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Regulación F-GAS: La evolución de la industria de los refrigerantes

01/08/2024

Desde 1834, los refrigerantes han avanzado enormemente, y hoy, la regulación europea “F-GAS” impone límites estrictos para reducir el impacto ambiental. La industria debe adaptarse a refrigerantes más sostenibles, equilibrando eficiencia, seguridad y respeto ambiental en esta transición crucial.

La transformación de los refrigerantes

Desde que en el año 1834 se patentó la primera máquina frigorífica para la producción de hielo por el ingeniero estadounidense Jacob Perkins, utilizando el “primer refrigerante” para una máquina industrial: el “éter sulfúrico”, el desarrollo industrial relacionado con procesos termodinámicos ha conocido una evolución espectacular, pasando por numerosos tipos distintos de fluidos frigoríficos, sin que, a día de hoy, hayamos encontrado el “refrigerante ideal”. El espectro de fluidos frigoríficos no ha dejado de crecer, con soluciones de muy diferentes características, lo que nos lleva a la necesidad de conocer sus propiedades esenciales y así realizar la elección más adecuada al proceso que necesitemos realizar.

Ha sido necesario limitar el uso de refrigerantes, en la medida que se han conocido sus consecuencias nocivas contra nuestro medio ambiente. Este fue el caso de los CFCs y los HCFCs. Ya en el protocolo de Montreal, en el 1990 se establecieron las bases para la progresiva eliminación de estas familias de refrigerantes, dado su potencial de destrucción de la capa de ozono, conocido como ODP (ozone depletion potencial). Esto llevó a la desaparición de refrigerantes tan habitualmente usados como el R-22.

A esto hay que sumar un elemento decisivo en el panorama actual y futuro de los refrigerantes, la Comisión Europea, con su Reglamento “F-GAS”

¿Qué dice el Reglamento F-GAS?

 Establece un límite a la producción de los refrigerantes actuales con “efecto invernadero”, aquellos que al ser liberados se quedan residentes en la atmósfera por largo tiempo, contribuyendo a que la radiación solar quede atrapada entre la corteza terrestre y la atmósfera.

Se ha creado un calendario, por el cual, algunos refrigerantes tienen que desaparecer y otros verán limitada su producción en años venideros. El criterio para establecer estos límites es su potencial de calentamiento global en toneladas equivalentes de CO2, conocido por el índice GWP (global warming potencial)

Su evolución en Europa

Este índice (GWP) establece una limitación a la producción de refrigerantes mediante “cuotas” de toneladas equivalentes al CO2, cuyo límite máximo quedó establecido en 500 con la primera Directiva F-GAS, pero que, con la nueva revisión, para muchas familias el nuevo límite es 150 y, el horizonte temporal se reduce al 2027, por lo tanto el “mix” de refrigerantes producidos por un determinado fabricante, no podrá superar un GWP de 150 en el horizonte temporal del 2027. En la práctica, esto supone que habrá que limitar mucho la producción de refrigerantes con GWP alto, primando la producción de refrigerantes con GWP bajo. 

La elección no es fácil, pues hay que combinar: respecto con el medio ambiente, seguridad, eficiencia y las tecnologías y componentes disponibles en el mercado. Siendo así y, partiendo de que no hay ninguno por el momento “perfecto”, conviene conocer las propiedades esenciales de los refrigerantes actualmente en uso, para entender cuál puede ser mejor en función de la aplicación a la que va destinado. Aquí es donde se hace cada vez más preciso ponerse en manos de los profesionales del sector.

Un paso hacia la transición

En definitiva, en los próximos años tenemos que acostumbrarnos a tener en cuenta que, estamos ante una ambiciosa transición. URGE PENSAR EN CLAVE DE SOSTENIBILIDAD

En el mercado, criterios económicos irán en contra de la eficiencia o de las opciones más respetuosas con el medio ambiente, por lo tanto, es también un tema cultural. 

Cumplir con los exigentes requisitos de la Directiva F-GAS conlleva un desafío apasionante, cuando se trata también de cumplir con el RSIF y, sin olvidarnos, obviamente de la Directiva Europea ERP.

En Tecna, estamos preparados para estos cambios y, tenemos la voluntad y las ganas de ayudar a nuestros clientes en todo este nuevo universo técnico y normativo.

Es la vida ¿no? Nadie dijo que esto tuviera que ser fácil.

Para más información:

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