El I Foro de Bomba de Calor habla del papel de esta tecnología en la recuperación económica

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29/10/2021

El I Foro de Bomba de Calor, organizado por Iberdrola y la Asociación de Fabricantes de Equipos de Climatización (AFEC) se desarrolló en un formato mixto, de manera presencial en el Campus de Iberdrola situado en San Agustín de Guadalix (Madrid) y con retransmisión en sala virtual. En este primer encuentro se trató acerca del papel de la bomba de calor en la recuperación económica. También se trataron temas relacionados con el presente y el futuro de la tecnología en relación con la eficiencia energética y la descarbonización, así como su importancia en la rehabilitación.

I Foro de Bomba de Calor

El I Foro de Bomba de Calor comenzó con una bienvenida y las palabras de Agustín Delgado, director de Innovación y Sostenibilidad en Iberdrola, quien destacó la importancia de la bomba de calor, “un dispositivo eficiente con costes muy baratos que, además, utiliza un vector como es la energía, que en España se producirá en un 75% de forma renovable, y que proporciona el mismo o más confort que los sistemas actuales”.

En cuanto a los retos que tiene que afrontar, Delgado señaló que son múltiples. “Hay que bajar los costes de los equipos y las instalaciones para ser más competitivos. Además, hay que ofrecer más confort e incidir sobre todo en la rehabilitación, para que estos equipos puedan llegar a todos los hogares. También es importante el tema del almacenamiento porque muchas casas no tienen la posibilidad de almacenar la energía en tanques de agua y hay que empezar a buscar soluciones para que ese almacenamiento ocupe menos espacio. Y, por último, hay que hacerlo llegar al mayor número de sectores posibles, no solo al residencial”.

El director de Innovación y Sostenibilidad de Iberdrola resaltó también que el sector va a requerir de la formación de profesionales de diferentes sectores, “lo que también puede considerarse un reto”, señaló.

Pasado y presente de la bomba de calor

Posteriormente tomó la palabra Luis Mena, presidente de AFEC, quien habló de los retos del cambio climático. Europa es líder en la transición hacia una economía nula en cuanto a emisiones. “Somos ambiciosos y hay soluciones que mejoran el aspecto medioambiental en cuanto a reducción de emisiones y eficiencia energética, pero la bomba de calor es la única solución que recoge la eficiencia energética, la reducción de emisiones y el empleo de energía renovable”.

Mena hizo también un repaso por la historia de la bomba de calor, desde los primeros fundamentos en la mitad del siglo XIX a su primera utilización como máquina térmica en América, en los años 20 del siglo pasado. En España se emplean bombas de calor para confort desde los años 80, pero no es hasta el año 2006 cuando se lanza una bomba de calor multitarea, que engloba frío, calor y agua caliente sanitaria.

Bomba de calor en cifras

“En AFEC llevamos haciendo seguimiento de ese mercado desde 2010, cuando se vendieron poco más de 1.000 sistemas por un valor de 3 millones de euros. En 2020, estas cifras se han multiplicado por 30. De seguir esta tendencia, en 2025, ese mismo mercado en España será de más de 500 millones de euros y en 2030, de más de 700 millones de euros. Estamos empezando y tenemos un tremendo recorrido por delante porque en 2020 solo el 20% de la nueva edificación europea equipa bomba de calor, pero en 2025 esta cifra ascenderá al 50% y en el 2030 al 90%”, apuntó Mena.

“En cuanto al mercado de reposición, en 2020 solo el 5% en Europa se está reponiendo con bomba de calor y la tendencia es que llegue al 30% en 2030. En cuanto a los puntos clave, pasan por la comunicación y difusión de la bomba de calor entre los usuarios, la formación de profesionales, el apoyo gubernamental con una legislación coherente y con ayudas y apoyo financiero y la vigilancia de mercado. Es importante hacer las cosas bien porque se traducirá en una reducción de emisiones”, señaló el presidente de AFEC.

Descarbonización al menor coste

Posteriormente intervino Jorge Sanz, associate director de NERA Economic Consulting, quien ofreció su visión acerca de “La bomba de calor como palanca del PNIEC”. Sanz explicó cómo elegir los instrumentos para descarbonizar al menor coste posible, un trabajo que se presentará en breve.

Entre las diferentes opciones, como la bomba de calor en sustitución del gas natural en caldera, la placa solar fotovoltaica y distribuida, y el aislamiento térmico sin bomba de calor o con ellas, se trata de elegir cuál permite descarbonizar al menor coste para los ciudadanos. “La pregunta hay que centrarla en el coste unitario de reducir las emisiones en una tonelada de CO2 al año y observamos que la bomba de calor se posiciona en primer lugar”, señala Sanz.

Teniendo en cuenta, además, otros objetivos renovables como la producción de energía renovable y la reducción del gasto energético, se obtiene como resultado que es posible alcanzar los mismos objetivos del PNIEC pero a un coste significativamente inferior incrementando la inversión en bombas de calor y reduciendo la inversión en aislamiento. Además, rebajando el objetivo de ahorro energético es posible reducir el coste de inversión en paneles, aislamiento y bombas de calor en un 37% (8.500 millones de euros) y el sobrecoste para los consumidores en un 33% (230 millones de euros al año).

Bomba de calor en Europa

Para hablar de la situación de la bomba de calor en Europa, tomó la palabra Oliver Jung, responsable de los asuntos europeos de la Asociación Europea de Bomba de Calor. Jung destacó que el mercado de las bombas de calor en Europa es un mercado de rápido crecimiento, en el que España está muy cerca del top 3, ocupado por Francia, Italia y Alemania (el 48% del mercado). Los ocho primeros países volcados en la bomba de calor en Europa, en el que España ocupa el cuarto puesto, suponen un 87% del mercado.

Este mercado ha tenido un crecimiento del 5% en 2020, lo que se traduce en 1,6 millones de bombas de calor. El parque en 2020 es de 14,8 millones de bombas de calor, lo que supone entre 115 a 120 millones de edificios.

Objetivos y desafíos

En cuanto a la producción en Europa, hay 165 sitios de producción, seis de ellos en España, con más de 83.000 empleados a tiempo completo y una facturación de 8.200 millones de euros. Además, Jung destacó las múltiples aplicaciones que tiene el mercado de las bombas de calor en Europa. En cuanto a los objetivos europeos, las bombas de calor permiten alcanzar no solo objetivos de energía renovable, sino también de ahorro final de combustibles fósiles y de CO2, además de contribuir a la calidad del aire, tanto interior como exterior.

La bomba de calor contribuye a la estabilidad de una red eléctrica cada vez más renovable. Por último, Jung señaló las implicaciones del Green Deal, que tiene como objetivos las energías renovables (40%), la eficiencia energética (36%) y el ahorro de CO2 (55%).

Descarbonización de la economía

Posteriormente le llegó el turno a Sergio Saiz, de Tecnalia, que habló de la “bomba de calor: electrificación, descarbonización y competitividad”. Saiz señaló que la descarbonización de la economía “es un gran desafío con un marcado carácter político, en el que la transición energética es prioritaria y la economía circular es necesaria, con un impacto significativo sobre el actual modelo productivo”.

Tras presentar los resultados que persiguen con el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima 2021-2030, que pretende alcanzar en 2030 el 23% de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero y el 39,5% de mejora de la eficiencia energética, Saiz señaló que se percibe un alto compromiso, tanto desde el sector público como del privado, con unos compromisos con impacto directo y de largo plazo.

En cuanto a la electrificación del consumo, el representante de Tecnalia señaló que “la electricidad verde es un vector energético de alto valor, que no genera emisiones de ningún tipo. Es limpia, eficaz, segura, moderna y muy versátil. Modificar la forma en la que consumimos la energía es obligado y electrificar es, en general, una medida que resuelve la situación”.

Electricidad de origen renovable

Saiz asume que la electricidad será de origen renovable, si bien no todos los ámbitos de consumo la soportan igualmente. Además, añadió que “el carácter difuso es importante. Hay que actuar a nivel de usuario final, porque es donde se encuentra la fuente de emisiones”.

Por último, apuntó que “las ciudades necesitan desplegar planes de transición que deriven en una descarbonización de la actividad, siendo que el 90% de las emisiones obedece a actividades privadas”. Además, añadió que “la bomba de calor presenta ventajas apreciables frente a otras alternativas. La mayor barrera que tienen las ciudades, y la ciudadanía a nivel privado, coincide con el punto de alto interés identificado para la tecnología de la bomba de calor”.

Fondos europeos y programas nacionales

Por su parte, Carmen López, de IDAE, fue la encargada de hablar del apoyo a la bomba de calor en fondos europeos y programas nacionales. López hizo alusión al Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, que va a integrar los Fondos Next Generation de la UE, que es el fondo mayoritario especial que ha creado la UE para recuperar los daños ocasionados en la economía como consecuencia del COVID. España tiene 140.000 millones para el periodo 2021-2026.

El Plan de Recuperación está estructurado en cuatro ejes: transición ecológica, transformación digital, cohesión social y territorial, e igualdad de género. De esos cuatro ejes se derivan 10 palancas, entre ellas la 1, la 3 y la 4 tienen que ver con la rehabilitación energética. Para 2021-2023 se van a movilizar cerca de 70.000 millones de euros, distribuidos entre políticas verdes (40,29% y digital (casi el 30%).

De estas 10 palancas cuelgan 30 componentes, con 212 medidas para cumplir con estos objetivos (110 inversiones más 102 reformas estructurales legislativas). Referidas a la bomba de calor, hay que fijarse en el componente 2 de la palanca I, que es el Plan de Rehabilitación Energética y Regeneración Urbana, y el componente 7, de la palanca III, que trata sobre el Despliegue e Integración de Energías Renovables.

Líneas de ayudas

Todas las medidas que integran el Plan de Recuperación cumplen los seis objetivos definidos en el Reglamento de Taxonomía. Todas las ayudas a renovables térmicas contribuyen con un 100% a los objetivos climáticos. Y en cuanto a incentivos a la bomba de calor se va a solicitar que cumplan el reglamento de ecodidseño.

En cuanto a los incentivos a la rehabilitación energética, se gestionan 1.300 millones por el IDAE y 5.520 millones por el MITMA. El IDAE lleva el PREE y el Programa de Recuperación y Reto Demográfico, con un presupuesto de 1.000 millones de euros para 2021-2023. Las ayudas directas son a través de tres grandes bloques de convocatorias, entre ellas el PREE 5000, con un presupuesto de 50-100 millones de euros, que beneficiará a casi 7.000 municipios y con distribución de presupuesto por CCAA.

Ayudas para bombas de calor

Existen cuatro tipologías de actuaciones subvencionables: envolvente térmica, incorporación de regulación y control, mejora de la eficiencia en iluminación y sustitución de generación fósil por térmicas renovables, donde entraría la bomba de calor junto con el resto de renovables.

Se va a priorizar la mejora de la eficiencia energética del edificio frente a la vivienda, con ayudas en torno al 30-40% como ayuda base, que se puede incrementar en diferentes casos, pudiendo llegar a unas ayudas de hasta el 80% en los proyectos presentados. Este programa, sin embargo, están limitados por los máximos que se establecen en las ayudas de Estado.

DUS 5000 y ayudas del MITMA

En cuanto al plan de ayudas para proyectos singulares de energía limpia en municipios pequeños o en riesgo de despoblación, el DUS 5000, tiene como objetivo impulsar la participación de los pequeños municipios de reto demográfico en la transición energética, entre otro, y garantizar la eficiencia en todos los edificios públicos. En la medida 3 entraría la bomba de calor.

No tiene límite de ayudas de Estado, con lo cual las subvenciones que se pueden recibir giran en torno al 85-100%. Este programa está gestionado directamente por el IDAE y tienen un plazo hasta noviembre de 2022, con un presupuesto de 75 millones.

En cuanto a las subvenciones del MITMA, están los programas de Ayuda en Materia de Rehabilitación Residencial y Vivienda Social, con seis programas de ayuda, entre ellos el de las actuaciones de rehabilitación a nivel de barrio, a nivel de edificio, y las actuaciones de mejora de la eficiencia energética en viviendas.

Incentivos a la bomba de calor

En cuanto al despliegue e integración de energías renovables, con una inversión de 3.165 millones destaca la línea de inversión del desarrollo de energías renovables innovadoras, integradas en la edificación y en los procesos productivos, que será gestionado por las CCAA con seguimiento del IDAE.

La primera línea de ayudas se refiere a programas de incentivos ligados para la ejecución de instalaciones de autoconsumo y almacenamiento con fuentes de energías renovables, así como a la implantación de sistemas térmicos renovables en el sector residencial. En lo que se refiere a climatización y agua caliente con renovables, el presupuesto es de 200 millones de euros.

Y respecto a los seis programas de incentivos, destaca el número 6, con 100 millones de euros, referido a climatización, agua caliente sanitaria con energías renovables en el sector residencial, incluida la vivienda pública protegida.

Características del programa

El régimen de ayudas es mediante concurrencia simple. El periodo de vigencia es hasta el 31 de diciembre de 2023, y las actuaciones subvencionables se refieren a tecnologías solar térmica, biomasa, geotérmica, hidrotérmica o aerotérmica para climatización y/o ACS en viviendas.

La finalidad es cumplir los objetivos del PRTE en la integración de las energías renovables y almacenamiento con fuentes de energías renovables, la descarbonización de la economía y la consecución de objetivos del PNIEC y Estrategia de Almacenamiento Energético. “Además, se exigirá que se monitorice la energía producida y el consumo energético, para que el usuario pueda constatarlo”, señaló Carmen.

Bomba de calor en la rehabilitación

La segunda parte del I Foro de Bomba de Calor consistió en una serie de cortas ponencias acerca de las aplicaciones de la bomba de calor en los sectores económicos. La primera de ellas estuvo a cargo de Pedro Ruiz, del Departamento de Estudios y Legislación de AFEC, que habló del “Papel de la bomba de calor en la rehabilitación”.

“Estamos hablando del cambio climático, de algo mucho más grande que todos nosotros. Lo importante es reducir las emisiones de CO2. Por eso, en el sector de la bomba de calor hacemos falta todos, y los sistemas híbridos también tienen cabida porque se trata de hacer el menos daño posible”, afirmó Ruiz.

Beneficios de la bomba de calor

No hay ningún edificio en España de viviendas en el que técnicamente sea imposible instalar bombas de calor para satisfacer refrigeración, calefacción y ACS. Hay que tener voluntad y vamos todos en el mismo barco. Actualmente, el número de bombas de calor instaladas por cada mil viviendas es de 31,64”, apuntó Ruiz.

“Estamos hablando de una tecnología madura, renovable, flexible, eficiente, fiable, reconocida, versátil, sostenible y renovable. Permite una menor factura energética, también en rehabilitación, y una mejor calificación energética de edificios, combinada con sistemas existentes o como sistema individual. Los beneficios son a todos los niveles, desde el usuario o propietario, pasando por el arquitecto o ingeniería, constructor o promotor, el instalador o mantenedor, y los gobiernos y sociedad en último término”, matizó el representante de AFEC.

Ejemplo de éxito

Por su parte, Coral Souto, representante de la ingeniería especializada en diseño y optimización de instalaciones Seingenia, habló de la descarbonización de comunidades de propietarios y oficinas, y presentó un caso de éxito de un edificio de 20 viviendas, con 4 oficinas y 2 locales comerciales, construido en 1980, en el que se logró tras la intervención una reducción del 30% del consumo energético, un 78% de ahorro medioambiental y un 60% de ahorro económico.

Souto habló del estado inicial del edificio, la solución propuesta y los resultados obtenidos. En este sentido, resaltó que los principales problemas en la rehabilitación de edificios son, entre otros, las limitaciones arquitectónicas, con la imposibilidad física de cumplir la normativa, problemas de espacio o estructurales, protección patrimonial o accesibilidad.

Además, también hay que tener en cuenta el mal estado de las instalaciones, con corrosión y abandono de la hidráulica o la electricidad. Y el estado ilegal de muchas instalaciones, lo que provoca que se siga actuando sin control técnico para evitar, supuestamente, “un coste elevado”.

Instalar bombas de calor en viviendas

Yago García, de Smart Clima de Iberdrola, habló de “Cómo superar las barreras al instalar bombas de calor en viviendas” y de los falsos mitos de la aerotermia.

Entre los falsos mitos acerca de la aerotermia que tiene la población y que García fue aclarando se encuentra la creencia de que requiere un gran espacio en la casa, que es un sistema que no funciona bien con los radiadores de la vivienda, que hace mucho ruido, que funciona mal con bajas temperaturas o que requiere de una instalación muy costosa.

Rehabilitación energética

El I Foro de Bomba de Calor también contó con la presencia de Manuel Rodríguez, de CSCAE, quien aportó a visión de un arquitecto en cuanto a la rehabilitación energética integral de edificios según su uso. Rodríguez destacó que rehabilitación es reformar, rehabilitar y regenerar, y señaló que el origen de los proyectos de rehabilitación suele estar ligado a procesos de inspección o patologías, deficiencias y necesidades de los edificios.

Además, destacó que la intervención sobre un edificio existente es “una oportunidad” y la necesidad de que los programas de ayuda a la rehabilitación “por partes” deberían dejar paso a la rehabilitación integral y coordinada, con el objetivo de llegar a edificios de consumo de energía casi nulos, “si bien el gran potencial de ahorro se encuentra sobre el parque de edificios existentes”.

Para concluir con éxito los proyectos de rehabilitación energética es necesario una visión integral de la rehabilitación energética, conocimiento de la parte técnica y administrativa, apoyo económico y financiero, y una buena labor de información a los interesados, además de formación de todos los agentes implicados.

Pilares del ahorro energético

En cuanto a los pilares del ahorro energético, Rodríguez destacó la reducción de la demanda, los sistemas eficientes y la incorporación de fuentes renovables. Además, profundizó en el comportamiento pasivo del edificio y las ventajas e inconvenientes en la rehabilitación, en los que hay que tener en cuenta el clima y entorno, y el tratamiento de la envolvente térmica, además de la mejora de los sistemas de acondicionamiento y producción de ACS, los sistemas de acondicionamiento térmico, y la incorporación de fuentes renovables, entre otras cuestiones.

Para el presentante de CSCAE, el objetivo más ambicioso de la rehabilitación energética es conseguir la calificación del consumo de energía casi nulo haciendo cumplir los apartados HE0 previstos para edificios nuevos.

Hoja de ruta en Madrid

Para hablar de la “Hoja de Ruta de Descarbonización de la Ciudad de Madrid” estuvo presente Fernando del Valle, del Ayuntamiento de la capital, quien habló del camino emprendido por Madrid hacia la neutralidad climática y una situación de partida que identifica las acciones transformadoras que aceleran la transición hacia un modelo bajo en carbono, teniendo en cuenta que los sectores residencial y servicios son los de mayor potencial de descarbonización.

Del Valle comentó las líneas de actuación de Madrid 360 y las normativas y ayudas existentes, encaminadas a la sustitución de equipos por otros más eficientes y que a ser posible incorporen fuentes de energía renovables, con el objetivo de disminuir las emisiones. En este sentido, destacó la gran cantidad de calderas murales existentes en Madrid y los edificios en régimen horizontal, “lo que dificulta la adopción de medidas integrales para su rehabilitación integral”.

Aplicaciones industriales

Por último, Benjamín Martín, responsable del Departamento de Calor y Frío Industrial de Iberdrola, profundizó en las aplicaciones industriales de la bomba de calor. Martín resaltó que el modelo actual en Europa es, además de ineficiente, muy dependiente de los combustibles fósiles. Además, resaltó que el 11% de los procesos térmicos industriales se pueden electrificar con bomba de calor, una cifra que ascendería al 36% en el medio plazo.

Para Martín, “la bomba de calor produce el calor más barato en términos de ayudas para conseguir una descarbonización rápida de la industria”. Esta tecnología tiene cabida, principalmente, en la industria alimentaria, aunque también en otros sectores como la automoción, la química y farmacéutica, metalurgia, madera y textil.

En cuanto a las barreras, el representante de Iberdrola señaló la desconfianza de la industria, la falta de una cadena de valor madura y estable, la tecnología limitada, el elevado coste inicial y la necesidad de adecuación de la infraestructura de red exterior para cubrir la nueva potencia necesaria. En cualquier caso, “la bomba de calor se presenta como la mejor opción para una descarbonización rápida, eficiente y competitiva de la industria”, señaló.

Conclusión del I Foro de Bomba de Calor

Para concluir el I Foro de Bomba de Calor, los asistentes contestaron a la pregunta de qué hay que hacer para que estos sistemas tengan mejor aceptación. Las respuestas fueron, entre otras, divulgación en todos los niveles incluido el usuario final, ayudas, romper la inercia con el gas y combustibles fósiles, coordinación de todos los agentes que participan en la rehabilitación y premios competitivos.

Como acto final, Ángeles Santamaría, Consejera Delegada de Iberdrola España, que no pudo estar presente físicamente en el I Foro de Bomba de Calor, se encargó de cerrar el evento de forma telemática. Santamaría destacó que “el calor representa un 45% del consumo energético en España. La climatización de edificios es responsable de un 30% de las emisiones que se generan en núcleos urbanos. Por tanto, es necesario descarbonizar estos usos”.

La bomba de calor en rehabilitación

“La UE prevé que uno de cada cuatro edificios deje de consumir combustibles fósiles antes del 2030. Para ello hay que emplear bombas de calor en todos los sectores donde el desarrollo tecnológico lo permita”, manifestó. Santamaría destacó también que son soluciones eficientes y con menos emisiones de CO2. “Ni la más moderna caldera de condensación puede competir con esta tecnología”, apuntó.

“Para las nuevas construcciones son ya la alternativa más eficiente. Pero además hay que abordar la rehabilitación de edificios existentes, promoviendo la sustitución de sistemas de gas y gasoil. Para ello, está previsto que los fondos europeos sirven de manera decisiva. Hay 3.400 millones de euros para la rehabilitación energética de viviendas en los próximos tres años. El desarrollo local de esta tecnología puede ser una palanca muy importante para la recuperación económica de Europa y contribuir al desarrollo de una industria de futuro”, concluyó.

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