El Clúster de la Edificación demuestra en el caso del rascacielos TM Tower que la integración vertical en construcción permite reducir plazos, mejorar la productividad y optimizar la calidad en proyectos residenciales en altura.
La integración vertical en construcción reduce plazos en TM Tower
El modelo de integración vertical en construcción aplicado en el proyecto TM Tower ha permitido reducir en un 10% el tiempo de salida al mercado y recortar un 11% el plazo de ejecución de la obra. Estos datos forman parte de las conclusiones del estudio “Integración vertical al servicio del edificio residencial más alto de Europa”, elaborado por el Grupo de Trabajo TM Tower del Clúster de la Edificación —compuesto por TM Grupo Inmobiliario, FR Ingeniería, Schindler y Think Productivity—.
Qué es la integración vertical en construcción en este proyecto
El documento analiza cómo la integración vertical en construcción aplicada en este edificio de 230,5 metros y 64 plantas en Benidorm ha influido directamente en la mejora de la eficacia, la calidad de los procesos y el impacto ambiental.
A diferencia de los modelos tradicionales, donde intervienen múltiples agentes de forma independiente, la integración vertical en construcción unifica el diseño, la ingeniería y la ejecución desde las fases iniciales del proyecto, mejorando la coordinación y reduciendo incertidumbres.
“El desarrollo de TM Tower es un buen ejemplo de este enfoque. La coordinación entre todos los agentes implicados desde el origen del proyecto ha permitido optimizar el diseño estructural, anticipar decisiones clave y reducir incertidumbres”, explica Pablo García, responsable de Desarrollo en TM Grupo Inmobiliario.
Más productividad y control del proyecto
Los datos obtenidos muestran un incremento del 35% en la productividad respecto a promociones anteriores de tipología similar, gracias a la aplicación de metodologías de planificación colaborativa como el Last Planner System dentro de este modelo de integración vertical en construcción.
Esta eficiencia ha permitido asegurar un plazo de obra de 36 meses y mantener las desviaciones presupuestarias en niveles mínimos, algo especialmente relevante en proyectos de gran altura.
Además, la mejora en la coordinación derivada de la integración vertical en construcción ha permitido optimizar costes en un 2%, reinvirtiendo este ahorro en mejorar acabados y calidades del edificio.

Mejora de la calidad y personalización de las viviendas
El estudio destaca también un incremento del 5% en la calidad del producto inmobiliario gracias a la toma de decisiones desde fases tempranas, una de las claves de la integración vertical en construcción.
Esto ha permitido mejorar aspectos como la luminosidad, la orientación y la distribución de las 260 viviendas, manteniendo además un alto grado de personalización sin impacto en plazos ni costes.
Impacto en sostenibilidad y reducción de residuos
En términos de sostenibilidad, la integración vertical en construcción ha facilitado una reducción significativa del impacto ambiental.
El uso de sistemas industrializados y la fabricación fuera de obra han permitido reducir hasta un 50% los residuos, mientras que la optimización estructural ha disminuido el uso de materiales con mayor huella de carbono.
Asimismo, el edificio incorpora soluciones de energías renovables como la eólica y la fotovoltaica.
Un modelo extrapolable al sector
El estudio concluye que la integración vertical en construcción aplicada en TM Tower aporta aprendizajes relevantes para el conjunto del sector, especialmente en proyectos de alta complejidad.
Entre ellos, destaca el valor de la colaboración temprana entre promotor, ingeniería y arquitectura, así como la importancia de definir la calidad desde el proyecto y aplicar metodologías colaborativas para mejorar la eficiencia.
En este sentido, la integración vertical en construcción se consolida como un modelo capaz de optimizar procesos, reducir riesgos y mejorar los resultados en la edificación.
El estudio completo se puede consultar en:












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