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Ecophon reduce un 48 % la reverberación en el Palacio de Congresos de Madrid

Publicado el 19/10/2026

La intervención acústica combina más de 100 m² de islas circulares y bafles suspendidos para mejorar la inteligibilidad de la palabra sin alterar la cúpula ni su iluminación de «cielo estrellado».

Saint-Gobain Ecophon ha contribuido a mejorar el confort acústico de una sala del Palacio de Congresos de Madrid utilizada para reuniones internacionales y eventos institucionales de ONU Turismo. La actuación ha reducido el tiempo de reverberación medio de 1,96 a 1,02 segundos, aproximadamente un 48 %, favoreciendo la claridad de la palabra en un espacio destinado a la comunicación y el intercambio de información.

El proyecto, diseñado por INECO, debía resolver un reto que va más allá de incorporar materiales absorbentes: corregir el comportamiento acústico de un recinto abovedado y conservar, al mismo tiempo, su identidad arquitectónica y las luminarias puntuales que generan el efecto de cielo estrellado de la cúpula.

Para ello, se instalaron más de 100 m² de soluciones acústicas suspendidas Ecophon Solo™ Circle y Ecophon Solo™ Baffle. La combinación de elementos horizontales y verticales permitió aumentar la absorción sonora sin cubrir por completo el techo ni comprometer la percepción de amplitud del espacio.

Qué es el tiempo de reverberación y por qué importa en una sala de congresos

Cuando una persona habla en una sala, el sonido no llega únicamente de forma directa a los oyentes. También se refleja en el techo, las paredes, el suelo y otros elementos del recinto. Estas reflexiones se van debilitando progresivamente, pero pueden prolongarse después de que la fuente sonora haya dejado de emitir.

Este fenómeno se conoce como reverberación. Su duración depende, entre otros factores, del volumen del recinto, de la geometría y de la capacidad de las superficies para absorber el sonido.

El tiempo de reverberación es uno de los parámetros utilizados para describir este comportamiento acústico. Habitualmente se expresa mediante el tiempo necesario para que el nivel sonoro disminuya 60 decibelios después de interrumpir la fuente, calculado a partir de la curva de decaimiento cuando las condiciones de medida lo permiten.

En espacios destinados a conferencias, reuniones o presentaciones, una reverberación excesiva puede dificultar la comprensión de las palabras. Las reflexiones que llegan con cierto retraso se superponen al sonido directo y a las sílabas siguientes, haciendo que el discurso resulte menos nítido, especialmente cuando se habla rápido o se utilizan términos técnicos.

Reducir la reverberación ayuda a controlar este efecto y puede mejorar la inteligibilidad de la palabra. Sin embargo, no existe un único tiempo de reverberación óptimo para todos los espacios: el objetivo depende del volumen, el uso previsto, la ocupación y las condiciones de escucha. Por eso, el acondicionamiento debe partir de las necesidades reales del recinto y no únicamente de la incorporación de una determinada cantidad de material absorbente.

En el Palacio de Congresos de Madrid, las mediciones realizadas antes y después de la intervención muestran una reducción del tiempo de reverberación medio de 1,96 a 1,02 segundos. El resultado supone una disminución aproximada del 48 % y aporta un indicador cuantificable de la mejora acústica conseguida.

El reto: mejorar la acústica sin ocultar la arquitectura

La geometría abovedada y los acabados de la sala planteaban dificultades para conseguir unas condiciones adecuadas de escucha. A ello se sumaba una limitación estética y funcional: el proyecto debía respetar el diseño existente, incluida la distribución de las luminarias que generan el efecto de cielo estrellado.

En una intervención convencional, un techo acústico continuo puede proporcionar una superficie amplia para incorporar material absorbente. Sin embargo, esta solución no siempre es viable en edificios singulares, espacios representativos o recintos donde se desea mantener visible la estructura original.

En estos casos, los elementos acústicos suspendidos ofrecen una alternativa para introducir absorción sin cerrar visualmente el techo. Su disposición puede adaptarse a la geometría, a las instalaciones existentes y a los condicionantes de iluminación.

La solución adoptada en Madrid combina dos formatos con orientaciones diferentes: islas circulares horizontales y bafles verticales. De esta manera, el tratamiento acústico se integra en el espacio como una composición de elementos independientes, en lugar de convertirse en una superficie continua que oculte la cúpula.

La flexibilidad de tamaños y posiciones fue especialmente relevante para coordinar la ubicación de los absorbentes con las luminarias. El objetivo era incrementar la absorción sonora manteniendo las condiciones de iluminación y la percepción de amplitud de la sala.

Cómo funcionan las islas acústicas y los bafles suspendidos

La actuación incorpora dos soluciones de la gama Ecophon Solo™, concebidas para aplicaciones en las que se necesita mejorar la acústica sin instalar necesariamente un techo continuo.

Ecophon Solo™ Circle: absorción mediante islas horizontales

Las islas Ecophon Solo™ Circle son elementos circulares suspendidos horizontalmente. Su formato permite distribuir unidades individuales o agrupadas en el techo, manteniendo visibles las superficies y las instalaciones que quedan entre ellas.

Según la información técnica del fabricante, este tipo de solución está pensado, entre otras aplicaciones, para espacios en los que se quiere conservar el volumen visual del recinto o donde no resulta adecuado instalar un techo de pared a pared.

En el Palacio de Congresos se instalaron:

  • 36 islas de 800 mm de diámetro.
  • 12 islas de 1.200 mm de diámetro.

La combinación de ambos tamaños permitió adaptar la distribución de los elementos a las características de la sala y a la posición de las luminarias.

Ecophon Solo™ Baffle: elementos absorbentes verticales

Los bafles acústicos son paneles suspendidos en posición vertical. Su configuración permite introducir superficies absorbentes sin cubrir horizontalmente todo el techo y puede resultar especialmente útil en espacios donde interesa preservar la entrada de luz o mantener visible la estructura superior.

En esta intervención se incorporaron 48 elementos Ecophon Solo™ Baffle de 1.200 × 1.200 mm, dispuestos verticalmente.

La combinación de islas y bafles incrementa la superficie absorbente expuesta al sonido y permite distribuir el tratamiento en diferentes orientaciones. Las reflexiones sonoras que alcanzan estas superficies pierden parte de su energía, reduciendo la cantidad de sonido que continúa propagándose por el recinto.

La eficacia concreta de una instalación depende de factores como la superficie absorbente, sus propiedades acústicas, la separación respecto al techo y la distribución de los elementos. Por ello, la selección y la disposición de los paneles deben responder a un diseño acústico específico y no únicamente a criterios estéticos.

Más absorción sin recurrir a un techo continuo

Una de las principales aportaciones del proyecto es demostrar cómo puede aumentarse la absorción acústica sin cubrir por completo una superficie arquitectónica singular.

En lugar de tratar el techo como un plano uniforme, la intervención distribuye los elementos suspendidos de acuerdo con las restricciones del espacio. Esta estrategia permite mantener visibles partes de la cúpula y conservar el efecto de cielo estrellado, al tiempo que incorpora superficies que absorben parte de la energía sonora reflejada.

La orientación de los elementos también forma parte de la estrategia. Las islas horizontales y los bafles verticales ofrecen superficies expuestas al sonido desde distintas direcciones, lo que permite diseñar una distribución adaptada a la geometría del recinto.

No obstante, instalar absorbentes de forma dispersa no garantiza por sí solo un resultado acústico adecuado. La cantidad, el formato, la altura de suspensión y la posición de cada elemento deben analizarse conjuntamente. Una solución eficaz en una sala puede no ofrecer el mismo comportamiento en otra con diferente volumen, geometría, mobiliario o uso.

En edificios existentes, esta planificación adquiere especial importancia porque las posibilidades de intervención suelen estar condicionadas por elementos que no se pueden modificar fácilmente: techos ornamentales, luminarias, instalaciones, estructuras o requisitos de conservación arquitectónica.

Cómo comprobar si una intervención acústica funciona

El proyecto del Palacio de Congresos incluye un aspecto importante para evaluar la eficacia de las medidas adoptadas: la comparación de mediciones anteriores y posteriores a la intervención.

La reducción de 1,96 a 1,02 segundos proporciona una referencia cuantitativa del cambio en el comportamiento acústico del recinto. La disminución aproximada del 48 % se calcula respecto al valor inicial y permite comunicar el resultado de forma comprensible.

En términos generales, medir antes y después de una actuación permite contrastar las condiciones iniciales con las obtenidas una vez instalado el tratamiento. Para que la comparación sea útil, es importante que las mediciones se realicen con procedimientos adecuados y que las condiciones de ensayo sean comparables.

La norma internacional ISO 3382-2:2008 establece métodos para medir el tiempo de reverberación en salas ordinarias y describe aspectos como el procedimiento, los equipos, las posiciones de medida y la presentación de los resultados. La norma señala también que estas mediciones pueden utilizarse para comparar el comportamiento acústico de una sala con los requisitos establecidos para ella.

Conviene distinguir, no obstante, entre reducir la reverberación y resolver todos los posibles problemas acústicos. El tiempo de reverberación es un indicador relevante, pero la experiencia de escucha también puede depender del ruido de fondo, la distribución del sonido, la distancia a la fuente, la sonorización y la presencia de reflexiones tempranas o tardías. El diseño debe considerar el uso previsto y, cuando sea necesario, otros parámetros acústicos.

En el caso de Madrid, la nota de prensa indica que las mediciones confirmaron la reducción de la reverberación y que los usuarios valoraron positivamente tanto la eficacia de la solución como su integración estética.

Criterios para acondicionar acústicamente espacios singulares

La intervención de Ecophon permite extraer varias consideraciones aplicables a otros proyectos de rehabilitación o mejora acústica, especialmente en salas de reuniones, auditorios, edificios institucionales y espacios de uso público.

1. Definir primero el uso del recinto. Las necesidades de una sala destinada principalmente a conferencias no son necesariamente las mismas que las de un espacio pensado para música o actividades polivalentes. El objetivo acústico debe responder a las actividades que se desarrollarán en él.

2. Analizar el comportamiento de la sala antes de elegir los materiales. El volumen, la geometría, los acabados y las superficies existentes condicionan las reflexiones sonoras. Una evaluación previa ayuda a identificar los problemas y dimensionar el tratamiento.

3. Integrar acústica, arquitectura e iluminación. En espacios con techos singulares, las soluciones suspendidas pueden facilitar la incorporación de absorción sin ocultar por completo la estructura. Su distribución debe coordinarse con las luminarias y el resto de los elementos existentes.

4. Seleccionar el formato y la disposición en función del proyecto. Las islas horizontales y los bafles verticales ofrecen distintas posibilidades de composición, pero su elección debe responder a criterios acústicos y a las condiciones reales de montaje.

5. Verificar los resultados. Comparar las mediciones antes y después de la intervención permite comprobar si se ha alcanzado la mejora prevista y disponer de datos objetivos para evaluar el proyecto.

En el Palacio de Congresos de Madrid, estos condicionantes se abordaron mediante una combinación de más de 100 m² de elementos suspendidos que mejora la acústica sin renunciar a la identidad visual del recinto.

Acústica y arquitectura: dos objetivos compatibles

La actuación de Saint-Gobain Ecophon en el Palacio de Congresos de Madrid ilustra cómo el acondicionamiento acústico puede incorporarse a un edificio existente sin recurrir necesariamente a soluciones que oculten sus elementos arquitectónicos.

La reducción del tiempo de reverberación de 1,96 a 1,02 segundos aporta un resultado medible, mientras que la combinación de islas circulares y bafles verticales permite mantener la cúpula y su iluminación característica.

Más allá de este caso concreto, el proyecto pone de relieve la importancia de abordar la acústica como parte del diseño funcional de un edificio. En espacios donde la comunicación oral es esencial, controlar las reflexiones sonoras contribuye a mejorar las condiciones de escucha; hacerlo respetando la arquitectura exige, además, coordinar el diseño acústico con las particularidades de cada recinto.

Más información sobre las soluciones Saint-Gobain Ecophon:

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Escrito por
María Robledo
Redactora en E-ficiencia.com
María Robledo es redactora y creadora de contenidos en E-ficiencia.com, con una sólida formación en Comunicación y Periodismo. Su carrera ha estado marcada por una amplia experiencia en medios digitales y televisión, lo que le permite abordar la creación de contenido desde múltiples perspectivas y formatos.

Además de su labor en redacción, María cuenta con habilidades en diseño gráfico y gestión de redes sociales, lo que le permite enriquecer su trabajo con un enfoque visual atractivo y efectivo. Su pasión por la comunicación la lleva a explorar continuamente nuevas tendencias y técnicas para conectar con su audiencia.

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