y con la colaboración del Grupo de Fabricantes de Equipos de Enfriamiento Evaporativo de AEFYT, destaca que las torres de refrigeración y los condensadores evaporativos no son el principal problema de la legionela en España, no existiendo una relación directa entre estas instalaciones y el número de casos declarados de la enfermedad: en nuestro país, el 58 % de los brotes están producidos por contagio desde las redes de agua caliente sanitaria frente solo un 27% originados por torres de refrigeración.

Lo cierto es que para que se produzca un brote de Legionelosis asociado a una torre de enfriamiento debe darse una cadena de sucesos improbable: la existencia de una alta concentración de colonias de la bacteria, que entran en la instalación a través de la red pública de suministro, y condiciones incontroladas que permitan su multiplicación, es decir, la descarga de una corriente de aire con aerosoles contaminados al ambiente y un número suficiente de micro-gotas de los aerosoles inhalados por personas susceptibles de padecer la enfermedad (inmunodeprimidos).

Estas circunstancias raramente se producen y, además, para prevenir el riesgo de Legionelosis basta con romper esta cadena de sucesos en cualquiera de sus eslabones, los cuales es sencillo quebrar con solo establecer un buen diseño y un correcto mantenimiento de las instalaciones de enfriamiento, con el tratamiento del agua como uno de los pilares fundamentales del programa.

Mencionar, por último, que se han implementado numerosas mejoras en los equipos de cara a evitar la proliferación de bacterias, especialmente la Legionella Pneumophila. Las instalaciones cuentan con herramientas de seguridad como los separadores de gotas que impiden la difusión de gotas de agua lo suficientemente grandes como para transportar a larga distancia la bacteria o el uso obligatorio de programas de mantenimiento biológico.

Asimismo, la toma de otras precauciones previstas en la legislación (Real Decreto 865/2003, de 4 de julio, por el que se establecen los criterios higiénico-sanitarios para la prevención y control de la legionelosis), como el alejamiento de los equipos de zonas de paso de personas, favorecen que la posibilidad de la proliferación y, en su caso, la diseminación al medio ambiente de la bacteria sea prácticamente nula. Todos estos son aspectos a tener muy en cuenta a la hora de asumir el diseño y construcción de un complejo hotelero.

Conclusiones

En una sociedad como la actual en la que el ahorro de energía y la búsqueda de fórmulas que contribuyan a mejorar la eficiencia energética se han convertido en una constante, la refrigeración evaporativa ofrece en todas aquellas aplicaciones en las que se requiere refrigeración ratios de eficiencia energética muy superiores a los proporcionados por otros sistemas.

En resumen, estos equipos ofrecen una combinación idónea de uso de energía y coste de instalación, que deriva en una óptima relación inversión/rendimiento frente a soluciones similares, convirtiéndose en una alternativa idónea.

No hay que olvidar que tanto desde el punto de vista medioambiental, por legislación y por concienciación, como por el lado de la futura rentabilidad de la inversión, el ahorro y la eficiencia energética se han convertido en un imperativo en cualquier proyecto de climatización. En es este sentido, a la hora de abordar un proyecto de refrigeración y climatización desde el Grupo de Refrigeración Evaporativa de AEFYT (Asociación de Empresas del Frío y sus Tecnologías) se recomienda que a la hora de valorar la rentabilidad de la instalación se crucen tres datos fundamentales: coste inicial de la instalación, coste de mantenimiento y consumo energético.

Artículo redactada por la Comisión Técnica de AEFYT ( Asociación de Empresas del Frío y sus Tecnologías)

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