Som Energia, un pulso al sistema energético español

Som Energia, un pulso al sistema energético español

El nombre de Gijsbert Hujink va inevitablemente ligado al de Som Energia, la primera  cooperativa energética española.

Hujink, es su fundador y creador y además ha conseguido que su cooperativa sea, hoy por hoy, la de mayor crecimiento en Europa.

Este holandés de 47 años afincado en Banyoles (Girona), además de creador de Som Energia, es profesor de la Universidad de Girona y un acérrimo defensor del autoconsumo energético. Para corroborarlo basta con saber que su casa en Banyoles se encuentra situada en pleno campo, forrada de placas solares y que su coche es un Nissan Leaf 100% eléctrico.

Hujink, que domina perfectamente el castellano y el catalán, tiene el objetivo claro de cambiar el mercado energético español y parece que lo está consiguiendo gracias a Som Energia. Lo que empezó en el año 2010 siendo una pequeña cooperativa creada por este holandés gracias  a la ayuda de amigos, alumnos y algún vecino se está convirtiendo en todo un referente. Ya existen ocho cooperativas más de similares características en España.

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Las cifras de Som Energia hablan por sí solas, ha pasado de 150 contratos iniciales a 30.000 (58% en Cataluña y el 42% en el resto de España), y crece a un ritmo de 200 nuevos contratos por semana. En total, 1600 socios han invertido, recogiendo 800.000 euros en 1 hora y 40 minutos.

Y el objetivo de esta cooperativa abarca mucho más, ya que pretende cambiar el sistema energético español y llegar a un 100% de renovables.

“Nuestros socios compran energía a través de nosotros, y queremos llegar a producir todo lo que consumimos y que sea verde con proyectos como el que hemos acabado este mes, la planta fotovoltaica de Alcolea del Río, de 8.800 placas” afirma el holandés.

Y es que, cuando Hujink llego a España se dio cuenta de la buena situación climática del lugar para poner placas y baterías. Intento hacerlo en su nuevo hogar para autoabastecerse energéticamente y en ese momento pudo comprobar todas las dificultades  que suponía el autoconsumo.

En relación a las trabas y leyes que el gobierno español ha puesto al autoconsumo energético afirma que ha intentado leer una ley y no puede porque “nada más empezar hace referencia a leyes anteriores, que a su vez hacen referencia a otras”. Además afirma que  “solo hay unos cuantos abogados y expertos que saben qué se puede hacer y que no”.

Es una pena ya que lo que en España se prohíbe, en otros países como Alemania o Dinamarca se incentiva. En Holanda hay unas 25 o 30cooperativas, en Dinamarca centenares y en Alemania unas 800.

Hunjink afirma que, por el contrario a lo que pasa en muchos países de Europa, en su hogar en España, “Si me quería conectar a la red para rellenar las baterías y para volcar mi sobrante tenía que pagar un dineral. Eso obviamente está dirigido a frenar la eficiencia energética

De esta forma  nació la idea de  Som Energia, una cooperativa sin ánimo de lucro que comercializa y produce energía verde. Con esto pretende luchar contra un sistema energético que cree injusto en el que “Hay un gobierno supervisor muy débil y empresas que  hacen lo que quieren”. A su juicio hace falta una auditoria de todo el sistema ya que “no hay otro  país donde las empresas ganen tanto”.

Los datos están sobre la mesa, en España pagamos un 40% de la factura que es un fijo, algo que no entiende Hunjink que lo compara con la estructura tarifaria  su país natal (cero fijo y 25 cm kw/h) y afirma que con esas tarifas se podrían poner placas en cualquier parte.

No solo Hunjink, Vicent Adell, consultor con 15 años de experiencia en el sector energético, corrobora esta situación y la existencia de una serie de peajes injustos  que denomina como impuestos al sol.

Y aunque  la lucha contra estos gigantes es muy complicada, Hunjink lo tiene claro “Cada persona que pone placas en su casa, parcialmente, es un cliente perdido. Y en algún momento no tendrán clientes”. Esperemos que, a este holandés con gafas y camisetas reivindicativas, no le falte razón.


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