¿Habéis oído hablar sobre el término Passivhaus?

¿Habéis oído hablar sobre el término Passivhaus?

El concepto “passivhaus” o “casa pasiva”, creado en 1988 en Alemania, consiste en construcciones con un consumo energético casi nulo. En el año 1990, el Dr. Wolfgang Feist realiza el primer proyecto en estándar Passivhaus en Alemania. Para entender este concepto podemos verlo con un ejemplo cotidiano como una cafetera y un termo. Una cafetera necesita gastar energía (resistencias eléctricas) para mantener el café caliente, mientras que el termo, mantiene el café caliente de forma gratuita. Se calcula que una “passivhaus” puede reducir el consumo de energía en al menos un 80% que una casa estándar: esto se traduce en una reducción de emisiones de CO2 de 2.4 toneladas/anuales por casa. Aunque se estima que una “passivhaus” puede costar en torno a un 15% más que una vivienda convencional, son costes asumibles, ya que teniendo en cuenta el ahorro energético mencionado supone amortizaciones de en torno a 10-15 años y dado que la vida útil de las viviendas está muy por encima de ese período, podemos considerarlo incluso como una inversión. Los estándares de este tipo de edificios son que el inmueble esté bien aislado, que sea muy hermético y que respire, para lo que cuenta con una máquina encargada de la respiración de la vivienda y que contiene un recuperador de calor. Funciona metiendo aire limpio en la casa y sacando el aire sucio, lo cruza sin mezclarlo, de manera que es capaz de robarle casi todo el calor al aire que estaba dentro de la casa y entonces ventila la casa sin enfriarla Según la definición del proyecto de investigación europeo “Passive-on”, la casa Passivhaus en un clima mediterráneo como el nuestro debe cumplir los siguientes parámetros obligatorios: – Demanda máxima de energía útil para calefacción: 15 kWh/m2 año. – Demanda máxima de energía útil para refrigeración: 15 kWh/m2 año. – Demanda energía primaria total: 120 kWh/m2 año – Test de presión de hermeticidad del edificio al aire, test de comprobación “in situ”: 0,6/h renovaciones a presión de 50 Pa. Es verdad que en edificios ya construidos existen unas características de partida que dificultan alcanzar los estándares, pero el Passivhaus Institute ya ha creado una nueva certificación para adaptarse a las obras de rehabilitación. Se calcula que en el mundo actualmente existen ya unos unos 30.000 edificios construidos con unas estrictas pautas de eficiencia energética en el estándar. Incluso en algunos países como Alemania y Austria se trabaja ya con este estándar como sistema constructivo convencional. Construir actualmente un edificio sin criterios de eficiencia energética, significa realizarlo “antiguo” desde su origen y de escaso valor en pocos años. Actualmente la eficiencia energética en un edificio representa simplemente un valor añadido. En un futuro inminente será la norma.


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