Durante el pasado Congreso REBUILD – Congreso Nacional de Arquitectura Avanzada y Construcción 4.0., José Ramón Herrero Rubio, de la empresa Gallurco, ofreció una ponencia sobre el funcionamiento del techo radiante como sistema de climatización y su empleo en la rehabilitación de edificios comparándolo con otros sistemas de calefacción más habituales y tradicionales como los radiadores o el suelo radiante.
Herrero inició la charla con una breve y básica introducción a la climatización radiante en la que explicó que “Muy básicamente, consiste en poner una gran superficie de la estancia, ya sea el suelo, las paredes o el techo, a una determinada temperatura para “añadir” o “absorber” calor de los cuerpos que la rodean”. A continuación, dio paso a la explicación y demostración del sistema de techo radiante utilizando para ello un vídeo y diferentes termografías incidiendo en el “modo calefacción” de este sistema ya que, es el modo que genera más escepticismo entre los profesionales del sector.
El techo radiante es un sistema de calefacción que trabaja por radiación infrarroja (manera más habitual de transferencia de calor). Es decir, el calor, fluye de un cuerpo a mayor temperatura (en este caso el techo), hacia el resto de cuerpos sólidos que se encuentren en su proximidad y con una temperatura inferior (suelo, paredes, y objetos). El aire de la estancia se calentará de manera indirecta y uniforme obteniendo una de las mejores sensaciones de confort existentes.
Tal y como explicó Herrero en su ponencia, “si no se conoce el sistema, suele ser habitual el tener que insistir un poco sobre la idea de que, en los sistemas de techo radiante, el calor se transfiere por radiación” añadiendo que:
Una vez mostradas algunas de las características que diferencian esta forma de climatizar, Herrero detalló algunas de las aplicaciones en las que se debería plantear este sistema de climatización, así como sus ventajas:
En los que un sistema de techo radiante puede aportar:
En los que el techo radiante aporta:
Un ámbito en el que el techo radiante presenta una serie de ventajas sobre otros sistemas tales como:
En la parte final de su intervención, José Ramón Herrero realizó una comparación básica entre los sistemas de calefacción empleados en la rehabilitación habitualmente y un sistema por techo radiante.
A la hora de abordar una rehabilitación, la instalación de radiadores requerirá frecuentemente reparar o modificar las conexiones de los radiadores lo que supone abrir “rozas” y volver a conectar los emisores. Una vez cubiertas las rozas, esperar a que seque todo para poder pintar o terminar a instalación.
En el caso del suelo radiante, lo más habitual es que se deba picar y extraer la capa necesaria del suelo existente. Este proceso, junto con el de desechar los escombros, requiere de mucha mano de obra además de las molestias que ocasiona a vecinos e incluso operarios que las realizan. Una vez realizado este paso, se coloca el aislamiento y el tubo del suelo y se añade el mortero. En este caso, también se requiere dejar la obra unos días a la espera de que fragüe.
Transcurridos esos días, se retoma la reforma, aunque debemos ser conscientes de que el nivel de humedad será muy alto y para ciertos trabajos como pintar, o incluso poner el acabado de suelo final, sobre todo si es madera, deberemos seguir esperando hasta que tenga el grado de humedad correcto. En definitiva, estamos hablando de unos trabajos laboriosos y bastante prolongados en el tiempo.
En un proceso de rehabilitación en el que hayamos optado por un sistema de techo radiante, el primer paso será derribar el techo antiguo si existiese (trabajo que casi siempre es necesario realizar para acometer la renovación de la instalación de fontanería y electricidad antigua).
Continuamos con el montaje de lo que va a ser el nuevo techo en placa de yeso laminado, solo que los paneles utilizados, además llevan integrados, como si de un sandwich se tratara, los tubos por los que circulará el agua y el aislamiento que impedirá el flujo de calor indeseado, por ejemplo el ascendente en caso de funcionamiento en modo calefacción.
La fijación de dichos paneles se realiza conforme se indica en el plano de montaje, dejando los huecos necesarios para el conexionado hidráulico (todo con enchufes rápidos tipo: “push-fit”). Realizamos prueba de estanqueidad y presión y cerramos los huecos. Encintamos, emplastecemos y pintamos. Y ya podemos poner en marcha el sistema, lo que incluso, podrá ayudarnos a secar otros trabajos necesarios, como los de pintura o enlucidos en otros paramentos.
En el siguiente vídeo, Herrero muestra mediante termografías las temperaturas que alcanza una habitación apenas una hora después de encender el sistema de techo radiante.
Se trata de un suelo formado por gres sobre solera de hormigón, y paredes de placa de yeso laminado, que se encontraban a 16ºC una hora antes de encender la calefacción por techo radiante.
A continuación se muestran el suelo y la pared que ya han recibido y absorbido el calor por radiación desde el techo radiante.
Resumen de la ponencia ofrecida por José Ramón Herrero de Gallurco durante el pasado Congreso REBUILD 2019
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