Biogás: qué es, para qué se utiliza y su papel en la descarbonización

(3 votos, media: 5,00 de 5)
Cargando...

biogas que es
06/08/2021

El biogás se obtiene a partir de residuos. Aunque es una energía renovable aún muy desconocida y su uso es casi marginal, la European Biogas Association (EBA) resalta la importancia que tendrá en el futuro.

En opinión de la EBA, los gases renovables formarán parte de la combinación de fuentes de energía renovable y de tecnologías que serán fundamentales para desarrollar los sistemas energéticos del futuro y lograr la neutralidad en carbono marcada para el año de 2050. Por tanto, el biogás sería una de las claves para la aceleración de la transición energética de la UE.

Qué es y cómo se obtiene

Este gas se obtiene de desechos orgánicos, como pueden ser los residuos que se producen en la ganadería, en actividades agroindustriales, los lodos de las depuradoras o incluso los residuos domésticos que tienen como destino el vertedero.

Este gas se puede utilizar para producir energía eléctrica y para generar calor en hornos, estufas, secadoras, calderas u otros sistemas de combustión a gas debidamente adaptados. Aunque en Europa hay unas 19.000 plantas de biogás, en España aún se encuentra en desarrollo.

Cómo se produce

Para obtener el biogás, la materia orgánica pasa por un proceso de digestión anaerobia. Es un proceso de descomposición sin oxígeno por el que los residuos biodegradables como el estiércol, los excedentes de cosechas o los purines, considerados como sustrato orgánico, se descomponen en productos gaseosos mediante la acción de una serie de bacterias. El resultado es una energía verde que puede emplearse en la producción de calor.

Para poder aprovechar los gases resultantes es necesario contar con una planta en la que se puedan almacenar los residuos y dejar actuar a las bacterias. Esto puede llevarse a cabo en plantas de biogás o en complejos para la gestión de residuos.

Plantas de biogás

Las instalaciones en las que se obtiene biogás deben contar con los siguientes espacios:

  • Receptores: donde se recibe y almacena la biomasa. La mayoría de las plantas almacenan solo un tipo de sustrato. Cuando se tratan conjuntamente sustratos orgánicos de distintos orígenes se habla de codigestión.
  • Biodigestores o fermentadores: donde la materia pasa de estado sólido a gas. Son cámaras sin oxígeno ni luz, donde los residuos están dos meses en movimiento y a unos 40º C. Algunas permiten añadir extraer sustrato diariamente sin parar la producción.
  • Almacenamiento: tanto del biogás obtenido como del producto secundario o digestato, que posteriormente se utilizará a modo de fertilizante orgánico ya que contiene nitrógeno, calcio, potasio y fósforo.+.
  • Generador de energía eléctrico, térmico o de cogeneración: el lugar en el que el gas se transporta, se inyecta a la red o se transforma en energía eléctrica o térmica.

Composición del biogás

Entre los componentes del biogás se encuentra el metano y el dióxido de carbono, que se obtiene a raíz de la degradación anaerobia o sin oxígeno, de residuos orgánicos. En la composición del biogás, entre el 50% y el 70% es metano, que tiene un poder calorífico que supera al gas natural.

El resto es, sobre todo, dióxido de carbono, aunque también se pueden encontrar otros compuestos que, como impurezas, puede ser necesario eliminar, dependiendo del uso final.

Usos del biogás

El biogás es la única energía renovable que puede utilizarse para cualquiera de las tres grandes aplicaciones energéticas: eléctrica, térmica o como carburante. El término cogeneración se refiere a la producción tanto de energía térmica como eléctrica a raíz del mismo combustible, mientras que la trigeneración es obtener frío a partir de la energía térmica recuperada en procesos de cogeneración.

Además, tras refinar el biogás para reducir el porcentaje de dióxido de carbono podría inyectarse a la red convencional de gas natural. En este caso hablamos de biometano o metano de origen renovable, que puede usarse como biocombustible y orientarse hacia la descarbonización del transporte. Por otra parte, existen iniciativas en las que los agricultores pueden utilizar sus propios residuos y autoabastecerse así de energía.

Fuente de energía renovable y limpia

Cada vez se oye hablar más del biogás como una energía de futuro. Para muchos, constituye una alternativa válida al gas natural, pero aunque sus ventajas están claras, todavía le queda un largo recorrido y numerosos obstáculos en la carrera que le permita sustituir a las energías fósiles.

Entre los grandes retos a superar se encuentra su popularización, para lo que será necesario reducir el coste de producción y eliminar otros inconvenientes que lleva adjuntos. En cualquier caso, algunos países europeos como Italia o Alemania están apostando por su uso.

Ventajas del biogás

El biogás es prácticamente idéntico al gas natural fósil. Esto se traduce en un fácil transporte y uso directo por la red actual de gas natural. Además, se puede comprimir y almacenar directamente, al igual que ocurre con el gas natural, por lo que puede utilizar la red sin problemas.

Además de ser renovable y más limpio que cualquier otro combustible fósil, una de las grandes ventajas del biogás es la prevención de emisiones de efecto invernadero que de otra forma se producirían de forma natural. Así, el traslado de residuos orgánicos a las plantas de gas evita las emisiones producidas por la descomposición de la materia orgánica que serían expulsadas inevitablemente a la atmósfera.

En cuanto a sus desventajas, la producción de biogás no es muy eficiente ni hay mucho margen para que las nuevas tecnologías logren fabricarlo a menor coste o producirlo de una manera más fácil. Asimismo, no resulta muy adecuado para grandes poblaciones, pero resulta una oportunidad para las zonas rurales, ya que les garantiza un suministro de gas o electricidad descentralizado, producido con su propia materia orgánica.

Opción alternativa

El biogás puede ser una opción a la energía fotovoltaica o eólica, pero actualmente la rentabilidad de una planta de biogás es menor frente a las instalaciones de otras energías renovables porque requiere una mayor dedicación en cuanto a la obtención y manipulación de los residuos como materia prima.

Por otro lado, existe otra desventaja, y es que tanto los principales componentes del biogás, el dióxido de carbono y el metano, son gases contaminantes. A pesar de ello, su principal valor es la descarbonización de energía. Así, la Asociación Española de Biogás recomienda que las pequeñas instalaciones se destinen al autoconsumo de la energía generada.

En cualquier caso, esta asociación insiste en que el biogás no es solo una fuente energética, sino una solución medioambiental orientada a la economía circular. Por tanto, debería ser promovida en países como en España, donde todavía no está muy extendida.

Biogás en España

En España hay una gran abundancia de residuos en ganadería y agricultura que servirían para producir biogás. Sin embargo, su aprovechamiento actualmente es mínimo, lo que debería revertirse, según los expertos, si queremos hacer frente a la descarbonización.

En España hay 146 instalaciones de biogás, con una producción energética de 2,74 TWh. De las plantas que se encuentran operativas, 46 están asociadas a vertederos, 34 a estaciones de depuración de aguas residuales, 13 al sector agropecuario, siete al sector del papel, y el resto al sector químico y el alimentario, entre otros. Y solo una instalación, en Madrid, convierte el biogás en biometano y lo inyecta en la red de gasoductos.

En Europa, en cambio, hay cerca de 19.000 instalaciones y 725 inyectan biometano a la red gasista. Pese a nuestro retraso, España atesora un gran potencial. Cuenta con industrias de gran tamaño en el sector agropecuario, en el agroalimentario y en la gestión de residuos que pueden activar el mercado rápidamente.

Hoja de Ruta

La Hoja de Ruta del biogás incide en los ámbitos económicos, porque pueden proporcionar abundantes recursos de calidad, de un modo estable y asequible. Y aplicando una gestión sostenible basada en la proximidad que no aumente la huella de carbono durante los procesos de producción, transporte y consumo. Además, se centra en la tecnología de digestión anaerobia, porque es la más madura para obtener el biogás a partir de la materia orgánica de los residuos municipales y de las industrias agroalimentarias, de los lodos de depuración, de los restos de cultivos, de las deyecciones ganaderas…

En cualquier caso, el interés en el biogás como energía de futuro no deja de crecer. Lo demuestra el gran número de patentes vinculadas a su uso, registradas por parte de instituciones de investigación y organizaciones privadas.

Biogás en cifras

EL mercado del biogás ha presentado una tasa de crecimiento del 2% de 2018 a 2019. A pesar de ello, Europa sigue teniendo una gran dependencia del gas fósil. En 2019, el gas natural fue de 23 veces la cantidad de biogás utilizada.

Las investigaciones demuestran que, en comparación con los combustibles fósiles de la UE, el biogás puede reducir hasta un 240% de las emisiones de gases de efecto invernadero. Y el biometano hasta un 202%, ya que se eliminan los gases de efecto invernadero que se habrían emitido a la atmósfera con la fermentación incontrolada de desechos orgánicos.

Transición energética y economía circular

El biogás busca abrirse paso en la economía circular como otras energías más asentadas, como la solar, la eólica o la geotérmica. Ante una realidad en la que la energía está dominada por los combustibles fósiles, hay que seguir apostando por las energías sostenibles. Especialmente teniendo en cuenta la amenaza del cambio climático.

De igual manera, lograr el objetivo de la UE de reducir las emisiones de CO2 en un 55% para 2030 va a requerir de cambios fundamentales en el sector energético. Según los expertos, el biogás debe ser reconocido como clave en la transición hacia una economía circular eficiente.

Fuentes consultadas: BBVA, Red Agrícola, IDAE, AEBIG, Ecobiogas, Soluciones Integrales de Combustión.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *